Desde las primeras horas de este jueves festivo, caleños y visitantes llegaron hasta el río Pance para cumplir con una de las tradiciones más arraigadas de la ciudad: el paseo de olla como forma de iniciar el año en familia y en contacto con la naturaleza.
Grupos de amigos y familias se instalaron a orillas del afluente con ollas, leña y víveres para preparar el tradicional sancocho de río, una receta que suele llevar gallina o pollo, yuca, plátano, papa, mazorca, cilantro y otros ingredientes que se cocinan lentamente al aire libre.
La escena, repetida año tras año, volvió a marcar el inicio del calendario para cientos de personas que ven en Pance un punto de encuentro infaltable.
Además de la comida, muchos visitantes se sumergieron en las aguas del río como un ritual simbólico. Para algunos, nadar en Pance representa dejar atrás lo negativo del año que termina, limpiar las energías y comenzar el nuevo ciclo con buena vibra y esperanza.
Entre quienes participaron de la jornada estuvo Dalia Orejuela, visitante entrevistada por Noticias Caracol, quien destacó el valor familiar de esta costumbre. “Esto es de toda la vida. Me parece genial, la verdad es que hace como dos años no veníamos y hoy estoy feliz retomándolo porque desde la abuela, la bisabuela, veníamos. Es chévere”, afirmó.
Las autoridades reiteran el llamado a cuidar el ecoparque, disponer adecuadamente los residuos, evitar dejar basura en las orillas y realizar asados o cocinar únicamente en los sitios autorizados.
Los ríos de Cali, escenario del tradicional paseo de olla
Cali es conocida como la ciudad de los siete ríos, una característica que la convierte en un punto privilegiado para el disfrute de balnearios naturales. El río Pance es el más popular de todos. Nace en el Parque Nacional Natural Los Farallones y recorre aproximadamente de 25 kilómetros hasta desembocar en el río Jamundí. Por su acceso, calidad del agua y entorno natural, es el principal destino para quienes practican el paseo de olla.
Otro de los ríos que atraviesa la ciudad es el río Cali, que nace entre los cerros de Cristo Rey y Tres Cruces y recorre cerca de 50 kilómetros hasta llegar al río Cauca. En sus tramos altos, especialmente en corregimientos como Felidia, Los Andes, Pichindé y La Leonera, existen zonas donde es posible bañarse y caminar por senderos naturales. No obstante, cuando el río atraviesa el casco urbano, sus aguas no son aptas para el baño.
La capital del Valle también cuenta con otros afluentes como los ríos Cañaveralejo, Meléndez, Lili y Aguacatal, que forman parte de su red hídrica, aunque no todos son recomendados para actividades recreativas.