Más de una semana después del terremoto de 7,4 de magnitud que ha estremecido a Cali y al Valle del Cauca, se han venido cociendo las historias de distintos ciudadanos que han sobrevivido a esta catástrofe natural y también de los que tristemente perdieron sus vidas.
Frente a este contexto, uno de los edificios que colapsó el pasado 10 de agosto del 2026 fue el Cantabria, ubicado en el barrio Nuevo Tequendama del sur de la ciudad de Cali, puntualmente en la dirección Calle 8 con Carrera 45.
Durante la jornada de este jueves 20 de agosto, residentes de esta edificación que quedaron atrapados bajo los escombros y que fueron rescatados, llegaron a su antigua residencia para hacer un recorrido por el sector y observar la magnitud de la tragedia.
Del mismo modo, expresaron sus gestos de agradecimiento con Dios por darles una nueva oportunidad de vida y con los vecinos que les brindaron una mano para sacarlos de los escombros.
Un reportero gráfico de El País estuvo presente en esta zona del sur de la capital del Valle del Cauca para hacer un registro fotográfico con su lente sobre el recorrido de los sobrevivientes del edificio Cantabria. Lo que era una sólida estructura residencial de seis pisos, tristemente pasó a ser escombros.
Imágenes del recorrido de los sobrevivientes
El ciudadano Armando Carrillo es uno de los sobrevivientes del edificio Cantabria y pasó por los micrófonos de este medio de comunicación para relatar su testimonio frente a la caótica experiencia del pasado 10 de agosto.
“Me levanté a las 6:30 de la mañana a hacer el tinto y mi esposa estaba acostada. A las 7:34 estaba en la sala tomándome el tinto cuando me sonó la alarma de sismo, me levanté, le grité a mi esposa. Nos hicimos en el muro del balcón para protegernos, me agaché con ella y ahí nos quedamos hasta que sentimos que el edificio iba cayendo hasta que colapsó totalmente”, relató Carrillo a El País.
Minutos después, él y su esposa escucharon los gritos de los otros vecinos y quedó amarrado a su pierna sin poderse mover. Al lograr pedir auxilio, algunos vecinos lo ayudaron a salir media hora después del sismo con el cuerpo sucio por los escombros.
Al mismo tiempo, Armando expresó su frustración porque, según relata, él y su esposa estaban en el proceso de comprar el apartamento en el que vivían, ya que residían en modalidad de arriendo. Sin embargo, el terremoto les arruinó sus planes.