Cali
El terremoto golpeó a La Milagrosa: así quedó el templo tras el movimiento telúrico
La Capilla de La Milagrosa, ubicada sobre la Avenida Roosevelt, permanece restringida al público luego del sismo del 10 de agosto.
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19 de ago de 2026, 11:59 p. m.
Actualizado el 20 de ago de 2026, 12:24 a. m.
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La Capilla de La Milagrosa, uno de los templos de referencia para los feligreses de Cali, permanece cerrada al público luego del fuerte sismo registrado el pasado 10 de agosto. El movimiento telúrico dejó afectaciones en diferentes estructuras del complejo religioso y obligó a restringir el ingreso mientras se realizan las evaluaciones técnicas.
Sor Yuri Maura Trejos, de la Congregación de las Hijas de la Caridad y ecónoma provincial de la Capilla La Milagrosa, explicó a El País que los daños alcanzan distintos espacios del lugar.
“La torre, la capilla, dormitorios, el salón del seminario interprovincial. La mitad de la casa está afectada”, señaló la religiosa.
De acuerdo con su relato, entre las afectaciones identificadas se encuentran caída de techos y muros, además de fracturas en columnas y vigas y daños en elementos de mampostería. “En todas las estructuras hay sus afectaciones”, indicó.
Por ahora, las eucaristías abiertas al público no se están realizando dentro de la capilla. Las religiosas optaron por transmitir las celebraciones a través de YouTube para que los feligreses puedan seguirlas de manera virtual mientras permanece la restricción de acceso.
La decisión de mantener cerrado el templo se tomó después de las primeras inspecciones realizadas tras el sismo. Según Sor Yuri Maura Trejos, funcionarios de la Alcaldía realizaron un recorrido por las instalaciones y posteriormente también hubo una visita de especialistas de Patrimonio.

La recomendación, en ambos casos, fue restringir el ingreso del público mientras se realizan evaluaciones más detalladas de las estructuras. “Hay que hacer evaluaciones a la estructura para ver cuáles son los pasos a seguir”, explicó la religiosa.
Por ahora, las Hijas de la Caridad tampoco tienen certeza sobre cuáles serán las obras que deberán ejecutarse ni cuánto tiempo permanecerá cerrada la capilla. Primero deberán conocerse los resultados de las evaluaciones técnicas para determinar si se requieren remodelaciones o intervenciones estructurales de mayor alcance.
El riesgo también llevó a modificar la manera en que los feligreses se acercan al templo. Después del sismo se instaló un aviso en la entrada en el que se informaba que, debido al movimiento telúrico, no había acceso a la capilla.
La advertencia cobró especial importancia por las condiciones de la torre. Según explicó Sor Yuri Maura Trejos, los expertos señalaron que existe riesgo de que esta pueda caer hacia alguno de sus lados o hacia el frente, por lo que se pidió a las personas no permanecer en la entrada de la casa.
A pesar de las restricciones, los feligreses continuaron llegando. La religiosa contó que el martes siguiente al sismo muchas personas se acercaron a orar desde el exterior del complejo, frente a una imagen de la Virgen ubicada junto a uno de los muros, pero alejada de la torre.

La afluencia habitual da una dimensión del impacto que tiene el cierre de la capilla para los creyentes. Según la religiosa, en una celebración pueden reunirse entre 500 y 700 personas sentadas y, contando quienes permanecen de pie en patios y otros espacios, llegar aproximadamente a mil asistentes. Los martes, además, suelen realizarse cinco celebraciones.
Mientras se define el futuro inmediato de la estructura, las religiosas también tuvieron que reorganizar su lugar de residencia. La comunidad está conformada por alrededor de 70 u 80 hermanas. Tras el sismo, aproximadamente la mitad fue trasladada a otros lugares, mientras que las demás permanecen en los espacios de la casa que, según las evaluaciones iniciales, no representan peligro.
“Gracias a Dios no tuvimos ninguna afectación de vidas”, destacó la religiosa.
Ahora la atención está puesta en los estudios técnicos que permitirán establecer la magnitud real de los daños y las intervenciones que necesitará el complejo religioso. Hasta que se conozcan esas conclusiones, el acceso del público continuará restringido y las celebraciones religiosas permanecerán por fuera de la capilla.
Comunicador social y periodista de la Universidad Autónoma de Occidente. Especialista en comunicación y periodismo digital. Periodista del Diario El País desde el 2017 y docente universitario.






