El ruido incesante de bocinas de vehículos en Cali se ha convertido en una constante, principalmente en aquellas intersecciones semafóricas que llevan más de un mes fuera de funcionamiento y donde el más vivo busca pasar de primero, reflejando un atraso de más de 20 años en la red de semáforos de la capital del Valle.
Vías como la Avenida Pasoancho o la Ciudad de Cali e incluso la Carrera 1 son algunas de las que diariamente sufren esta problemática, acrecentando los riesgos de que existan choques entre vehículos y pérdida de vidas.
En la actualidad hay alrededor de doce de estas intersecciones fuera de servicio en la ciudad y, aunque algunas personas piensan que pueden llegar a ser reparadas con rapidez, la realidad es que varias de ellas son tan obsoletas que ya no se consiguen en el mercado sus repuestos y es necesario realizar una transformación completa del funcionamiento de estos elementos de regulación vial.
“Cali tiene una red semafórica compuesta por 517 intersecciones, pero la realidad es que actualmente estas operan con nueve tecnologías diferentes. Además, al menos el 70 % de la red está en estado de obsolescencia”, reveló Carlos Santacoloma, subsecretario de Movilidad Sostenible y Seguridad Vial de Cali.
Los principales problemas
La vandalización de los semáforos es el principal problema de esta red. Diariamente se vandaliza al menos una intersección, haciendo que los costos de recuperación puedan ser millonarios.
En la mayoría de ocasiones lo primero que se roban son los cables, pero en otras se pueden extraer elementos como las controladoras, equipos que deben ser importados y pueden tardar varios días en llegar al país.
El segundo de los problemas es la interconectividad. Para ejemplificarlo, basta con entender que solamente un poco más de cien intersecciones están conectadas a la central de semaforización de la ciudad, es decir cerca del 30 %.
“Tenemos intersecciones a las que no se le hace planeamiento de tráfico, otras que se les hace ahí en sitio, otras a las que se les puede hacer desde la central, que son las que pueden responder más a las necesidades de la movilidad en el momento”, precisó el funcionario.
Un riesgo para la vida
Darío Hidalgo, profesor de transporte en la Universidad Javeriana de Bogotá, explicó que la presencia de semáforos en buen estado en una intersección disminuyen en un 30 % el riesgo de una colisión. Lo que quiere decir que en la actualidad hay cerca de doce puntos en Cali en donde hay un 30 % más de posibilidades de que existan hechos para lamentar.
Además, “Cali está entre las ciudades que, según el índice Tom Tom de tráfico, tiene un nivel de congestión del 65 % en sus calles, que se traduce en 188 horas perdidas en las calles cada año por persona. Algo que puede crecer con el mal estado de los semáforos”, indicó.
Hidalgo relató que actualmente en Cali toma alrededor de 25 minutos hacer un tramo de 10 kilómetros, cuando lo normal es que la misma distancia sea recorrida en al menos 15 minutos.
Jhony Rangel, vocero de la Mancha Amarilla en Cali, manifestó que ha tenido que presenciar varios siniestros viales debido al mal funcionamiento de los semáforos en la ciudad, e incluso puntualizó que esta realidad también tiene consecuencias económicas para ellos.
“El tiempo para nosotros es dinero, es oro, y necesitamos dejar a los pasajeros rápido para recoger otro servicio. El daño de los semáforos ocasionan nudos, estos forman trancones y aquí nos quedamos metidos. Todo esto en medio de la pasividad de la Secretaría de Movilidad, a pesar de que han ingresado un gran número de reguladores de tránsito recientemente”, dijo.
Cruces como los de la Calle 13 (Avenida Pasoancho) con Carrera 44 tienen cerca de un mes fuera de funcionamiento y, aunque en algunas ocasiones hay reguladores tratando de manejar el tráfico, también hay varios días en los que estos no ejercen estas labores, generando un caos en este punto altamente transitado de la ciudad.
Situaciones como estas han hecho que incluso personas con discapacidad o movilidad reducida tengan dificultad en pasar las calles, aún más en lugares en donde no hay disposición de puentes peatonales.
“La necesidad que tenemos es latente. Un ejemplo es que pasar la Avenida Ciudad de Cali de un sentido a otro es muy complejo. En el sector de Las Delicias también hay personas con limitaciones visuales que no pueden pasar por el daño de los semáforos. El Alcalde debería tomar cartas en el asunto, porque, de no hacerlo, se va a engrosar la lista de personas con discapacidades”, opinó Liliana Cuéllar, líder de una fundación en pro de los derechos de personas discapacitadas en Cali.
¿Solución a la vista?
El subsecretario Santacoloma le reveló a El País que están en la búsqueda de un tercero que pueda manejar la semaforización de la capital vallecaucana, tal y como se realiza en las grandes ciudades del mundo.
Esto podría ser un plus para una urbe de más de tres millones de habitantes, en la que alrededor de 25 funcionarios de la Secretaría de Movilidad son los encargados de los temas de semaforización.
El primer paso con este operador sería realizar un diagnóstico de la red semafórica de la ciudad, para luego estandarizar las tecnologías.
“En este momento estamos trabajando en eso. Creería que para el segundo semestre de este año por lo menos tendremos eso avanzado y luego pondremos en marcha el plan para intervenir poco a poco la red”, afirmó.
La semaforización inteligente
Este proyecto inició en la Administración pasada, con una meta de alrededor de 200 intersecciones inteligentes que respondieran a las necesidades del tráfico mediante algunas cámaras y sensores.
Este objetivo luego se redujo a 50, pero no se dejó operando ninguna con esta tecnología.
Santacoloma indicó que estas intersecciones seguramente nunca llegarán a ser inteligentes. Además, los contratos de este proyecto fueron puestos en proceso de liquidación por la actual Alcaldía.
Sin embargo, se contrató un estudio con un tercero que arrojó algunos aspectos positivos.
“El diagnóstico que hicimos con un tercero arrojó que hay unos elementos que podemos aprovechar y que funcionarán. En este momento el enfoque que tenemos es tener una red y el mayor número de intersecciones conectadas a la central para que de allí se puedan tomar las decisiones y poder gestionar el tráfico de una manera más fluida”, precisó.
En cuanto a los recursos que fueron usados para los contratos de este proyecto, el funcionario precisó que fueron pagados por la Administración pasada y que no serán devueltos al Municipio hasta que se culmine un proceso de demanda que actualmente cursa en contra de ese proceso.
Por otra parte, la Alcaldía de Cali abrió una licitación a finales de abril por más de cinco mil millones de pesos para la modernización de la red semafórica, incluyendo el suministro, la instalación y la configuración de estos elementos de regulación vial.
“Actualmente existen 78 intersecciones estratégicas en el Distrito que son controladas por equipos de la marca Siemens, específicamente de las series MP y MF. Estos dispositivos, instalados en su mayoría en la década de 1990, operan en un estado de obsolescencia técnica total”, dice el proceso contractual.
No obstante, el contrato estipula que solamente es financieramente viable intervenir 23 de estos puntos.
El contrato debe ser firmado el próximo 1 de julio del presente año y las labores tendrían que estar culminadas en un plazo de 150 días.