Un Caiman crocodilus que se encontraba habitando en el Lago de la Babilla, ubicado en el barrio Ciudad Jardín al sur de Cali, recientemente fue retirado por el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) para trasladarlo a su hogar de paso.
En ese lugar, un equipo interdisciplinario de médicos veterinarios, biólogos y microbiólogos se encuentra realizando una valoración integral sobre el estado de salud del ejemplar de casi dos metros, con el fin de que sean garantizadas todas las condiciones para el retorno a su hábitat natural en el Pacífico colombiano.
Según Andrés Posada, líder del Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora Silvestre del Dagma, luego de verificar que las condiciones de la babilla son óptimas, el individuo se unirá a un grupo de animales silvestres rescatados, que serán liberados en los próximos días en coordinación con autoridades ambientales como la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y EPA Buenaventura.
El funcionario ambiental aseguró que estos reptiles son una especie introducida y que su presencia en humedales urbanos se da como consecuencia de liberaciones inadecuadas que previamente han hecho algunos ciudadanos en ese sector natural del sur de la capital del Valle del Cauca.
Asimismo, puso en evidencia que en la actualidad el humedal Lago de la Babilla tiene una población amplia de babillas. El aumento, a juicio de Posada, ejerce una presión excesiva sobre los recursos del ecosistema, razón por la cual el traslado de individuos como este Caiman crocodilus es una necesidad para prevenir incidentes.
“Nuestra prioridad es el bienestar de la fauna y la seguridad de los caleños. El traslado de estos animales al Pacífico garantiza que puedan cumplir su ciclo biológico en un entorno correcto, reduciendo el riesgo de interacciones peligrosas en zonas recreativas”, enfatizó el líder del Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora Silvestre del Dagma.
De otro lado, esta autoridad ambiental de Cali ha emitido una serie de recomendaciones a las personas que tienen entre sus planes visitar el Lago de la Babilla:
- No alimentar a los animales silvestres, incluidas las babillas, bajo ninguna circunstancia.
- Mantener a los animales de compañía con correa y evitar su presencia a una corta distancia del espejo de agua del humedal.
- Respetar la señalización y las distancias de seguridad del espejo de agua.
- Atender las indicaciones de los guarda-humedales del Dagma que hagan presencia en este lugar.