El barrio Obrero, uno de los sectores más emblemáticos de Cali y reconocido por su vínculo histórico con la salsa, continúa avanzando en un proceso de transformación urbana que combina mejoramiento del espacio público, recuperación cultural y fortalecimiento comunitario.
Ubicado en el centro de la ciudad, este tradicional sector ha sido escenario de intervenciones que buscan renovar su imagen sin desprenderlo de la memoria que lo convirtió en referente musical de la capital vallecaucana.
“Muy feliz con todo el desarrollo que se ha hecho, con este patrimonio de la salsa, donde la salsa llegó y se quedó. El barrio Obrero es un sector alegre, donde compartimos entre vecinos y la música siempre está presente”, dijo Franceny Porras, habitante del barrio Obrero.
Entre las obras adelantadas se encuentran la adecuación de andenes, siembra de árboles, mejoramiento paisajístico y nuevas zonas pensadas para el tránsito peatonal. La intención, según lo planteado por la Administración local, es recuperar el entorno urbano y hacerlo más atractivo para residentes y visitantes.
“Ha sido muy bonito ver esta transformación: los andenes, los árboles, la vegetación, nos sentimos felices con este cambio tan hermoso. Esperamos que las personas vengan, nos visiten, vivan este espacio y que regresen quienes se fueron. Aquí todos son bienvenidos”, agregó la ciudadana.
Además del componente físico, el barrio también ha sido intervenido desde lo cultural. En distintos puntos del sector se han instalado más de 72 murales y 12 esculturas dedicadas a figuras representativas de la salsa, como parte de una ruta patrimonial ligada a la identidad caleña.
El objetivo de estas acciones apunta a consolidar al Obrero como un circuito cultural abierto al turismo, al encuentro ciudadano y a la preservación de una historia que durante décadas estuvo ligada al nacimiento y expansión del género salsero en Cali.
“Hoy, estamos en un barrio que se transforma y se potencia urbanísticamente, pero que también rescata su esencia. El barrio Obrero representa la historia viva de la salsa en Cali y queremos proyectarlo a nivel continental”, sostuvo Ángela Villalobos, asesora del despacho del alcalde Alejandro Eder.
La renovación también busca mover la economía barrial. Comercios tradicionales, coleccionistas de acetatos, espacios de formación artística y oficios como la zapatería, la marroquinería y las salsamentarías hacen parte del tejido económico que permanece en la zona.
Mientras avanzan los trabajos, uno de los principales retos sigue siendo dejar atrás antiguos estigmas y posicionar nuevamente al barrio Obrero como un punto de referencia cultural, histórico y turístico dentro de la ciudad.