Un despliegue de personal de la Policía y del cuerpo antiexplosivos se desarrolló en inmediaciones de la cárcel de Villanueva en Cali, luego de que se reportara un presunto artefacto explosivo.

El País se comunicó con la Policía Metropolitana de Cali, desde donde se confirmó que se trata de una bolsa negra que tendría cables en su interior, por lo que se convirtió en un objeto sospechoso, en el marco de la ola de violencia que vive el país, especialmente el suroccidente colombiano.

Luego de que expertos antiexplosivos hicieran su procedimiento , se descartó la existencia de un artefacto explosivo frente a la cárcel. Esto se determinó después de que logró realizar una detonación controlada protocolaria de la bolsa.

Sobre lo ocurrido, el comandante de la Policía Metropolitana de Cali, Herbert Benavidez, señaló que el oportuno aviso y despliegue técnico permitieron controlar la situación.

“Recibimos precisamente una alerta frente a que había un objeto extraño al frente de las instalaciones de la cárcel de Villahermosa, por eso activamos todo el protocolo con nuestro guía canino y con nuestros técnicos antiexplosivos”, informó el alto oficial.

“Al denotar que posiblemente se encontraría algún tipo de explosivo, se realiza el procedimiento para estos casos, como es precisamente hacer la evacuación del sector, acordonar y colocar una carga disruptora”, detalló el comandante durante la inspección.

Unidades de la Policía Metropolitana de Cali acordonaron el sector de Villanueva para verificar la naturaleza del elemento reportado. | Foto: Aymer Andrés Álvarez / El País

Cabe recordar que la situación frente a posibles atentados es de máxima atención luego de que el pasado 24 de abril se registrara un nuevo ataque terrorista contra el batallón Pichincha donde tiene sede la Tercera Brigada del Ejército Nacional que tiene operaciones en el suroccidente colombiano.

Dicho ataque ocurrió aproximadamente a las 10:00 a. m. en la carrera 80 y generó pánico en los barrios aledaños debido a la fuerte detonación, la cual dejó a una mujer herida.

Sobre ese evento contra la institución castrense, lo último que revelan las investigaciones es que la buseta utilizada no fue robada. Así lo confirmó el brigadier general Juan Oduber Rendón Pérez, comandante encargado de la Tercera División del Ejército Nacional.

La declaración abre nuevas líneas de investigación para las autoridades, especialmente frente a la forma en que los responsables lograron disponer de los automotores usados en los ataques.