En diciembre de este año se sabrá si Alejandro Ocampo renunciará a la curul que acaba de asumir en el Senado de la República, en nombre del Pacto Histórico, para aspirar a la Alcaldía de Cali.

Por lo pronto, el congresista reconoce que esa posibilidad sería “un sueño”, pero asegura que la decisión no la tomará él sino “la gente” y Gustavo Petro, quien seguirá liderando el Pacto Histórico una vez deje el poder el próximo 7 de agosto.

Pero lo cierto es que Ocampo hoy goza al estar haciendo historia porque, según dice, es el primer ‘hijo’ del Distrito de Aguablanca que no solo es elegido senador, sino segundo vicepresidente de esa corporación.

Y esa no sería la única dignidad que tendría que dejar a un lado si le apuesta a suceder en el cargo a Alejandro Eder, porque hasta junio del próximo año también será el presidente del Bloque Parlamentario del Valle del Cauca, en el que espera “dejar muchas enseñanzas”.

Esto fue lo que el político nacido en el municipio de Sevilla, pero residente en el oriente de la capital vallecaucana desde durante 44 años, contestó en El Péndulo al Aire, el programa de opinión e información política de El País, sobre su posible candidatura al primer cargo de la ciudad.

¿Es cierto que va a renunciar al Senado para aspirar a la Alcaldía de Cali?

Varias encuestas ya me dan como ganador de la Alcaldía de Cali, le gano a los otros candidatos y candidatas. Es otro hecho de agradecimiento. Yo me paro y digo: ‘Señor, gracias, soy senador, salí bien de representante y ahora soy el favorito para ser alcalde. Son cosas bonitas, cuando uno obra bien, le va bien; cuando uno trabaja con el corazón prospera y florece lo que uno siente por la vida y por la gente. Pero vamos a esperar a diciembre esa discusión. Le he dicho a todo el mundo que ahora estoy en la idea de adelantar lo del Congreso y luego discutiremos el tema de la Alcaldía.

Alejandro Ocampo asegura que hace 44 años vive en el Distrito de Aguablanca. Acaba de ser elegido como segundo vicepresidente del Senado. | Foto: El País

¿Pero le suena la idea?

Es obvio que para un hombre como yo, que le gusta la política, que siente esta vaina 24, 7, ser alcalde de Cali es un sueño, porque haría posible todo lo que he criticado. Y si la gente decide que sea candidato, porque no va a ser mi decisión, sino de la gente y de Petro, creáme que tendrá uno de los alcaldes mejor preparados y que vamos a tener los mejores planes de gobierno porque, independiente de lo que pase, desde este mes voy a estar en las comunas, en los barrios, por primera vez, haciendo un plan de desarrollo con los caleños: cuál calle es en la que quiera que tapemos los huecos. Quiero que la gente de Cali decida en qué nos gastamos su plata, pero si me toca, estoy preparado para hacer de esta una de las mejores ciudades de Colombia.

No he tomado la decisión, no he dicho que quiero. No es que no quiera o que tenga susto; creo que tengo la preparación, soy el mejor calificado, según han dicho algunas universidades, pero será decisión de la gente y de Petro, pero obviamente que me atrae ser alcalde de Cali.

Alejandro Ocampo dice que varias encuestas lo dan como ganador de la Alcaldía de Cali. | Foto: Revista Semana

Y como senador, ¿qué proyectos prioritarios tiene para Cali?

Mi prioridad es terminar la Universidad del Distrito de Aguablanca, tengo que apretar a todo el mundo para que eso se dé y quiero dejar algo para el turismo o con lo cultural...

Y, como soy un soñador, les digo: yo pensaría en un metro para Cali, creo que se lo merece. Me gustaría un metro y una playa para Cali, como se lo propuse en su momento al alcalde Alejandro Eder, lo que pasa es que hay que tapar los huecos que tiene Cali. O sea, estamos recibiendo una Cali muy terrible: hay que tapar toda la malla vial, los semáforos no funcionan, el MÍO es una vergüenza, y tenemos problemas de seguridad porque las cámaras no funcionan; los colegios se están cayendo, como el Antonio José Camacho o el Santa Librada. Es decir, Cali está en crisis y vamos a mirar si necesitamos hacer un sueño de nosotros, o recuperar lo que tenemos para que no se caiga.