El alcalde de Cali, Alejandro Eder, confirmó en diálogo con varios medios de comunicación que la próxima semana comenzarán las demoliciones de aquellos edificios que, debido a la gravedad de sus daños estructurales tras el terremoto, no pueden ser recuperados.
“Estemos preparados anímicamente porque la semana entrante empezaremos a demoler los edificios que no son salvables”, señaló Eder.
Luego de que el mandatario local sostuviera una reunión con el presidente Abelardo de la Espriella en Bogotá, reiteró que en los próximos días anunciarán nuevas estrategias y recursos para acelerar el proceso de recuperación de la ciudad.
En ese sentido, la ciudad se prepara para iniciar una nueva etapa en la atención de las afectaciones provocadas por el sismo, y mientras las autoridades locales siguen las labores de remoción de escombros, seis edificaciones fueron aprobadas para demolición.
Ante el panorama actual, el alcalde advirtió que la demolición de los inmuebles que fueron declarados como irrecuperables será un momento especialmente difícil para las familias afectadas.
“Quiero reiterarles que la parte más fácil es demoler el edificio. Lo que no podemos olvidar es que en cada edificio de esos había viviendas, había apartamentos, había sueños, había personas que vivían, personas que quizás hoy están sufriendo mucho porque ven que pierden su patrimonio”, afirmó.
Además, el alcalde afirmó que las consecuencias del terremoto se extenderán mucho más allá de las labores de emergencia, ya que a la ciudad le espera un largo camino de reconstrucción.
“Esta tragedia apenas está iniciando. Por favor, si así como de la alcaldía de Cali no vamos a soltar a nuestra gente, le pido a Colombia: no soltemos a Cali, ni soltemos al Valle, al Chocó, ni al Eje Cafetero”, aseveró.
Finalmente, Eder aseguró que la Administración Distrital continuará acompañando a las personas afectadas, destacando el respaldo que ha recibido.
Mientras tanto, el reporte oficial de la Alcaldía de Cali revela que al 4 de septiembre de 2026, 52.343 familias han sido evaluadas para identificar daños y necesidades, 44.352 ciudadanos fueron reportados como damnificados y 469 permanecen en alojamientos temporales.
En cuanto a las labores de atención, se contabilizan 557.2 toneladas de ayudas entregadas y 1.100 funcionarios activos en la atención de la emergencia.
En materia de infraestructura, las autoridades han realizado visitas de diagnóstico especializado a 1.708 edificaciones. De este total, 437 fueron clasificadas como habitables, 765 como no habitables y 469 quedaron bajo la categoría de uso restringido.