El Hospital Universitario del Valle (HUV), el centro asistencial más grande del suroccidente colombiano, enfrenta desde el sismo del 10 de agosto una realidad compleja, debido a que el 40% de su infraestructura resultó afectada, lo que ha reducido su capacidad operativa y obligado a poner en marcha un plan de contingencia para garantizar la atención de pacientes y heridos.

A quince días del evento, la dirección y el personal médico han concentrado esfuerzos en evaluar daños, reubicar pacientes y mantener los servicios esenciales, mientras se organizan recursos y sedes alternas para sostener la demanda asistencial.

Los médicos y el personal de urgencias trabajan en condiciones de presión y adaptación constante. Según el coordinador del servicio de urgencias, el doctor John Sandoval en una entrevista con Noticias Caracol, indicó que el hospital ha priorizado la evaluación de la capacidad para atender a la comunidad y la reorganización de espacios: pediatría, medicina interna y otras áreas resultaron afectadas, pero se han acondicionado zonas con más de quince camas y se replican soluciones en otros pisos.

El mensaje que transmiten los equipos es de compromiso y resiliencia: “nos toca a nosotros, a los trabajadores, poner de nuestra parte para sacar adelante la atención, siendo más eficientes”, afirmó Sandoval, subrayando que la prioridad es mantener la capacidad de respuesta para quienes requieren atención inmediata.

Agregó: “Lo que estamos haciendo, como puede ver, es tratar de atender a la gente, ya la gobernación, el gerente, el presidente, ya dijeron, hay recursos para ayudar al hospital”.

Estas son algunas imágenes del rescate de personas en el HUV. | Foto: Especial para El País

Por otro lado, desde la gerencia del HUV, Irne Torres Castro entregó un balance que busca transmitir tranquilidad: no se reportan pérdidas humanas en el centro asistencial y los pacientes han sido ubicados y están siendo atendidos.

Sin embargo, el impacto en la infraestructura es significativo y se traduce en una reducción de la capacidad de hospitalización estimada en 45%, lo que obliga a priorizar procedimientos, reprogramar cirugías no urgentes y optimizar el uso de camas y recursos críticos.

Pacientes fueron atendidos fuera de las instalaciones tras el sismo. | Foto: Gobernación del Valle

La combinación de menos espacios físicos y la necesidad de mantener estándares de seguridad estructural y bioseguridad ha llevado a reforzar los protocolos de triage y a concentrar la atención en los casos más graves.

En cuanto a la recuperación del HUV dependerá de la rapidez en la evaluación técnica, la asignación de recursos y la coordinación entre gobierno, gerencia y equipos clínicos. Mientras tanto, la respuesta se sostiene en la profesionalidad del personal y en medidas temporales que permiten seguir atendiendo a la población.