Es muy común que en el inicio de este nuevo año 2026 se convierta en un periodo crítico para la salud digestiva en Colombia, especialmente por casos de intoxicaciones alimentarias.
La razón es porque hay cambios en los horarios de alimentación, el aumento del consumo de comidas preparadas fuera del hogar y el reintegro de niños y adultos a sus colegios y trabajos.
Y es que en los primeros meses del año, según los sistemas de vigilancia en salud, se pueden incrementar las consultas por enfermedad diarreica aguda (EDA) y enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) entre un 15 % y 30 % frente a un mes regular.
“La mayoría de las urgencias que vemos en este periodo están asociadas a gastroenteritis bacterianas, intoxicaciones por alimentos mal conservados y gastroenteritis virales como norovirus y rotavirus, que son una de las principales causas de consulta pediátrica durante esta temporada”, asegura la directora Nacional de Gestión Integral del Riesgo en Salud de Bienestar IPS, Carmen Hernández.
Los profesionales de la salud advierten que este incremento se encuentra relacionado con prácticas inadecuadas en la manipulación e higiene de los alimentos, rupturas en la cadena de frío, consumo de comidas preparadas con mucha antelación o menús pesados de digerir, sumados al consumo excesivo de alcohol.
Consejos para prevenir las intoxicaciones alimentarias
Las personas que están en riesgo de presentar complicaciones de salud derivada de una intoxicación alimentaria son: niños menores de cinco años, adultos mayores, mujeres gestantes y personas con enfermedades crónicas como diabetes, insuficiencia renal o condiciones de inmunosupresión.
Algunas de las prácticas recomendadas para el riesgo de contraer una enfermedad digestiva durante el inicio de año son:
- Descongelar carnes a temperatura ambiente.
- Recalentar varias veces grandes cantidades de comida.
- Mezclar alimentos crudos y cocidos.
- Dejar platos servidos por más de dos horas en climas cálidos.
En ese sentido, los expertos advierten que es fundamental refrigerar y cocinar adecuadamente platos tradicionales como tamales, lechona, carnes horneadas, ensaladas con mayonesa, arroces y postres con lácteos o huevo.
El consumo elevado de alcohol y alimentos ricos en grasas, azúcares y sodio son otros de los factores que se suman a este panorama.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el 70% de las intoxicaciones alimentarias se pueden prevenir a través de una adecuada refrigeración, cocción completa de los alimentos y lavado frecuente de manos y utensilios.
“Pequeñas decisiones, como refrigerar a tiempo, cocinar bien los alimentos y moderar el consumo de alcohol, marcan la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y una visita al servicio de urgencias, especialmente cuando hay niños o adultos mayores en casa”, enfatizó la médica Hernández.
Otras recomendaciones son retomar la rutina cuidando el bienestar digestivo, evitando ayunos prolongados, sirviendo porciones moderadas, priorizando el consumo de vegetales y proteínas magras, manteniendo una adecuada hidratación y reincorporando de manera progresiva la actividad física.