“El que se cansa, pierde”

Julio 09, 2017 - 11:30 p.m. Por: Editorial .

Luego de tres años de mantenerlo preso en una cárcel militar, con la peor de las represiones y el aislamiento caprichoso de sus familiares, Leopoldo López, el líder más aguerrido de la oposición en Venezuela, fue trasladado a su casa con detención domiciliaria.

Y aunque la dictadura que encabeza Nicolás Maduro afirme que se trata de un acto humanitario, las contradicciones de su Tribunal Supremo de Justicia indican que algo muy complejo ocurre en el interior del régimen.

Es falso que López está enfermo, como lo demuestran los vídeos y documentos divulgados a partir del sábado.

Pero sí es cierto que él fue encarcelado a pesar de “serios señalamientos de irregularidades sobre la distribución del expediente a un Tribunal de Ejecución”, como dice el Tribunal en su sorpresiva reversa.

Y si con esa acción, la dictadura pensaba que lograría detener la protesta, la caudalosa manifestación de ayer en el centro de Caracas le demostró que eso no es suficiente.

Quizás sea un gesto para tratar de desviar la atención sobre las muertes causadas por la represión bárbara y el paramilitarismo del Gobierno que atacó la Asamblea Nacional el día de la Independencia de Venezuela.

Sin embargo, eso no le servirá para detener la movilización contra la dictadura y contra una Constituyente que es rechazada por el 90% de los venezolanos.

Lo que está en juego no es la libertad de Leopoldo López sino la libertad de Venezuela.

Y como dijo López: “El que se cansa, pierde”.

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