Caleña tuvo que dar a luz en su casa, porque una clínica la devolvió tres veces

Caleña tuvo que dar a luz en su casa, porque una clínica la devolvió tres veces

Agosto 20, 2019 - 07:45 a.m. Por:
Redacción de El País
Jacobo recién nacido

Uno de los bomberos que atendió el parto de Jacobo posa con el recién nacido en una clínica de Cali

Foto: cortesía Bomberos de Cali 

Hacia las 3:15 de la madrugada de este martes Jacobo Varón Gallego vio la luz. El recién nacido tuvo que ser recibido en una improvisada sala de urgencia que montó su bisabuela paterna en su casa ubicada en el barrio Valle del Lili, sur de Cali.

Al llegar a este mundo no fue recibido por médicos ni enfermeras, porque el lunes festivo a su mamá la devolvieron tres veces de la clínica a pesar de que ya tenía 40 semanas de gestación. 

"Fue una experiencia horrible y hermosa a la vez, tener a mi nieto en mi propia casa. Horrible por la irresponsabilidad de la Clínica Versalles que nos devolvió tres veces, pero hermosa al ver al niño nacer bien", cuenta Sandra Quezada, abuela paterna de Jacobo. 

Sobre los detalles del nacimiento le contó a El País que fueron a la clínica en tres oportunidades (7:00 a.m. 4:00 p.m. y 9:00 p.m.) en la última salieron casi a la medianoche y al llegar a la casa los dolores no dejaron levantar más a la madre primeriza, de 22 años. "Nos decían que ella no había dilatado, que esas contracciones eran falsas".

"La niña a la medianoche empezó con los dolores y a perder mucha sangre. No la podíamos mover porque los dolores era brutales. Mi suegra (bisabuela de Jacobo) llegó. Ella tiene 67 años y es enfermera. De una se puso unos guantes, puso a la mamá en posición y la atendió, porque nosotros no teníamos ni idea qué íbamos a hacer.", relata. 

Efectivamente así fue: Jacobo nació a las 3:15 a.m., cinco minutos después llegaron los Bomberos de Cali, que atendieron el posparto y le ayudaron a la madre a expulsar la placenta. 

"Llegaron muy rápido con dos paramédicos y una ambulancia, cubrieron al bebé con una manta térmica y le cortaron el cordón umbilical. Luego a la mamá y a Jacobo los trasladaron a la Clínica Valle del Lili, donde están siendo atendidos", agrega Sandra. 

Ambos están en óptimas condiciones de salud, según el reporte de los Bomberos. 

"Quiero hacerle un llamado a la Clínica Versalles, porque su irresponsabilidad habría podido ocasionar una tragedia (...) Apenas hace  poquito me calmé, yo sufro de hipertensión y me estaba dando algo, gracias a Dios mi hijo y mi esposo estaban calmados y entre todos sacamos esto adelante. Es un milagro", concluye Sandra.

Responde la Clínica Versalles 

La Clínica Versalles se pronunció sobre este caso y señaló que no se trató de un "acto de irresponsabilidad" como reseña la abuela de Jacobo. 

Asegura que efectivamente atendieron a la madre del menor tres veces durante el lunes festivo, pero en ninguno de los controles su estado de dilatación pasó de dos (en una escala de uno a diez). 

"Esta paciente consultó a las 9:00 a.m. se hizo una evaluación y no tenía actividad uterina. Ella no consultó por contracciones, sino porque se le había indicado que si hasta el 19 de agosto (cuando se cumplían 40 semanas) no ha arrancado su trabajo de parto debe venir por urgencias. En la evaluación se le hizo un monitoreo fetal y la paciente no tenía actividad uterina aún y las dilataciones que tenía del cuello eran de 1. Se le dieron las recomendaciones y le pedimos volver si presentaba algunas especificaciones como aumento en contracciones y sangrado", explicó el doctor Darío Santacruz, coordinador del servicio de Ginecología de la Clínica Versalles.

Según el especialista, ocurrió un proceso igual en las otras dos consultas de la paciente. "No había un progreso y se le volvió a dar salida, según la historia clínica. Incluso a la paciente se le hizo monitoría fetal y no tenía modificaciones que hicieran que estuviera en una fase activa". 

Sobre la explicación de porqué se precipitó el parto de Jacobo si su madre presentaba poca dilatación cuando fue atendida dos horas antes, el doctor señaló: 

"Se presentó un trabajo de parto precipitado, que ocurre del 3 al 5 % de todos los partos y es que la paciente no evoluciona como lo hace la mayoría, sino de una manera acelerada, y es muy difícil desde el punto de vista clínico determinar quién tendrá un parto de este tipo. Si dejáramos en hospitalización a todas las embarazadas, previendo que puedan ser parte de ese 3 % ninguna institución tendría lugar para albergarlas".

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