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Uso excesivo de tecnología genera ansiedad y estrés, conozca como prevenirlo

Abril 25, 2021 - 12:00 p. m. 2021-04-25 Por:
 Laura Sofía Lozano Espinosa, integrante del Semillero de Periodismo UAO- El País
Redes sociales

Las redes sociales están hechas a partir de ‘tecnología persuasiva’, que aprende a detectar las temáticas que enganchan al usuario.

Los grandes avances tecnológicos, el uso excesivo en la era digital tanto de celulares, como de redes sociales y de portales web por donde circulan grandes cantidades de información, generan efectos tóxicos en quienes hacen uso de estos. Síntomas como alteraciones en el sistema nervioso, estrés, ansiedad, cansancio, psicosis, problemas en el sueño, fatigas y demás, son algunas de las señales que indican que usted podría estar sufriendo de enfermedades causadas por el uso excesivo de la tecnología. Entre estas patologías están:

La infoxicación digital y la nomofobia

La infoxicación digital es una de las enfermedades más comunes hoy en día. Según Eduardo Sánchez, decano de la Facultad de Diseño, Comunicación y Bellas Artes de Areandina, se define como el exceso de información que llega a las personas a través de redes sociales y el resultado de esto se ve reflejado principalmente en las emociones. Quienes lo padecen suelen presentar síntomas como agresividad con personas del entorno por cualquier situación; ansiedad por querer obtener cada vez más información en redes sociales, o incertidumbre por no saber lo suficiente sobre un tema específico.

“Es tanta la información que tenemos en nuestro cerebro que el sistema nervioso responde ante cualquier alteración, por esa razón las personas se ven tan afectadas no solo consigo mismas, sino con el entorno”, afirmó el decano.

De acuerdo con Sánchez, el principal causante de esta enfermedad es la falta de crítica y contraste a la hora de buscar y filtrar la información. Es decir, en algunos casos, las personas se han visto realmente afectadas porque al momento de recibir cualquier tipo de información sobre un tema, ya sea a través de noticias, fotos, videos o cualquier otro medio, no tienen la capacidad de ser críticas al respecto y pensar si lo que está expuesto es cierto o no. Además, tampoco intentan contrastar la información con fuentes verídicas que puedan ayudar a comprobarla; es aquí donde inicia la desinformación en redes sociales, ya que, al tener la opción de poder compartirla con otros, se viralizan las denominadas ‘Fake news’ (noticias falsas).

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Hay muchas otras enfermedades que se han descubierto con el paso del tiempo por el uso excesivo de la tecnología. Una de estas es la ‘nomofobia’, la cual va de la mano con el denominado ‘síndrome de la vibración fantasma’.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, la nomofobia consiste en el miedo a no mantener conectado al celular de manera constante, y una forma para identificar que se padece esta enfermedad, es con el síndrome mencionado, el cual hace referencia a la interpretación falsa que hace el cerebro de un celular en vibración sin estar realmente sonando. De acuerdo con la OMS, las personas que sufren estas enfermedades creen tener su celular todo el tiempo con ellos, incluso, si no lo está, y lo revisan alrededor de 150 veces al día.

David Martínez, subgerente científico del Hospital Departamental Psiquiátrico Universitario del Valle, explicó que, este tipo de patologías afecta la disposición para interactuar con las personas en contextos cotidianos como el familiar, social, laboral y recreativo. Todo esto ocurre por la necesidad que sienten los individuos de estar conectados todo el tiempo con redes sociales y sus dispositivos móviles, es decir, si a una persona que padece infoxicación digital se le presentara una invitación a un lugar que involucre estar fuera del contexto de redes sociales, seguramente esto le causará un conflicto debido a que la obliga a aislarse o a estar por un tiempo lejos de suplir esa necesidad.

Teniendo en cuenta lo anterior, el psiquiatra David Martínez explicó que el cerebro humano está provisto de un sistema denominado ‘circuito del placer’, el cual es un grupo de interconexiones neuronales que, a través de una sustancia llamada dopamina, es responsable de sensaciones placenteras en las personas.

“El placer que produce una actividad puede desencadenar la liberación excesiva de dopamina, generando una respuesta exagerada del cerebro ante el retiro o la disminución del estímulo placentero. Cuando una persona no puede satisfacer esa necesidad se desencadenan otras reacciones neuronales mediadas por neurotransmisores que pueden producir ansiedad, irritabilidad o depresión”, explica.

Es importante que los adultos se formulen horarios de uso de redes sociales y filtrar, a través de herramientas de verificación, el consumo y difusión de información falsa o tendiente a desinformar, advierte Martínez. Para saber el tiempo que se invierte en pantalla, hay aplicaciones como Instagram que brindan esta opción. Con este tipo de herramientas se pueden fijar horarios y no excederse en el uso de estos más de tres o cuatro horas al día, si se habla de adultos.

Tecnotoxicopatología

Este término hace referencia a los efectos tóxicos en la salud humana debido a la exposición excesiva a los dispositivos electrónicos que generan ondas electromagnéticas.

Baltazar Guerrero, vocero médico de Laboratorios Heel, explicó que síntomas como fatiga, migrañas, trastornos emocionales, vértigo, disminución sexual, alteraciones inmunológicas que se expresan en alergias, sudoración y tendencias a la obesidad, son algunos de los síntomas iniciales en una persona como resultado de la excesiva exposición a estos aparatos, principalmente a los dispositivos móviles.

De acuerdo con el médico Guerrero, este tipo de patologías afectan de manera distinta a cada persona y a largo plazo puede llegar a generar trastornos y distintas afectaciones en la salud. Además, pueden ser más frecuentes y afectar de mayor manera a los niños, “al estar el cerebro en crecimiento, la hipersensibilidad electromagnética hace que la conductividad eléctrica genere inflamación, y luego esto se ve reflejado en síntomas como alteraciones en el ciclo circadiano, el cual es el reloj biológico de cada ser humano asociado al sueño”.

Además, aseguró que en los niños y adolescentes es común la alta exposición a estos campos magnéticos debido a que las horas de juego y de ocio están siendo gastadas en dispositivos móviles que les ofrecen distintas alternativas de aplicaciones, ya sea de redes sociales como Facebook, Instagram, TikTok, Twitter, Youtube; o de las diferentes aplicaciones de juegos infantiles.

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Guerrero además enfatiza en la importancia de cuidar las horas de consumo en estos equipos tecnológicos. “Una hora de juego de los niños en estos aparatos es suficiente. Se deben generar dosificaciones en el tiempo que gastan jugando y hacer pausas activas y otras actividades que incluyan contacto con la naturaleza y el deporte”, aseguró.

Es el caso de Valentina Eslava, de 19 años, quien lleva tres, padeciendo de posible sintomatología relacionada a esta patología. Según ella, empezó a tener problemas de sueño, irritabilidad en los ojos, alergias constantes y fuertes dolores de cabeza principalmente cuando se exponía de manera continua a pantallas. “He estado hospitalizada alrededor de diez veces por la misma razón, y diagnosticada con cuadros de migraña”. Además, también ha tenido problemas con su metabolismo, y es por eso que tuvo que iniciar tratamientos que le ayudaran a mejorar su salud.

El profesional también mencionó otro tipo de afectaciones que se pueden presentar debido al uso prolongado del celular. Según él, estar mirando el celular implica tener la cabeza agachada de manera constante.Cuando las personas permanecen de pie sosteniendo su celular en esta postura o cuando están sentados en una posición muy agachada, generan una alta tensión en el cuello, siendo este el principal afectado y generando un desgaste en la zona de la columna.

Recomendaciones

Cuidar la integridad: Tanto la integridad física como personal deben ser respetadas, hay que tener cautela con los mensajes emitidos en cualquier medio. Es decir, hacer uso responsable de las redes sociales y de dispositivos. Implica que cada uno sea consciente de lo que recibe y de lo que aporta.

Manejo del tiempo: usar aplicaciones o ajustar controles en los dispositivos para dosificar las horas es un factor importante para no caer en extremismos, de esta manera se cuida tanto la salud física, como la mental. En el caso de niños y adolescentes deben ser acompañados y guiados por sus padres, ya sea por medio de rutinas que se establezcan en el hogar, o por aplicaciones que implementen los límites de tiempo.

Ocuparse en otras actividades: Realizar ejercicio, meditación, caminatas o yoga, son opciones para evitar estar en contacto continuo con equipos tecnológicos y distraer la mente de redes sociales. Frecuentar entornos externos a los acostumbrados marcarán una diferencia en cuanto a las rutinas y a la monotonía que, en algunos casos, las mismas redes sociales pueden generar por el contenido que se acostumbra a ver.

Bienestar alimenticio: para evitar que la toxicidad celular que resulta de las ondas electromagnéticas que estos dispositivos generan afecte de manera grave la salud de una persona, se deben fomentar el aumento del consumo de agua e ingerir alimentos ricos en magnesio, selenio, zinc, complejo B, vitaminas C, A y D. Algunos de los alimentos ricos en estos componentes son: espinaca, nueces, garbanzos, lentejas, queso, pollo, pavo, brócoli, hortalizas de hoja verde, frutas cítricas, entre otros.

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Asistir a terapias de detoxificación y drenaje: Estas ayudan a que las toxinas acumuladas se movilicen y sean metabolizadas y excretadas. Se pueden implementar diferentes tipos de terapias para que el hígado, riñón, y el sistema linfático en general funcionen de una mejor forma, pues son estos los que se encargan de expulsar las toxinas del organismo, y a donde van el resto de virus y bacterias. Baltazar Guerrero mencionó, “es importante asistir a estas terapias, ya que estas, acompañadas de una buena dieta alimenticia, mejoran las funciones del sistema linfático y ofrecen una depuración completa y natural del organismo”.

Seleccionar lugares libres de ondas electromagnéticas: Apartar cualquier dispositivo tecnológico de espacios donde se limpia el cuerpo. Evitar que los celulares estén presentes en las habitaciones o lugares que se usan para descansar, ya que es ahí donde se depura a través del sueño como principal drenaje; no conectar dispositivos celulares para que obtengan energía al lado de la cama, así se evita una sobre-exposición a ondas electromagnéticas.

Si los síntomas son repetitivos, lo ideal sería acudir a especialistas que puedan ayudar, tanto de salud física como mental. Es importante que toda persona que perciba como problemático el uso de sus redes o dispositivos celulares pida ayuda, inicialmente psicológica, ya sea a través de instituciones de educación (colegio o universidad) o de su servicio de salud. “Una vez el profesional en psicología logre evaluar esta condición de uso problemático de redes o dispositivos, podrá referir a psiquiatría si identifica alguna condición de salud mental que requiera este nivel de intervención”, comentó el psiquiatra David Martínez.

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