Humberto de la Calle analiza lo que pasa con la JEP y el acuerdo de Paz

Humberto de la Calle analiza lo que pasa con la JEP y el acuerdo de Paz

Marzo 03, 2019 - 07:45 a.m. Por:
Argemiro Piñeros Moreno / Colprensa
Humberto de la Calle

Humberto de la Calle, exjefe negociador del proceso de paz con las Farc.

Colprensa

Humberto De la Calle luce una chaqueta gris, está de jean y su rostro se empieza a poblar por la barba. Luce diferente, no es el hombre de hace un año: el candidato presidencial que ganó seguidores por su estilo frentero y por el respeto de haber sido el líder en la mesa de negociación con las Farc.

Cuenta, con su tradicional estilo y tono de caldense, que anda desempleado, que está dedicado a la ‘opinadera’, la cual también ha cambiado, porque ahora es más profundo y nada diplomático para hablar de frente sobre los aciertos o errores del Gobierno de Iván Duque, con quien compitió por la Presidencia de la República.

Se siente tranquilo, seguro, y por eso se suelta al hablar de la Justicia Especial de Paz, de la posibilidad de un proceso de paz con el ELN y hasta de la mermelada o gobernabilidad, advirtiendo que así haya un eventual ofrecimiento del presidente Duque para que integre el gobierno, no lo va a hacer.

De estos temas habló el exjefe negociador y excandidato presidencial con Colprensa.

El Gobierno Duque aseguró esta semana en Ginebra, Suiza, que el conflicto en Colombia no existe, ¿Se equivocó el consejero Francisco Barbosa al decir eso ante la ONU?

Claro, pero es que es una equivocación enorme porque la existencia del conflicto se mide en términos de estándares internacionales, no es el nombre ni la voluntad ni el deseo, es una circunstancia objetiva, la cual fue muy bien descrita por el director de la CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja).

Lo que ha pasado en Colombia está muy ajustado a esos estándares. La duración, el número de víctimas, la persistencia, la cadena de mando, uno puede sostener incluso que no ha habido dominio territorial, pero sí presencia situada de los grupos guerrilleros en determinadas zonas. Pero lo más grave es que las víctimas de la tesis de que aquí no hay conflicto son los militares.

¿Por qué?

Si hay conflicto, se aplica el Derecho Internacional Humanitario (DIH), ese derecho que prohíbe ciertas actividades militares y a su vez permite otras. Si usted no aplica el DIH, todos los bombardeos serían actos ilegales y en esa ausencia de ese estatuto se aplican las normas ordinarias y los derechos humanos, que obligan a las fuerzas estatales a buscar primero la captura, y el uso de la fuerza solo se puede hacer en casos excepcionales. Si no hay conflicto en Colombia, que se tengan fino los militares, porque ya los veo tratando de justificar sus acciones, alegando una legítima defensa que no clasifica.

Lea también: 'El 'sacudón' judicial que se originó con la captura de fiscal envuelto en caso Santrich'.

¿Pero no será que los militares quieren fortalecer ese lenguaje, volver a la línea del Gobierno Uribe?

Mi información es lo contrario. Además, hay una paradoja, dicho con todo respeto. El Centro Democrático se ha caracterizado por la tesis de que defiende a los militares, pero mire que en la práctica es lo contrario.
La cúpula militar lo tiene claro, además esta semana un grupo de militares pidió que se sancionara la ley (estatutaria) de la JEP, esos son militares que llevan varios años presos y por decisiones de la Jurisdicción Especial para la Paz pueden estar en libertad y listos a responder en los estándares fijados por los Acuerdos del Teatro Colón.
Entonces, es una retórica llamarlos héroes, ponerse la mano en el pecho cuando suena el himno nacional, pero el resultado de esas políticas es negativo para el estamento militar.

¿La controversia por la reforma de la JEP no es una pelea de egos entre el uribismo y los ‘propaz’ o llamados santistas?

Creo que inciden posiciones personales y líneas políticas, pero es que hay líneas de fondo. No sabemos cuáles pudieran ser las objeciones que haga el presidente Duque a la ley estatutaria, pero lo que hay en el ambiente obedece a una deformación de las decisiones incorporadas en el Acuerdo y de la jurisprudencia de la Corte Constitucional, que declaró inconstitucionales algunos de los artículos aprobados en el Congreso.

Vemos que esto es un ataque a la JEP, que es inadecuado fundamentalmente por un tema de tiempo y práctico. Es curioso que los que la critican porque no toma decisiones a la vez son los que impiden que tenga un estatuto para que se logre el propósito de llegar a las condenas.

"No son las pruebas de la culpabilidad de 'Santrich, sino la fecha de comisión del hecho. Algunos no toman en cuenta que esta es una circunstancia nueva, que no existía antes. Dejemos trabajar a la JEP",
Humberto de la Calle,
exnegociador de paz con las Farc.

¿Y si llegan objeciones qué pasaría con esa estatutaria?

Si se trata de normas que no fueron declaradas inconstitucionales creo que el Presidente las puede objetar, entonces regresa al Congreso toda la ley, no solo los artículos o palabras, la ley queda en suspenso. Vendrán discusiones largas en el Congreso. Si se logra sacar esa objeción, el texto nuevo debe volver a la Corte Constitucional y si se refiere a los temas que ya el tribunal definió, este va a decir estos temas ya están definidos.
Esto quiere decir que vamos a llevar seis u ocho meses en una circunstancia en donde hago una predicción: si hay objeciones y pasan, en ocho meses vamos a tener la misma ley que hoy tenemos, pero esto es un desgaste grande, incluso para el propio Gobierno.

¿Será fácil reformar la JEP, incluso lo relacionado con los delitos sexuales?

No lo veo fácil, hay una posición política que ya se expresó en el acto legislativo –la discusión ahora es sobre la ley– y está acompañado de normas que le dan solidez a los Acuerdos durante tres periodos presidenciales.

Lea también: '¿Qué caminos le quedan a la Ley Estatutaria de la JEP?'.

¿Se ha vuelto a ver con sus contrapartes en la mesa de negociación, los hoy exmiembros de las Farc?

No he tenido contactos formales con ellos, en alguna ocasión tuve una conversación con Pablo Catatumbo y Victoria Sandino, donde lo que pude detectar es que hay una gran preocupación con lo que estaba pasando con el cumplimiento de los acuerdos, como la reforma rural, la reforma política que está siendo muy tímida.

¿Ve posible que se retome la negociación con el ELN?

Desde la perspectiva de lo que ha hecho el ELN es definitivamente condenable, lo que hizo fue horrendo y una decisión absurda que termina fortaleciendo a los enemigos de una paz negociada. Es difícil entender la lógica de la dirección del ELN. Es difícil lograr un acuerdo.

Desde el punto de vista del Gobierno, he apoyado al presidente Duque en su exigencia que hay que devolver a los secuestrados, eso sucedió con las Farc, pero me parece que hay una retórica vacilante del Gobierno cuando sostiene que el ELN debe cesar todas las hostilidades para poder conversar, pero es que el propósito de la mesa es lograr ese objetivo.

"El problema es que aquí no hubo violencia buena. Mientras haya colombianos que crean que su violencia fue justificada habrá que trabajar mucho más para pasar página",
Humberto de la Calle,
exnegociador de paz con las Farc.

¿En el tema Venezuela lo que está haciendo el Gobierno Duque sí es lo indicado?

Es necesario el cambio de régimen en Venezuela, en eso tiene razón el Gobierno, y hay razones que van desde el imperio de la democracia, la seguridad regional, hasta la circunstancia del ELN, el hecho de que tenga abrigo allá hace benéfico para Colombia una orientación distinta en Venezuela. El camino debe ser el diplomático, incluso el de las acciones económicas que se han tomado, pero me preocupa que si bien el doctor Duque ha conseguido un liderazgo, incluso a nivel continental, yo no creo que eso sea lo que le convenga a Colombia, puede convenirle al Gobierno, pero yo imaginaba a Colombia en el pelotón, en términos ciclísticos, pero no rompiendo el aire como el capo, el líder de la acción frente a Venezuela.

¿Ha habido ambigüedad de parte del Gobierno sobre si apoya o no una intervención militar?

En las fases iniciales hubo mucha ambigüedad sobre el uso de la fuerza, y digo ambigüedad por usar la palabra misericordiosa, porque el embajador en los Estados Unidos, Francisco Santos, en su primera intervención de frente habló del uso de acciones militares.

Cualquier cosa que pase en Venezuela termina afectando a Colombia y seremos los destinatarios de una nueva ola de violencia. Por fortuna, el Grupo de Lima fue enfático en decir que no a las acciones militares, pero se debe tener cuidado porque en la misma reunión el vicepresidente Mike Pence no las descartó y el mismo Juan Guaidó, que luego moderó el lenguaje, habló de acciones de esa naturaleza. Colombia no puede permitir que se use su territorio para hostilidades de carácter militar.

¿Cree que el presidente Duque está cumpliendo lo que propuso en la campaña?

Él está cumpliendo en general, la orientación fue lo que advirtió en campaña, nadie puede llamarse a engaño, pero hay contradicciones posteriores. Frente al Acuerdo de Paz sí noto una posición ambigua, pues estuvo en Francia exaltando las virtudes del Acuerdo, estuvo en la zona de Pondores y se comprometió a cumplir con la reincorporación, pero muchas de las acciones concretas muestran hechos distintos, unas decisiones más de carácter represivo.

¿Lo vamos a seguir viendo independientemente crítico al Gobierno o se podría acercar a Duque?

Yo tengo muchas diferencias con Duque, no preveo que esa opción sea así. Voy a estar en una actitud de formación casi que pedagógica alrededor de las ideas del centro político, me reafirmo en la posición de pertenecer al centro y me reafirmo en el voto en blanco. No tengo interés burocrático y menos de carácter electoral, quisiera seguir en el periodismo, en la vida académica.

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