Política
Las razones que hay detrás del distanciamiento entre Carlos Caicedo y el presidente Gustavo Petro
Para el candidato presidencial las diferencias con el Gobierno Nacional responden también a una visión distinta sobre la forma de gobernar.
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6 de mar de 2026, 02:11 p. m.
Actualizado el 6 de mar de 2026, 02:11 p. m.
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La relación política entre el exgobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, y el presidente Gustavo Petro atraviesa uno de sus momentos más críticos. En una entrevista concedida a Infobae Colombia, el dirigente y hoy aspirante presidencial aseguró que su distanciamiento del Pacto Histórico no responde únicamente a diferencias circunstanciales, sino a una serie de decisiones que, a su juicio, evidencian una ruptura de fondo con el actual Gobierno.
Según Caicedo, el punto que marcó el quiebre fue la destitución de Rafael Martínez, gobernador del Magdalena y dirigente de Fuerza Ciudadana. El Exmandatario regional afirmó que ese hecho provocó un profundo desencanto con el proyecto político que, en su momento, ayudó a consolidar.
“Indigna que saquen a un gobernador que había ganado la elección con más de 200.000 votos de diferencia”, señaló, al recordar el amplio respaldo electoral que obtuvo Martínez en las urnas.
De acuerdo con Caicedo, la sanción no estuvo relacionada con actos de corrupción ni con irregularidades administrativas graves, sino con una publicación en redes sociales durante la campaña electoral. “No fue por corrupción, sino por un trino publicado en campaña y relacionado con un caso de doble militancia; es decir, un fallo de carácter político revestido como una decisión judicial”, afirmó.
Para el líder de Fuerza Ciudadana, detrás de la decisión existieron intereses dirigidos a frenar el proceso político que su movimiento venía liderando en el Magdalena. En su opinión, sectores tradicionales del departamento, históricamente ligados al poder regional, habrían visto amenazado su dominio con las transformaciones impulsadas por ese proyecto político.
“Se trata de los sectores que se sintieron desplazados del poder: las élites y las familias tradicionales que gobernaron durante décadas en el Magdalena”, sostuvo.

No obstante, Caicedo aseguró que la sorpresa mayor surgió cuando, según él, identificaron que algunos actores cercanos al Gobierno nacional también habrían respaldado ese proceso. “Nos dimos cuenta de que detrás de esos sectores había personas que se dicen progresistas y que están muy ligadas al Gobierno y al propio Pacto”, manifestó.
El dirigente también cuestionó la falta de pronunciamientos de respaldo por parte del presidente Petro y de la coalición oficialista tras la destitución del gobernador. “No encontramos una voz de solidaridad de quienes nosotros sí habíamos apoyado, incluido el presidente Gustavo Petro y el Pacto, salvo algunas voces aisladas”, afirmó.
Ese silencio, añadió, generó una mezcla de frustración y distanciamiento político. “No solo produce indignación, sino también tristeza y desencanto”, expresó.
Caicedo criticó además la decisión de convocar nuevas elecciones en el Magdalena tras la salida de Martínez, en lugar de permitir que el movimiento que ganó en las urnas continuara el periodo mediante un gobernador encargado. Según explicó, había presentado una terna al Gobierno para garantizar esa continuidad, como ha ocurrido en otros departamentos.
Otro de los puntos centrales de su crítica se refiere a los acuerdos políticos que, según afirma, se habrían promovido para disputar el control del departamento. En ese contexto mencionó a figuras como el ministro Armando Benedetti y el exsenador Roy Barreras, a quienes identificó como representantes de la política tradicional.
“Se promovieron acuerdos con sectores que incluso bloquean al Gobierno en el Congreso”, dijo. En ese sentido, cuestionó lo que considera una contradicción dentro del propio Pacto Histórico. “¿Cómo puede el Pacto unirse con el Centro Democrático y con Cambio Radical?”, planteó.

Pese a ese escenario, el dirigente aseguró que su movimiento logró mantenerse políticamente en el departamento. “Con el respaldo del pueblo magdalenense logramos ganarles al presidente Petro, al expresidente Uribe y al señor Vargas Lleras con sus representantes en el territorio”, afirmó.
Para Caicedo, las diferencias con el Gobierno Nacional van más allá de este episodio y responden también a una visión distinta sobre la forma de gobernar. Uno de los aspectos que más cuestiona es lo que considera una continuidad del centralismo en la administración nacional.
“Hay diferencias profundas que tienen que ver con el centralismo de este Gobierno, que termina siendo igual al de los anteriores”, señaló.
El Exgobernador también se refirió al escándalo de corrupción que salpicó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, caso que ha generado fuertes cuestionamientos al Ejecutivo.
“El escándalo de la Unidad de Gestión del Riesgo es una vergüenza. Utilizar la necesidad de agua de la gente de La Guajira para justificar un proyecto con el que compraron congresistas para sacar adelante reformas no tiene justificación”, afirmó.
Finalmente, Caicedo sostuvo que su visión política se distancia de lo que considera una izquierda enfocada principalmente en el debate parlamentario. “Ellos representan una izquierda más parlamentaria, acostumbrada a hacer oposición y control político. Pero gobernar implica tomar decisiones y generar resultados”, dijo.
En contraste, defendió el modelo que, según él, ha caracterizado a su movimiento en el Caribe colombiano. “La vida de la gente se transforma con resultados, no solo con discursos”, puntualizó.

Comunicadora Social - Periodista de la Universidad Autónoma de Occidente, con amplia experiencia en periodismo regional, comercial y desde hace tres años trabajo en la sección de economía.
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