Editorial
Ajuste necesario
Los anuncios hechos por los nuevos funcionarios apuntan, en su mayoría, a la finalización de proyectos ya encaminados antes que al lanzamiento de iniciativas inéditas.
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5 de jul de 2026, 12:41 a. m.
Actualizado el 5 de jul de 2026, 12:41 a. m.
Los cambios en la administración del alcalde de Cali, Alejandro Eder, merecen una atención serena y un análisis ponderado en la recta final de su gestión. Con la posesión de siete nuevos funcionarios el pasado 3 de julio, el mandatario decidió darle un giro a su gabinete. Se trata de una decisión que, como toda reconfiguración de gobierno, merece ser observada con el rigor que exige el momento administrativo de la ciudad y el país.
El movimiento es complejo. Infraestructura, Bienestar Social, la Empresa de Renovación Urbana, Cultura, Paz y Cultura Ciudadana, Participación Ciudadana y Planeación son dependencias que tocan directamente la vida cotidiana de los caleños: desde las vías que se transitan a diario hasta el ordenamiento territorial que definirá el crecimiento de la ciudad en las próximas décadas.
Que este ajuste llegue tras la renuncia protocolaria de todo el gabinete es una práctica habitual en la administración pública, pero no deja de ser un momento propicio para que la ciudadanía se pregunte hacia dónde se dirige la gestión distrital en su recta final.
Vale la pena reconocer que varios de los nombramientos responden a un criterio de continuidad más que de ruptura. Juanita Cataño, quien asume Participación Ciudadana, venía desempeñándose como asesora del alcalde, lo que sugiere una apuesta por la experiencia acumulada dentro de la misma administración antes que por caras completamente nuevas.
Esta continuidad puede leerse como una fortaleza, en la medida en que evita curvas de aprendizaje prolongadas en momentos donde el tiempo es un recurso escaso para el gobierno local.
Los anuncios hechos por los nuevos funcionarios apuntan, en su mayoría, a la finalización de proyectos ya encaminados antes que al lanzamiento de iniciativas inéditas. El nuevo secretario de Infraestructura, Daniel Montoya, se comprometió con la meta de los 800 kilómetros de malla vial pavimentada y con la construcción del puente de Chipichape, una obra que, según el propio insumo entregado por la Alcaldía, lleva más de cuatro años en planes.
Que esta obra siga en fase de promesa después de tanto tiempo es un dato que merece seguimiento periodístico riguroso, independientemente de quién ocupe el cargo.
Por su parte, Vanessa López, nueva directora de Planeación, fijó como prioridad sacar adelante el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial y la formulación del presupuesto para 2027. Ambas tareas son de una magnitud considerable y su éxito o fracaso definirá buena parte del legado de esta administración en el largo plazo.
El POT, en particular, es un instrumento que trasciende un solo gobierno y que exige consensos amplios, por lo que su tramitación en los próximos meses será motivo de atención constante desde este periódico.
Es justo señalar también que la ciudad no cuenta todavía con información completa sobre el alcance total de esta reestructuración. No se sabe si habrá más cambios en los días siguientes, lo cual deja abierta la posibilidad de que este no sea un episodio cerrado sino el inicio de un proceso más amplio de ajuste institucional.
Lo que sí resulta claro es la intención declarada del Alcalde de acelerar el cumplimiento de las metas del Plan de Desarrollo antes de que termine su periodo. Esa aspiración es legítima y esperable de cualquier mandatario en la etapa final de su gestión.
La pregunta que le corresponde hacerse a la ciudadanía, y que este periódico seguirá formulando, es si los nuevos nombramientos cuentan con las capacidades y el tiempo suficiente para traducir esas promesas en resultados tangibles.
Cali observa. Y hará bien en exigir, con la misma serenidad con que se anunció este relevo, que los resultados prometidos -vías, ordenamiento territorial, bibliotecas fortalecidas, cercanía comunitaria- dejen de ser enunciados de posesión para convertirse en realidades verificables antes de que termine este gobierno en diciembre de 2027.
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