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¿De qué se ríe Kamala Harris?

Octubre 21, 2021 - 11:35 p. m. 2021-10-21 Por: Liliane de Levy

Kamala Harris prometía hacer historia. No solo por convertirse en la primera mujer en ocupar la vicepresidencia de Estados Unidos, el país más poderoso del mundo sino también por ser la primera mujer ‘mixta’ (de padres negros y asiáticos) e hija de inmigrantes llegada a tan importante posición. Es decir lo tenia todo para abanderarse de los problemas profundos que dividen a su país en términos de raza y pertenencia, entenderlos en carne propia y ayudar a solucionarlos.
Además de carismática y relativamente joven (nació en 1964), capaz de inyectar vitalidad a la presidencia de Joe Biden, que lo necesita. Y también si llega el caso de tener que reemplazarlo, si se presenta una probable emergencia.

Pero no parece dar la talla para las responsabilidades que le corresponden. Después de acompañar unos días y como una buena enfermera a su otoñal patrón ahora la vemos muy poco. Y cuando aparece luce extraña, demasiado alegre y casi todo el tiempo, muerta de la risa. No refleja la seriedad de su cargo, no convence, no se impone. Y uno se pregunta ¿De qué se ríe Kamala Harris?

Por donde se mire la situación de Estados Unidos se ve complicada y nada fácil de manejar. Pasa por una crisis generalizada que asusta y se extiende más allá de sus fronteras y puede llevar al desastre. La pandemia del Covid-19 sigue amenazando con una ‘cuarta ola’ y nos mantiene en permanente tensión que paraliza y deprime. La crisis económica que genera se acompaña de una inflación galopante que nos arruina. El espectáculo de centenares de miles de refugiados e inmigrantes que abandonan a sus países de origen donde ya no logran subsistir y salen en masa a buscar fuentes de trabajo y de supervivencia - en especial en Estados Unidos- se volvió incontrolable.

Los norteamericanos también resienten una exacerbación de sus divisiones raciales y políticas, la inseguridad que prevalece y la corrupción que no da tregua. La administración que gobierna en Washington con Biden y Harris al mando parece desbordada. Y para comprobarlo la desastrosa salida (mal coordinada y pensada) de Afganistán que alienta a los enemigos de Estados Unidos para actuar en su contra, aprovechando este momento de debilidad y confusión.

El gran problema que hoy amenaza la paz mundial lo representan los enfrentamientos entre China y Estados Unidos en torno a la independencia (o dependencia) de la isla de Taiwán, llamada la ‘isla rebelde’ que logro mantenerse independiente y democrática y separada del gigante chino después de la Segunda Guerra Mundial. Durante años China toleró una discreta formula de ‘Un país, dos sistemas’ que Occidente le impuso para proteger a Taiwán.

Pero la China se agigantó, se desarrolló, se súper armó y se volvió más nacionalista que nunca. Hace dos años su líder, el ambicioso y dictatorial al extremo Xi JInping cambió su discurso moderador para expresar su voluntad de cumplir con el sueño de ‘reunificación’ de Mao Tse Tung, absorber Taiwán (como se tragó a Hong Kong) y convertirse en la primera superpotencia del mundo. Cree que es el mejor momento para conseguirlo.

Por eso y ya desde hace algún tiempo, China perpetra vistosas violaciones en la zona de seguridad de Taiwán. Lo hace para medir en parte la capacidad taiwanesa de respuesta y la de sus aliados (sobre todo Estados Unidos) para protegerla. Tomando el riesgo de una Tercera Guerra mundial y una posible escalada nuclear O, tal vez, conseguir la entrega de Taiwán, en gesto de sumisión como sucedió en Afganistán.
Las opciones asustan y dan panas de llorar. Pero Kamala Harris, se ríe y no luce preocupada. ¡Muy extraño!

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