Mensajes del centro

Mensajes del centro

Septiembre 26, 2016 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Que a nadie le quepa la menor duda: En Colombia el centralismo existe y da muestras de estar más vivo que nunca. Distintos voceros del centro lanzan sus mensajes, pocas veces directos pero de claridad indudable. El centralismo quiere continuar siendo ese Leviatán que se alimenta de los recursos públicos supuestamente de propiedad de todos los colombianos. Que las regiones se defiendan como puedan.El primer mensaje proviene de las autoridades de la capital. A ellas no les interesa la evidencia de que los recursos públicos son escasos y que hay que distribuirlos bien. Los dirigentes del centro siguen trabajando con el paradigma de que Bogotá debe continuar creciendo sin fin. Hablan de la construcción de otro aeropuerto; están embarcando al país en la obra de un costoso Metro de corto recorrido; desean arrasar las reservas ecológicas que rodean a Bogotá para pavimentarlas. Es decir bienvenidos a la megalópolis.Las autoridades de la Capital de vez en cuando son claras en sus mensajes. Varios concejales se han quejado ante los medios sobre el hecho de que la mitad de los indigentes que viven en las calles de Bogotá son llegados de otras ciudades. Una autoridad distrital acaba de proponer que los indigentes sean deportados al Chocó y al Vichada. Más claro no canta un gallo: los del centro quieren apropiarse de los recursos de la periferia, pero no desean entenderse con los pobres que migran hacia la capital.Todos los días se anuncia la construcción de imponentes carreteras cuya finalidad parece ser la de permitir la fácil llegada de los capitalinos a sus fincas de recreo. Mientras tanto el túnel de la línea continua en veremos, la doble calzada a Buenaventura es una obra inconclusa y no se observa el arranque efectivo de las llamadas obras 4G. Se mejoran de manera incesante los accesos a la capital, pero con una notoria desconexión con las obras que aseguran el movimiento del comercio exterior colombiano.La concentración de la función gubernamental en la capital alcanza niveles difíciles de imaginar. Miles de funcionarios abarrotan hoy los despachos de las Unidades, Agencias, Delegaturas, Oficinas de Comisionados y toda una nueva gama de dependencias estatales. La duplicidad de funciones es constante. Así existan muchas Superintendencias, lo cierto es que son muy pocas las que hacen su labor con eficiencia. Interbolsa, Saludcoop y ahora las empresas de libranzas demuestran lo poco efectivo que es el control estatal.La última arremetida del centralismo es contra los recursos de los departamentos, de por sí bien escasos. A la gobernadora del Valle le ha tocado salir a defender con cifras en la mano las rentas provenientes de los juegos de suerte y azar, ahora amenazados por una nueva licitación que ampliaría la oferta de apuestas del conocido Baloto. También se intenta desde la capital alterar el esquema impositivo que grava los licores. Como puede verse, el centro intenta dar cada vez da menos a las regiones.* * *El Presidente Santos en sus últimas intervenciones ha tratado de influir en las decisiones de las Cortes, les ha pedido que decidan rápido en ciertos asuntos de su interés, celebró con alborozo la destitución del Procurador y sin ningún reato dijo que él formulaba la pregunta del plebiscito como se le viniera en gana. ¿Es este el funcionario que va a desarrollar por su cuenta los acuerdos de paz de La Habana?

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