Los migrantes

Los migrantes

Julio 15, 2018 - 11:50 p.m. Por: José Félix Escobar

El tema de las migraciones está ocupando a nivel mundial las primeras planas de los periódicos. Desde hace varios años las informaciones de los medios de comunicación se centran en este espinoso asunto. El Siglo XXI se caracteriza por ser el escenario de los desesperados intentos de millones de personas por huir de sus entornos originales y tratar de obtener ingreso a los grandes bloques económicos del mundo. Se trata de un constante enfrentamiento entre el principio de la solidaridad humana y la necesidad que tienen los Estados de concentrar sus esfuerzos gubernamentales en un territorio determinado.

Sin duda el corazón marcha con los migrantes, pero las razones políticas y administrativas no están con ellos. Nada más doloroso que observar cómo en la frontera sur de los Estados Unidos se han roto las familias, dejando a los niños separados de sus padres. Y es asombroso saber que miles de personas se lanzan al mar Mediterráneo, intentando llegar a Europa de cualquier manera. Muchos mueren ahogados.

La migración se está imponiendo como tema prioritario en la agenda de algunos Estados. En Europa son varios los intentos de romper la unidad comunitaria, precisamente por los diferentes enfoques que se tienen sobre el problema del desplazamiento de seres humanos. La posición de Ángela Merkel está gravemente erosionada, pues los propios miembros de la coalición de gobierno en su país objetan su política laxa de ingreso de migrantes que llevó en 2015 a que un millón de extranjeros ingresara a Alemania.

Los pequeños Estados europeos como Hungría y Eslovaquia se cerraron definitivamente y no dejan entrar refugiados. No importa lo que digan al respecto las autoridades comunitarias: los húngaros y eslovacos consideran que en sus pequeños países todo esta medido y pesado y en consecuencia no cabe un inmigrante más. Italia se saturó ante la falta de solidaridad de los demás países de Europa y ya no permite atracar en sus puertos a los navíos llenos de refugiados. Hasta la pequeña isla de Malta cerró fronteras ante la oleada migratoria.

No hay duda acerca del hecho de que el tema de las migraciones gravitará en las elecciones legislativas norteamericanas de finales de 2018. La sociedad de los Estados Unidos sigue profundamente dividida entre los radicales que aprueban la posición de Trump y los millones de personas que deben solucionar sus problemas migratorios. Es entendible que hasta el país más rico del mundo necesite proteger sus fronteras y contener el flujo constante e ilegal de migrantes. Pero lo que la gente no acepta es el modo pendenciero del Presidente de los Estados Unidos para manejar el problema.

Pero la realidad migratoria llegó a Colombia. Por un evidente mal manejo de las relaciones del gobierno Santos con la Venezuela chavista, nuestro país se ha llenado de vecinos venezolanos fugitivos de ese absurdo paraíso que Chávez y Maduro prometieron en innumerables oportunidades, pero que nunca cumplieron.

En términos generales los colombianos nos hemos mostrado hospitalarios con los venezolanos. Pero ya las voces de protesta han empezado a escucharse. Aunque oficialmente se reconoce que hay 500.000 refugiados del vecino país, varias fuentes hablan de que el número es mucho mayor, superior al millón de personas. La presión de estos migrantes sobre los servicios de salud y de educación es ya abrumadora.

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