Bofetada del radicalismo

Bofetada del radicalismo

Enero 08, 2015 - 12:00 a.m. Por: Gerardo Quintero

El atentado de fanáticos islamistas contra el diario francés Charlie Hebdo que dejó doce personas muertas avizora unas consecuencias dramáticas para el futuro de las relaciones de Occidente con los pueblos que profesan esta religión. Mientras el papa Francisco terminaba el año clamando por un entendimiento entre los pueblos cristianos e islámicos, este bombazo en pleno centro de París es una bofetada a la libre expresión y al respeto entre las culturas.Los radicales islámicos están pervirtiendo su religión y el real mensaje del profeta Mahoma, además de provocar un fuerte sentimiento islamófobo con consecuencias imprevisibles. De hecho en Alemania existe ya un movimiento, Pegida, que cada semana realiza convocatorias en las calles de Dresde para protestar contra lo que consideran la invasión musulmán en su país. En Londres, los inmigrantes árabes se quejan de la falta de opciones laborales y de seguimientos de los servicios secretos de seguridad, mientras en Estados Unidos, tener barba y rasgos árabes es sinónimo de terrorista. El radicalismo sunní, expresado a través del Estado Islámico en Iraq y Siria, aterroriza a Occidente y hoy se convierte en el gran enemigo a derrotar, en una zona clave para la seguridad mundial. El ataque terrorista de ayer en París va a desatar una paranoia en Europa y Estados Unidos que inevitablemente conducirá a que en estos países las políticas de ultraderecha renazcan ante el evidente temor de su población. No en vano, el Frente Nacional de la ultraderechista familia Le Pen fue el gran ganador de las elecciones europeas de junio del año pasado.En un escenario más que probable, las políticas antiinmigración dominarán el debate en el Viejo Continente en el inmediato futuro y se exarcerbarán los ánimos patrióticos y de superioridades nacionalistas.El mundo contempla en estos momentos algo que muchos analistas pensaban que se iba a superar en este siglo: las guerras religiosas. Estamos pues ante unas modernas cruzadas, contemplando impávidos pavorosas masacres por cuenta de la religión. Sin embargo, detrás de todo esto se encuentra el control, el poder, la alienación de los pueblos. Qué momento tan oscuro vive el mundo, retrocediendo en algunas culturas a periodos medievales.Recuerdo ahora al papa Francisco, que en su reciente visita a Turquía visitó la hermosa Mezquita Azul de Estambul y sintió una inevitable necesidad de rezar, acompañado del Muftí que le explicaba los textos del Corán y le hablaba de María y de Juan el Bautista. “Y recé por Turquía, por la paz, por el Muftí, por todos, también por mí, que lo necesito. Recé sobre todo por la paz. ¡Terminémosla con la guerra!”… Sí, es cierto, papa Francisco, terminémosla con la guerra.

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