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Estados Unidos - Colombia

Es hora de que respondamos con entusiasmo, optimismo y sentido de auténtica amistad a las contundentes manifestaciones del gobierno de los Estados Unidos con respecto a América Latina y el Caribe.

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Fernando Cepeda Ulloa
Fernando Cepeda Ulloa, abogado y político. | Foto: HELEN RAMÍREZ

8 de ago de 2026, 02:41 a. m.

Actualizado el 8 de ago de 2026, 02:41 a. m.

Es la hora de recordar el significado que para Colombia y Estados Unidos han tenido unas relaciones, no tanto bilaterales como de amistad. En todos los campos, desde los temas de cooperación en el sector educativo, particularmente el de la educación superior, hasta los temas bien complejos de la seguridad nacional, ha existido una relación generosa y de máxima confianza que hace de la nuestra, con esa gran nación, una relación muy especial.

Afortunadamente, no fue así durante los últimos cuatro años, por la postura ideologizada del gobierno, y una actitud muy contraria al espíritu de amistad que había caracterizado nuestra histórica relación.

Es bien claro que el nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, cuenta con el apoyo del presidente de los Estados Unidos, de su secretario de Estado, y ello significa del gobierno de esa gran nación. Tanto que los opositores del nuevo presidente consideran como indebida la actitud tan positiva del presidente Trump frente al nuevo presidente de Colombia.

Así pues, lo que tenemos a la vista es la reanudación, ojalá reforzada, de las buenas relaciones entre Colombia y esa gran nación. En un momento en el cual el propio presidente Trump, por lo menos en dos documentos oficiales de gran significación, la estrategia de defensa y la estrategia de seguridad ha expresado su voluntad de sostener una nueva relación con el hemisferio, mucho más constructiva y que abarque, no sólo temas de seguridad y de lucha contra el narcotráfico, sino de inversiones y otras formas de relacionamiento que resulten provechosas para ambos países.

Tengo bien sabido que América Latina no ha sido siempre el aliado que ha debido ser con los Estados Unidos. En varias ocasiones, ese país ha formulado políticas muy generosas hacia el hemisferio que no han encontrado una respuesta entusiasta por parte de los diferentes países y me parece que ha venido corriendo lo mismo con estas manifestaciones tan contundentes del presidente Trump.

Colombia ha tenido, normalmente, una actitud bien diferente a la de sus colegas latinoamericanos, la de muchos de ellos, frente a los Estados Unidos. Y es hora de que respondamos con entusiasmo, optimismo y sentido de auténtica amistad a las contundentes manifestaciones del gobierno de los Estados Unidos con respecto a América Latina y el Caribe. Y todo parece indicar que así lo ha entendido el nuevo presidente de Colombia y que ojalá su actitud se traduzca en el mejor aprovechamiento de una gran oportunidad.

Además, el momento que está viviendo Colombia, en muchos aspectos, requiere como nunca del mejor apoyo de sus amigos en el exterior. Ya la CAF, Banco dirigido por el ex ministro Díaz Granados, anunció un ambicioso programa de varios miles de millones de dólares. Maravilla. Y lo propio se puede esperar de otros bancos multilaterales como el Mundial, e Interamericano que han tenido, históricamente, una notoria y fructífera relación con Colombia.

Pero esta cooperación tan necesaria en el sector financiero, es también muy importante en otros sectores de la actividad colombiana, principalmente el que tiene que ver con la erradicación de la pobreza, la lucha por lograr la excelencia en todo el sistema educativo, una eficaz administración de justicia y, ojalá, una actividad tan exitosa como lo fue la del Plan Colombia para la seguridad y la paz en Colombia.

Y ello no quiere decir que se subestime la significativa y valiosa tradición histórica de nuestra relación con Europa y la que debemos fortalecer, y mucho, muchísimo, con Asia y sin duda con África. Australia y Nueva Zelanda, entiendo que están bien atendidas.

Más que siempre, el manejo de nuestra política internacional requiere de una ambiciosa y cuidadosa atención más allá de innecesarios compromisos ideológicos. El nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Omar Bula Escobar, tiene una excepcional experiencia en el mundo diplomático y un clarísimo entendimiento de la actualidad de las relaciones internacionales y por ello existe confianza en que su desempeño va a dar lugar a excelentes beneficios para todos los sectores en Colombia.

Experto en Ciencias Políticas, profesor y diplomático. Estuvo vinculado a la Universidad de los Andes por 23 años, durante los cuales enseñó Ciencia Política y ocupó varios cargos como Rector Encargado, Vicerrector y Decano de Ciencias Políticas, entre otros. Se ha desempeñado como Embajador en Canadá, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Embajador en Inglaterra, Ministro Plenipotenciario en Washington y encargado de Negocios. Fernando Cepeda Ulloa ha sido Ministro de Gobierno, de Comunicaciones, Consejero Presidencial y Viceministro de Desarrollo Económico.

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