Emcali, ¿no futuro?

Emcali, ¿no futuro?

Junio 27, 2019 - 11:55 p.m. Por: Diego Martínez Lloreda

“El futuro de Emcali depende de las juntas directivas de los sindicatos. Si siguen con esas posiciones no tendremos Emcali en el transcurso de una década”.

Quien hace tan delicada advertencia es, ni más ni menos, Gustavo Jaramillo, gerente general de las Empresas Municipales de Cali.

En una entrevista que le concedió a El País el domingo pasado, Jaramillo dejó ver su hastío por la intransigencia de las organizaciones sindicales. Intransigencia que ha impedido encontrarle una solución a la compleja situación que atraviesa, desde hace años, Telco, el componente de Telecomunicaciones de la empresa.

La verdad es que a estas alturas salvar Telco es casi imposible. Lo peor de todo es que esa fue una agonía anunciada y cuando aún se podía hacer algo para salvarlo, nada se hizo. Los sindicatos no lo permitieron.

Y es que cuando Emcali perdió el monopolio en el manejo de las telecomunicaciones y llegó la telefonía celular y con ella grandes jugadores mundiales, con recursos ilimitados para invertir y quitarle el mercado a Emcali, quedó claro que algo había que hacer para impedir que esa competencia arrolladora arrasara a la empresa de servicios caleña.

Había dos posibilidades: o vender ese componente o hacer una alianza con alguno de esos jugadores para garantizar la permanencia de Emcali en ese competido mercado. Ese paso lo dio EPM, una empresa mucho más solvente que Emcali. De ahí nació Tigo.

Pero los sindicatos se atravesaron como una mula muerta y con su terquedad y falta de visión lograron que Telco se marchitara.
La realidad del mercado caleño hoy es que en internet fijo el líder es Claro, que tiene el 50% del mercado. Emcali solo tiene el 20%. En televisión por suscripción la situación es peor: Claro es también el principal jugador, con el 58% del mercado, seguido por Une, con el 19% y por Direct tv. que tiene el 14%. Emcali apenas tiene el 4% de ese suculento negocio. Emcali solo preserva el liderazgo en un producto que está en vía de extinción: la telefonía fija, donde posee el 45% del mercado.

Y la tendencia es a empeorar, porque Emcali tiene cada vez menos recursos para competir con esos monstruos.

Pero a pesar de este dramático panorama, la dirigencia sindical sigue en su plan de atravesársele a cualquier solución que se plantee para Telco. Detrás de ese empecinamiento suicida se esconde el anhelo de preservar, a toda costa, los desproporcionados beneficios de los que goza esa minoría privilegiada que trabaja en Telco.

Maurice Armitage, a quien se le pueden criticar muchas cosas pero no su buena fe, pensó que llevando a dos líderes sindicales a la Junta Directiva de la Empresa, para que se percataran de la realidad de la misma, los sindicatos iban a entrar en razón. Pero, como claramente denuncia Gustavo Jaramillo, ello no ocurrió.

Con lo cual, la resolución de este problema quedará en manos del próximo alcalde. Y la verdad es que muchas alternativas no hay. Simplemente, la empresa no resiste que uno de sus componentes pierda cada año $100.000 millones.

Sería bueno, entonces, escuchar qué propuestas tienen los diversos candidatos al respecto. Porque al que gane le tocará tomar una decisión definitiva, si quiere evitar, como lo advierte Gustavo Jaramillo, que a la vuelta de una década no tengamos Emcali.

Sigue en Twitter @dimartillo

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS