El ‘tumbao’ de Corfecali

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El ‘tumbao’ de Corfecali

Febrero 25, 2021 - 11:55 p. m. Por: Diego Martínez Lloreda

Hizo bien el alcalde Jorge Iván Ospina al aceptarle la renuncia al gerente de Corfecali, Alex Zuluaga, tras el escándalo originado por la presencia del funcionario en una rumba en un establecimiento, sin tapabocas, ni ninguna medida de bioseguridad.

Es inaceptable que mientras el Mandatario se la pasa pidiéndole a la ciudadanía que respete las medidas, para evitar la propagación del covid, sus colaboradores sean los primeros en pasarse por la faja esas disposiciones.

Pero así Zuluaga no hubiera dado semejante papayazo se hubiera tenido que ir de Corfecali, dados los pésimos resultados de su gestión. Él, por supuesto, no tomó la decisión de hacer esa costosísima feria virtual, que a los caleños tanto les chocó. Esa fue una determinación de Ospina.

Pero sí tenía la obligación de invertir de la mejor forma el generoso presupuesto que se le entregó. Y no lo hizo. Ese presupuesto era de $11.336 millones, mayor que el que se otorgó al certamen en los años anteriores cuando la Feria se realizó de manera presencial: $9.988 millones en la versión del 2019 y $10.519 en la anterior a esta.

Pero como denunció Jorge Alberto Criales, miembro de la Junta Directiva de Corfecali, Zuluaga se voló del presupuesto que le fue asignado. Mejor dicho ese platal no le bastó para hacer una feria que por ser virtual, debería resultar más económica.

“La Junta le había aprobado a Alexánder Zuluaga un contrato por $11.955 millones, con un aporte de $10.868 millones por parte de la Alcaldía y $1086 millones por Corfecali. Sin embargo, se terminó gastando alrededor de $12.625 millones, ”, dijo Criales.

Otra denuncia que hizo el miembro de la junta fue que la contratación de los artistas internacionales para el pago de presentaciones pregrabadas, además de costar US$200.000 (o sea US$50.000 más de lo que informó Corfecali en un inicio), fueron realizadas por una sociedad llamada La Topa Tolondra que es un buen rumbeadero de la calle quinta pero no acredita la menor experiencia comercial ni capacidad financiera para cumplir esa función, “por lo que se corre un gran riesgo”. Faltó que le hubieran dado esa responsabilidad a un puesto de perros calientes.

Criales también afirmó que Corfecali suscribió un contrato interadministrativo con la Oficina de Comunicaciones por el orden de $3000 millones, para ejecutar compras que no tienen nada que ver con la misión de la Corporación pues “se terminaron comprando muebles, impresoras, computadores y pantallas”.

Total, un desastre. Que en el fondo no es responsabilidad de Zuluaga
sino de quien lo llevó a ese cargo, o sea, el Alcalde. Yo tengo claro que uno gobierna con los amigos pero por hacerles un favor puede terminar llevándolos a su nivel de incompetencia. Como le ocurrió a Zuluaga, que puede saber mucho de salsa pero de administración no tiene la menor idea.

Al frente de Corfecali no hay que poner a un sabio de la salsa sino a un buen administrador, como Luz Adriana Latorre, de quien no tengo ni idea como bailará pero que sí dio muestras de saber administrar cuando estuvo al frente de Corfecali.

Al punto que dejó un superávit de $6.000 millones que se esfumaron por las chambonadas de su sucesor.

Ojalá, el Alcalde, que en el fondo es el que decide quién gerencia Corfecali ponga en ese cargo a alguien que sepa administrar, así su ‘tumbao’ no sea tan rítmico como el de Alex Zuluaga.

Sigue en Twitter @dimartillo

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