El babalao del CAM

Octubre 06, 2022 - 11:55 p. m. 2022-10-06 Por: Diego Martínez Lloreda

Unos, como el senador Alexánder López, lo califican de mentiroso; otros, como el también congresista Carlos Fernando Motoa, lo tildan de inepto; muchos lo consideran, por llamarlo de una forma eufemística “flexible moralmente”; la ex concejala Diana Rojas, entre otros muchos, lo consideran un cínico.

Todos estos calificativos, y muchos más, le han caído a Jorge Iván Ospina, a raíz de los escándalos de contratación que han sacudido su gobierno. Y también debido al estado de postración en el que está la ciudad que gobierna.

Pero en medio de ese mar de defectos parece asomar un islote de atributos: es innegable que Ospina es un tipo agradecido. Lo ha demostrado ampliamente con la persona que lo acogió en Cuba cuando el hoy alcalde estudió medicina: Vivian Rodríguez.

En agradecimiento por las atenciones que le tributó durante su estancia en la isla, doña Vivian recibió primero, uno de los mejores locales del estadio Pascual Guerrero, remodelado, a un costo exorbitante, durante el primer gobierno de Ospina.

En efecto, el 30 de diciembre del 2011, un día antes de culminar su primer gobierno, Ospina firmó el contrato que le entrega a la cubana el local donde opera el restaurante 'Pásala Pascual'. Al llegar Rodrigo Guerrero a la Alcaldía, se encontró con varias irregularidades en el contrato. Entre ellos, que no se exigieron las pólizas extracontractuales que amparen a los clientes de un local comercial, en caso de siniestro.

Lo peor que es que doña Vivian alegó no tener recursos para pagar una póliza y el gobierno Ospina le autorizó a cubrir el riesgo con un pagaré, hecho totalmente ilegal.

Pero la gratitud de Ospina con esta mujer cubana no se limitó a la entrega de ese local. Al asumir su segundo gobierno, el alcalde designó a Jimmy Dranguet Rodríguez, el hijo consentido de doña Vivian, como Subsecretario de Inspección y Vigilancia del Municipio.

Y desde que renunció a la Secretaría de Seguridad Carlos Soler, el vástago de doña Vivian ocupa ese cargo.

El principal mérito de Dranguet para ocupar ese cargo, y tal vez el único, es ser hijo de la dama cubana. Porque carece de cualquier experiencia profesional o académica para desempeñarlo. Es abogado de la universidad de Buenaventura, con especialización en derecho médico (?) del Externado. Y nunca antes había desempeñado cargo alguno en el campo de la seguridad.

Con lo cual, constituye una irresponsabilidad grosera de Ospina encargarle de manejar la seguridad, en una de las ciudades más violentas del mundo, a una persona que carece del mínimo conocimiento en la materia.

Y ahí están las consecuencias: más de 700 homicidios en lo que va del año, los hurtos disparados, el espacio público más invadido que Ucrania...
No me quiero meter con un tema que se rumora dentro y fuera del CAM: que Dranguet es el babalao (sacerdote) en las ceremonias de santería que, según se dice, Ospina programa para protegerse de los enemigos.
Ospina tiene todo el derecho de creer en la Santería o en lo que quiera.
Lo que no puede hacer es poner al frente de la seguridad de Cali a una persona que no está preparada para asumir esa responsabilidad.

Pero ahí no para la cosa. Al parecer el cubano Dranguet es el señalado por Ospina para sucederlo. ¡Que Orula nos libre de tener en la Alcaldía al hijo de doña Vivian!

Sigue en Twitter @dimartillo

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