El éxito del tratamiento psiquiátrico

El éxito del tratamiento psiquiátrico

Mayo 15, 2019 - 11:00 p.m. Por: Carlos E. Climent

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento? ¿Tendré recaídas? ¿Me voy a curar del todo? etcétera, son algunas de las preguntas para las cuales no existen respuestas fáciles o absolutas. Los factores que determinan el éxito de un tratamiento incluyen, entre muchos otros, los siguientes:

*La conciencia de enfermedad o sea la admisión de estar sufriendo de un problema emocional es un factor definitivo para el éxito del tratamiento. Sin aceptación plena de la enfermedad, la mejoría se dificulta enormemente. Muchas veces ni siquiera permite iniciar el tratamiento.

*El apoyo familiar: Una red sólida, franca y decidida de los allegados más cercanos que entienda la naturaleza del problema y trabaje en equipo con el profesional a cargo es determinante para que el tratamiento se inicie y se lleve a cabo exitosamente.

*La gravedad del trastorno en cuestión. Cada trastorno mental tiene una historia natural, un pronóstico y unos factores atenuantes y agravantes internos y externos muy particulares. De la naturaleza de tales variables depende que el trastorno sea manejable o no. Hay condiciones más fácilmente tratables como la depresión y otras de pronóstico reservado como los trastornos severos de la personalidad y las adicciones. Las enormes variaciones individuales exigen que cada caso sea evaluado y tratado de manera individual, pues no hay fórmulas magistrales para todos los casos.

*Oportunidad de la intervención: Un cuadro psicótico tratado oportunamente tiene mejores posibilidades de recuperación que el que cursa por mucho tiempo sin recibir tratamiento con el pretexto de esperar una “remisión espontánea”. Entre más tiempo el paciente permanezca psicótico por falta de un adecuado tratamiento, más difícil será su regreso a la normalidad. Igual situación aplica a la depresión.

*Intervenciones inadecuadas: Con mucha frecuencia, la resistencia de las personas a los psicofármacos los lleva a buscar el alivio de sus síntomas en los charlatanes de turno que ofrecen soluciones mágicas que impiden un tratamiento idóneo y prolongan el sufrimiento.

*Carga genética: Hay procesos patológicos mentales con un componente hereditario indiscutible como la esquizofrenia, la depresión o el alcoholismo, lo cual supone un riesgo mayor para quien los tiene. El conocer de antemano la existencia de este riesgo, le permite a la persona estar alerta a síntomas tempranos de esos trastornos para realizar intervenciones oportunas. En el caso de la historia familiar de alcoholismo, la persona con esa predisposición debe saber que no puede tomar licor, so pena de tener que enfrentar las consecuencias de un alcoholismo desbordado.

* La idoneidad del profesional a cargo: Todos los factores anteriores se relacionan con el paciente y sus circunstancias, sin embargo, no se puede perder de vista que la elección de un profesional idóneo es fundamental para el éxito del tratamiento. Una recomendación especial es evitar los profesionales prepotentes que se consideran los dueños absolutos de la verdad.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
Columnistas