Propuestas/ críticas (II)

Propuestas/ críticas (II)

Abril 17, 2019 - 11:35 p.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Convivencia, fortalecer el respeto recíproco por los otros, en los vecindarios que se conforman en las calles, a los que hay que fortalecer, y lo mismo en los edificios y conjuntos de vivienda, y así contribuir a mejorar la calidad de la vida urbana en una ciudad que aun no es tal por su acelerado crecimiento.

Recreación, fomentar el deporte en algunas zonas verdes y no en los parques pues es contradictorio con la diversión y descanso propios de estos. Y ver los cerros, la cordillera y los Farallones como objetos lúdicos del paisaje natural de la ciudad, igual que el disfrute de los parques naturales mas cercanos.

Salud, estimular el consumo de alimentos sanos y orgánicos e identificar y prevenir las plagas y enfermedades más frecuentes, y responder a las urgencias sin tanta sirena escandalosa, y tratar la drogadicción como un problema de salud pública y poder ayudar a los drogadictos en lugar de multarlos.

Empleo, que todo lo propuesto aquí y la semana pasada (Propuestas/críticas I) genere más empleo y mejor remunerado, y más pequeños contratistas, con licitaciones y concursos públicos socializados previamente y jurados idóneos y parcialmente permanentes, para garantizar la continuidad de los propósitos.

Vendedores de la calle, organizarlos y legalizarlos, y ubicarlos provisionalmente en lotes abandonados bien localizados, o utilizando parcialmente andenes anchos y partes de plazas o plazoletas, bajo altas cubiertas, pero en donde no invadan arbitrariamente el espacio público y sí sirvan a los transeúntes.

Ciudad de servicios, considerar que hace varias décadas Cali ya no es una ciudad industrial, pero rodeada de la agroindustria más importante del país y en proceso de diversificación, y de ahí la importancia de definir su área metropolitana como igual su hinterland que abarca todo el valle del río cauca.

Epicentro de la región Pacífico, involucrar a Buenaventura, que es el puerto más importante del país, y del subcontinente entre Panamá y Guayaquil, mediante un tren de cercanías y una autopista de verdad, para que sea no solo el puerto de Cali sino su bella playa, con la gran biodiversidad de la selva tropical al medio.

Civismo, procurar muchísima más educación para los conductores de buses, automóviles, taxis y motocicletas, y también ciclistas, ‘patinetistas’ y desde luego para los peatones; y para lograr controlar el ruido ajeno y la alteración grosera de las fachadas ‘privadas’ que dan al espacio urbano público.

Educación, enseñar geografía, historia y lengua, principiando por las locales, tan ignoradas y mal interpretadas, y las ciencias y técnicas que es necesario conocer para no volverse esclavos tontos de la invasiva ‘inteligencia artificial’ y por lo contrario si propiciar nuevos emprendimientos profesionales.

Artes, música y literatura, apoyarlas alrededor de más centros culturales y bibliotecas publicas y llevarlas a más gente como parte de su cultura y no como un espectáculo elitista, pero sin caer en lo meramente folclórico, y en las diversas nuevas localidades en función del común de
sus habitantes.

Deportes, diversificarlos y evitar que se vuelvan además lucrativos negocios; y dedicar el estadio Pascual Guerrero sólo al deporte aficionado, y que no cause molestias. Y limitar el fútbol profesional al estadio del Deportivo Cali, más cerca de Palmira y demás poblaciones del sur del valle del río Cauca.

Sigue en Twitter @BarneyCaldas

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
Columnistas