“Soplo y les dijo: Reciban el Espíritu Santo”

“Soplo y les dijo: Reciban el Espíritu Santo”

Junio 12, 2011 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Es lo que se llama el “Pentecostés Joánico”. En efecto, el Evangelista San Juan sitúa en la tarde del propio día de la Resurrección la aparición de Jesús a los discípulos y esta comunicación del don del Espíritu, a diferencia de San Lucas que nos narra en los Hechos la venida del Espíritu a los cincuenta días de la Pascua, una vez que Jesús ha subido a los cielos. Sin duda, Juan, que no tenía en mente escribir otro libro sobre los comienzos de la Iglesia, ha querido dejarnos el testimonio del cumplimiento de la promesa hecha por el Maestro en la última Cena de obtenernos otro “Paráclito” (cfr.Jn 14,16s,26; 15,26; 16,7-15). El ‘soplo’ de Jesús nos recuerda la narración del Génesis, cuando Dios forma al hombre del barro de la tierra y luego sopla en sus narices aliento de vida, con lo que resulta el ser humano un ser viviente (cfr.Gen 2,7). El Resucitado es el autor de la nueva creación mediante el Espíritu-Soplo ( ‘ruaj’, en hebreo).Pero para que surja ese mundo nuevo es preciso eliminar el antiguo; por eso, la donación del Espíritu aparece aquí íntimamente unida con el perdón de los pecados: “A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados”… Misión de la Iglesia (condensada en aquellos discípulos presentes en el cenáculo) será entonces ir por el mundo anunciando y otorgando el perdón de los pecados; ante todo, reconciliando a los hombres entre sí, llamándolos a vivir en fraternidad, a comunicarse, tal como lo describe el “Pentecostés Lucano” al narrarnos el asombro y admiración de los peregrinos de múltiples procedencias que en Jerusalén oyen a los apóstoles, galileos de origen, hablar cada uno en su propia lengua.

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