Mundo
Estados Unidos ejecuta a tres condenados a muerte en una misma jornada tras 16 años
Tres hombres fueron ejecutados este jueves en Tennessee, Alabama y Oklahoma, en una jornada que no se repetía desde hace 16 años.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

14 de ago de 2026, 04:34 p. m.
Actualizado el 14 de ago de 2026, 04:34 p. m.
Noticias Destacadas
Estados Unidos volvió a vivir una jornada inusual en materia de pena capital. Este jueves, tres hombres condenados por asesinato fueron ejecutados en distintos estados del país, algo que no ocurría en una misma fecha desde hacía 16 años.
Anthony Darrell Hines, de 66 años, Jeremy Williams, de 41, y Carlos Cuesta Rodríguez, de 71, murieron en Tennessee, Alabama y Oklahoma, respectivamente. Los tres casos forman parte de un escenario que refleja el renovado uso de la pena de muerte en varias jurisdicciones estadounidenses.
Durante el último año, el número de ejecuciones en los Estados Unidos llegó a cuadruplicar el número registrado en el año 2021. El aumento ocurre, sin embargo, mientras una parte creciente de la población y de los jurados expresa reservas frente a la aplicación de la pena capital.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos consideran que la ejecución de personas condenadas constituye una vulneración de derechos fundamentales. Naciones Unidas, por su parte, ha señalado que la pena de muerte resulta incompatible con la dignidad humana. Estados Unidos también ha recibido cuestionamientos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por mantener este castigo dentro de su legislación.
La influencia del presidente Donald Trump
Uno de los principales factores detrás del actual escenario es la política impulsada por el presidente Donald Trump, quien desde hace años respalda la pena capital como mecanismo para castigar los delitos más graves y como posible elemento disuasorio.
Durante su primer mandato, el presidente Donald Trump puso fin en 2020 a una suspensión de casi dos décadas de las ejecuciones federales. En apenas seis meses se realizaron 13 ejecuciones. Posteriormente, durante la presidencia de Joe Biden, la aplicación federal de la pena de muerte volvió a quedar suspendida.

Con el inicio de su segundo mandato, Donald Trump reinstauró mediante una orden ejecutiva la política favorable a la pena capital. También promovió cambios en los procedimientos federales y respaldó la incorporación de métodos adicionales de ejecución, además de impulsar medidas para garantizar el acceso a los medicamentos utilizados en las inyecciones letales.
Pese a estas decisiones, hasta ahora no se ha producido una nueva ejecución a nivel federal durante su segundo mandato.
Según expertos el verdadero alcance de estas políticas podría tardar años en hacerse evidente. Justin Mazzola, de Amnistía Internacional Estados Unidos, explicó que los procesos capitales suelen prolongarse debido a la duración de los juicios y a las numerosas apelaciones posteriores a una condena.









