Judicial
¿Norte del Valle en alerta por la extorsión? Reciente estudio señala los riesgos de la zona cafetera
Se necesita una articulación integral entre los gremios y las autoridades.
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3 de mar de 2026, 03:57 p. m.
Actualizado el 3 de mar de 2026, 03:57 p. m.
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La extorsión es un delito que afecta el tejido social, genera zozobra, temor y, en algunos casos, desplazamiento forzado. A pesar de que el Valle del Cauca no figura entre los departamentos más impactados, una reciente investigación señala que su zona cafetera podría convertirse en un punto de riesgo.
De acuerdo con el estudio ‘Café, Conflicto y Extorsión: Un análisis cuantitativo en municipios de Colombia’, liderado por Jaime Wilches, Karolina Baquero y Rodrigo Atehortúa, docentes del Politécnico Grancolombiano. Según indicaron, este delito ya no es un fenómeno aislado, sino que se ha convertido en un flagelo que afecta a la población en lugares donde la economía es estable; por ello, la zona cafetera está en la mira.
“En Colombia, este comportamiento ya se concentra en Antioquia, Cauca, Huila, Nariño y Tolima, y el norte del Valle aparece en esa misma franja geográfica, lo que lo convierte en un territorio con riesgo creciente”, reveló el estudio.

Sin embargo, se destacó que el norte del Valle del Cauca hace parte del llamado ‘eje cafetero ampliado’, ya que su principal actividad económica es el cultivo de esta planta.
Al estar cerca geográficamente de otras zonas del país en las que tienen problemáticas de extorsión, se convierte en un lugar susceptible a un contagio de esta modalidad criminal.
“Aunque el Valle no está entre los departamentos con tasas más dramáticas, la investigación advierte que la extorsión se ha ‘democratizado’: en 2015 los municipios cafeteros tenían un 52 % más de extorsión que los no cafeteros; para 2023 la diferencia cayó al 9 %”, señala el estudio.
Por lo anterior, se asegura que en cualquier lugar de Colombia que tenga una actividad agrícola estable y rentable, puede haber presión de grupos al margen de la ley para realizar cobros extorsivos a los productores y comercializadores de estos productos.
El estudio también explica el motivo por el cual algunos territorios son más vulnerables: “La extorsión se dispara cuando confluyen tres factores clave: economías legales activas, antecedentes de conflicto y presencia de economías ilícitas”.
Aunque el Valle del Cauca no presenta ractores iguales a los de departamentos más afectados como Cauca o Meta, al conectarse territorialmente puede exponerse a dinámicas criminales que se mueven por los corredores de la región.
De la misma manera, la presencia de cultivos de coca (que aumenta la extorsión en 3,5 casos por cada 100.000 habitantes) es un factor que se está expandiendo en departamentos vecinos y esto puede generar presión sobre la zona cafetera del Valle.
Sin embargo, el estudio no señala grandes cultivos en el Valle del Cauca, pero sí destaca que la cercanía con zonas críticas puede implicar un riesgo indirecto.
Hay oportunidades de blindar el territorio
A pesar de estar en riesgo, la investigación señala que, aunque el norte del Valle está geográficamente cerca de algunos departamentos con altas cifras de extorsión, también comparte características con el eje cafetero tradicional, que tiene bajas cifras.

La clave para que el delito tenga bajas es la articulación gremial con las autoridades y una fuerte presencia estatal. “Esto significa que el Valle tiene una ventaja importante: aún está a tiempo de reforzar su institucionalidad para evitar que el delito se dispare, replicando las buenas prácticas de Caldas, Quindío y Risaralda”, se puntualizó en el estudio.
Por ello, se deben fortalecer las rutas para la denuncia, vigilancia en la zona rural y acompañamiento a los productores.
“La investigación recuerda un dato alarmante: siete de cada diez productores en zonas rurales del país reciben llamadas extorsivas, pero menos del 15% denuncia. Si este patrón se replica en el norte del Valle, las comunidades cafeteras podrían quedar atrapadas en un círculo de silencio que facilita la operación de las estructuras criminales y deteriora su economía familiar”, concluyó el estudio.

Comunicadora social de la Universidad Santiago de Cali. He sido reportera en temas étnicos, tengo experiencia como periodista comercial y judicial. Disfruto la moda, las tendencias y soy apasionada por la lectura, el café y las buenas historias.
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