Las historias de miedo detrás de la mafia del 'gota a gota' en Cali
La Alcaldía dice que parte de los homicidios en la ciudad se cometen por este tipo de cobros. Preocupación.
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7 de feb de 2016, 12:00 a. m.
Actualizado el 20 de abr de 2023, 07:29 p. m.
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La Alcaldía dice que parte de los homicidios en la ciudad se cometen por este tipo de cobros. Preocupación.
[[nid:505302;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/02/gota_a_gota.jpg;full;{El alcalde Maurice Armitage dijo la semana pasada que una parte considerable de los homicidios cometidos en 2016 se deben a problemas por los gota a gota.}]]
Sucedió en noviembre del año pasado. Jairo su verdadero nombre es otro pero, por razones obvias, ha pedido que no se mencione decidió comprar un televisor nuevo para su esposa y sus dos hijas. Lo adquiriría en noviembre y lo estrenaría el 24 de diciembre. Lea también: Anuncian ofensiva contra los préstamos 'gota a gota' en Cali
Jairo habita una pequeña casa en oriente de Cali, por la que paga arriendo, y vive de vender jugos. Si el día no va mal, si el calor arrecia, si la lluvia no se entromete, puede ganarse unos $40 mil. Otros días regresa a casa con $15 mil. Luego de pensarlo bien, de imaginarse viendo películas con sus hijas y su mujer los domingos en la tarde, decidió que podía decirle al tipo de la motocicleta que le prestara los $800 mil que costaba el aparato, 32 pulgadas, alta definición, pantalla LED, extraplano.
Ya lo había hecho. Un par de veces, dice él, le pidió prestados $100 mil y, de lunes a viernes, durante un mes, le pagaba $7 mil. El hombre le entregaba el dinero sin mucho papeleo, sin el datacrédito, sin los fiadores, sin líos.
Así que Jairo llamó en la mañana al tipo de la motocicleta. Le dijo que sí, que claro que se los prestaba porque él era un buen cliente, pero que la cuota era de $25 mil diarios.
Ese dinero, cada día, era mucho para los ingresos de Jairo. Pero se acercaba diciembre, las ventas seguro subirían y con eso pagaría. Tomó el préstamo. Compró el televisor. Lo estrenó el 24 de diciembre con su familia. Todos felices. El 26 de diciembre se enfermó. Al parecer contrajo un infección intestinal. Dejó de trabajar por cerca de 10 días, pero el tipo de la motocicleta iba todos los días hasta su casa a reclamarle el dinero.
Los primeros días lo entendía, luego le dijo que su enfermedad no le importaba, que necesitaba la plata, que si no le pagaba, tenían que arreglar por las malas. Cuando Jairo regresó a trabajar era enero. Las ventas no iban mal, pero tampoco muy bien. Así que empezó a retrasarse más con los pagos.
El 15 de enero, el tipo de la motocicleta llegó a su casa acompañado de otros tres hombres. Le pidió el dinero. Jairo le dijo que le diera un poco más de tiempo. El tipo se negó. Uno de sus acompañantes tenía en su mano lo que podría ser un revólver. Entraron a la casa, cargaron con la nevera y el televisor. Ya esto se queda así, le dijeron. Jairo, ahora, trata de ahorrar para comprar una nueva nevera.
Toda una mafiaEn Cali los préstamos 'gota a gota' se conocen hace varios años, pero el grado de sofisticación al que han llegado las organizaciones dedicadas a hacerlos y sus vínculos con actividades criminales apenas empieza a descubrirse.
Un hombre que estuvo vinculado al negocio lo explica. Antes una persona cualquiera le prestaba a sus vecinos a intereses más o menos altos, digamos 10 %. Pero luego mucha gente se empezó a dar cuenta de que se podía hacer buena plata con eso, así que todo empezó a cambiar.
Los cambios fueron drásticos. Si antes alguien prestaba $100 mil o $200 mil, empezaron a aparecer quienes podían prestar más de $1 millón. Facilitar esa cantidad de dinero implica correr riesgos. ¿Cómo evitarlos en un tipo de préstamo ilegal en el que no se puede recurrir a la ley para obligar a un pago? Sencillo, recurriendo a lo ilícito. Como las sumas de dinero prestado empezaron a ser más altas, entonces obviamente se ganaba más por los intereses y se podían empezar a contratar cobradores, dice el hombre.
Los nuevos prestamistas empezaron a contratar a quienes serían unas especies de mensajeros para recibir el dinero. Y, más que eso, los empezaron a dotar de armas de fuego. Cualquiera que tenga un pistola en la cabeza hace lo que sea necesario para pagar. Así los prestamistas no pierden.... Con el tiempo, los prestamistas más fuertes empezaron a acaparar zonas en la ciudad, sobre todo en sectores de estratos medios y bajos, y las ganancias de los préstamos les permitieron no solo contratar a los cobradores, sino además, dotarlos de motos.
Uno de los métodos de cobro más usado es, precisamente, la apropiación de electrodomésticos que son revendidos en el mercado negro del centro de la ciudad. Así que varios de los agiotistas, además, se dedicaron a la venta de electrodomésticos de segunda mano adquiridos como prenda de pago.
Ya hay muy poca gente que presta plata por su cuenta. Ahora hay unas organizaciones grandes, con cobradores, con armas, con motos, incluso con camionetas para transportar los electrodomésticos. Son toda una mafia, dice la fuente.
Así funcionaEn general, los prestamistas del 'gota a gota' no suelen hacer créditos superiores a $1 millón, salvo que se trate de un cliente de mucha confianza y con una capacidad adquisitiva alta, como un dueño de un granero o un estanco de licores.
Los préstamos más comunes oscilan entre los $100 mil y los $500 mil. El mecanismo es sencillo: el dinero es entregado bajo la única condición de que se firme una letra de pago y se entreguen los datos de dos codeudores. El acreedor sabe que los intereses nunca son inferiores al 20 % del total prestado y puede pagar diario, semanal o mensual. Si alguien presta $100 mil puede pagar de lunes a viernes, durante un mes, alrededor de $7 mil, lo que significa que termina pagando $140 mil. Esa cifra corresponde a un 40 % de interés mensual, mientras que la tasa de los bancos no supera 2 %. Si el préstamo asciende a los $500 mil, el deudor puede pagar semanal o quincenalmente sumas que estarían entre los $80 mil y los $160 mil durante dos meses. De ese modo, los intereses sobre el total de la deuda pueden ser de cerca del 30 %.
Se ignora cuántas personas podrían ser deudores de prestamistas 'gota a gota' en Cali. Un informe del Banco de la República de septiembre de 2015 indica que alrededor del 1,5 % de los colombianos acude a este tipo de préstamos. El concejal Roberto Rodríguez, quien ha estudiado el fenómeno en Cali, calcula que en la ciudad al menos 50 mil personas serían deudores de los 'gota a gota'. Pero sospecho que el número es mucho más elevado, dice Rodríguez.
¿Cuánto dinero pueden generar ese negocio ilegal? Un excobrador sostiene que su 'jefe' podría ganar más de $150 millones mensuales, incluso después de pagar a cada uno de sus 15 cobradores.
El negocio, los delitosEl primer delito que cometen los prestamistas 'gota a gota' es la usura. De acuerdo con la Superintendencia Financiera, la actividad del crédito en sí misma no es ilegal, aunque para prestar se requiere la autorización de esa entidad. Lo ilegal es el préstamo a intereses superiores a los fijados por la superintendencia, la usura. De acuerdo con el último informe de esa organización, que fija la tasa de interés máxima de las entidades bancarias y la tasa a partir de la cual se comete usura, el interés máximo para los bancos en créditos de consumo es de 2,46 % mensual, mientras que el porcentaje a partir del cual se consideraría usura para un prestamista cualquiera sería del 3,6 %. Los gota a gota prestan a intereses superiores al 30 % mensual.
Pero además de la usura, estos prestamistas cometen delitos mucho más graves. De acuerdo con fuentes de la Sijín de la Policía, en los últimos meses se ha empezado a evidenciar la relación entre los 'gota a gota' con estructuras criminales.
Las investigaciones apuntan a que gran parte del dinero generado por la venta de drogas está siendo utilizado para los préstamos y, como en cada préstamo hay un pagaré de por medio, el dinero está siendo lavado. Hay una cantidad alta de dinero moviéndose en la ciudad, en pequeñas cantidades. ¿Por qué? Porque quienes controlan el negocio del microtráfico no pueden acumular dinero en 'caletas', así que lo ponen en circulación a través de los 'gota a gota', dice el concejal Roberto Rodríguez.
Por otro lado, las presiones e intimidaciones para el pago de las deudas también están siendo delegadas a las llamadas 'oficinas sicariales', según lo denunció el personero Andrés Santamaría. Nos han llegado las quejas de las personas que denuncian amenazas contra su vida por tener este tipo de obligaciones. Yo me he enterado de que quienes cobran las deudas, hacen parte de organizaciones criminales dedicadas al sicariato y a otros delitos, dijo Santamaría.
Según investigaciones de la Sijín, la banda llamada 'la de Dimax', desmantealada en septiembre del año pasado, responsable de varios homicidios en la ciudad y que delinquía con armas con permisos legales, estaba vinculada al cobro de grandes sumas de dinero de prestadores 'gota a gota'.
El comandante de la Policía de Cali, general Nelson Ramírez, dice que se investiga la relación entre microtráfico y 'gota a gota', pero lo que sí es claro es que cada vez crece más el número de personas asesinadas en la ciudad por problemas con estos créditos.
No para de crecerLos cobradores tiene metas mensuales. Los más experimentados deben entregar sumas de hasta $50 millones cada mes a sus jefes y cobran salarios por comisiones. Algunas de las organizaciones manejan recibos para cada pago con logotipo propio y teléfonos de contacto. El grado de sofisticación es tal que los encargados de recoger el dinero tienen teléfonos avantel con los que se comunican con sus compañeros para evitar hurtos o en los casos en los que intimidan a sus acreedores. Un excobrador dice que en Cali hay al menos 28 organizaciones dedicadas al 'gota a gota'. Sus jefes se conocen y se respetan las zonas de préstamo.
La gente necesita plata. Ellos les resuelven el problema. Es una mafia que sigue creciendo.
Falsos créditos La superintendencia Financiera alerta además por los falsos créditos que se ofrecen a través de páginas web y con pequeños volantes entregados sobre todo en los centros de las ciudades. No todos los portales web que ofrecen créditos son falsos. Lo que queremos es llamar la atención porque muchas veces, como un engaño, los prestamistas piden un dinero antes de ellos supuestamente desembolsar el crédito. Ahí se trata de estafas, dice una funcionaria de la Superintendencia. Los falsos prestamistas se promocionan a través de internet, correos electrónicos y/ovolantes publicitarios, y no cuentan con un domicilio físico. Tampoco permiten un contacto personal con quien las publicita. Usted puede consultar en la página de la Superintendencia qué entidades son vigiladas.
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