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¿Vivimos más o vivimos mejor?
Krish Benvenuti comparte aquí reflexiones del pensador Byung-Chul Han, y consejos para mejorar el bienestar, pese al paso de los años y sus efectos.
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13 de oct de 2026, 03:19 p. m.
Actualizado el 13 de oct de 2026, 03:19 p. m.
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Por: Krish Benvenuti, comunicador y guia bienestar y longevidad consciente (Especial para El Pais)
¿De qué sirve vivir más años si estamos demasiado cansados para disfrutarlos?
Esta pregunta me acompaña al reflexionar sobre la filosofía de Byung-Chul Han, pensador surcoreano que se trasladó a Alemania en la década de 1980 para estudiar filosofía y que cuestiona una sociedad en la que el individuo se exige cada vez más, hasta convertirse en su propio explotador.
Después de más de veinte años de relación con la India, su filosofía y su espiritualidad, encuentro en sus reflexiones puntos de encuentro con lo que he aprendido del yoga y el Ayurveda. Este recorrido ha sido fundamental para descubrir mi misión como guía de bienestar y longevidad consciente.
El cansancio de tener que rendir. En “La sociedad del cansancio”, Han advierte que vivimos sometidos a la obligación de superarnos constantemente. Trabajamos más, queremos producir más y hasta convertimos el bienestar en otra meta que debemos alcanzar. El yoga nos propone una alternativa: disciplina sin violencia hacia nosotros mismos, equilibrio sin obsesión por la perfección.
La tiranía de la apariencia. En “La sociedad de la transparencia”, el filósofo cuestiona la necesidad de mostrarlo todo. Hoy no basta con vivir una experiencia: parece que también debemos publicarla. Pero ¿cuánto de nuestra vida disfrutamos realmente cuando estamos pendientes de la mirada ajena? La espiritualidad de la India me ha enseñado a valorar el silencio, la introspección y una vida interior que no necesita aplausos.
El amor convertido en consumo. En “La agonía del Eros”, Han reflexiona sobre la dificultad de encontrarnos con el otro en una sociedad que privilegia la satisfacción inmediata. También necesitamos cuidar nuestros vínculos, aprender a escuchar y aceptar las diferencias. Ninguna alimentación saludable ni rutina de ejercicio puede sustituir el afecto y las relaciones humanas significativas.
La información que nos roba la atención. En “Infocracia”, el autor analiza los riesgos de una sociedad saturada de información. Estamos conectados permanentemente, pero no necesariamente comprendemos mejor el mundo. La meditación y el yoga nos recuerdan el valor de detenernos, respirar y recuperar la capacidad de pensar por nosotros mismos.

El derecho a detenerse. En “Vida contemplativa”, el pensador sur-coreano reivindica una existencia que no esté dominada por la productividad. Caminar sin prisa, contemplar la naturaleza o permanecer en silencio no son tiempo perdido. Desde el Ayurveda, el descanso, la alimentación consciente y los ritmos cotidianos también forman parte del cuidado integral.
Estas reflexiones nos llevan a una pregunta esencial: ¿hemos convertido el cuidado personal en otra carrera por ser mejores?
He aprendido que el bienestar verdadero nace del equilibrio entre alma, mente y cuerpo. La gratitud, la presencia, el movimiento, el descanso y la alimentación consciente son parte de un camino individual, sin fórmulas mágicas. El yoga y el Ayurveda pueden ayudarnos a vivir con mayor conciencia, mientras la ciencia de la longevidad destaca la importancia de los hábitos saludables y la prevención.
Soy italiano y amo la provocación. Por eso pregunto: ¿de qué sirve combatir las arrugas si no hacemos nada para rejuvenecer nuestra manera de vivir?
La longevidad consciente no consiste en acumular años ni perseguir una juventud artificial, sino en conservar la vitalidad, la curiosidad, la libertad interior y el sentido de nuestra existencia. El verdadero desafío no es simplemente vivir más, sino evitar que, en el afán de prolongar la vida, nos olvidemos de vivirla.
Cinco rituales cotidianos para vivir mejor
1. Deja de exigirte. Haz una pausa de cinco minutos para respirar y desconectar de tus obligaciones. Reto: haz una pausa sin sentir culpa.
2. Vive sin exhibirte. Disfruta los pequeños momentos sin pensar en compartirlos en redes sociales. Reto: disfruta hoy de algo solo para ti.
3. Escucha de verdad. Deja el celular a un lado y presta atención a quien tienes enfrente. Reto: regala a alguien diez minutos de atención plena.
4. Reduce el ruido mental. Antes de consultar las redes sociales, dedica unos minutos al silencio o la meditación. Reto: empieza el día contigo, no con una pantalla.
5. Aprende a detenerte. Camina sin prisa, contempla la naturaleza y disfruta el presente sin buscar resultados. Reto: reserva diez minutos diarios para estar presente, sin ninguna meta.
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