Entretenimiento
“Venir a Cali es ir al lugar que siempre soñé”: Omar Alfanno
El legendario compositor panameño habló en exclusiva con El País de Cali sobre el coraje detrás de ‘El gran varón’, su banda sonora íntima y por qué ‘Conciencia’ sigue siendo su obra cumbre.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

6 de jun de 2026, 04:04 a. m.
Actualizado el 6 de jun de 2026, 04:04 a. m.
Noticias Destacadas
Por: Mario Andrés Lozada Tezna. Editor El Son del Barrio
La brisa de la tarde caleña parece traer consigo el eco de miles de pregoneros que, durante décadas, han inmortalizado los versos de Omar Alfanno.
El célebre cantautor y productor panameño, creador de los himnos más grandes de la salsa romántica y tropical, eligió a Cali como una de las paradas clave en su reciente agenda internacional.
En un diálogo íntimo y exclusivo con El País de Cali, el ganador del Latin Grammy y miembro del Salón de la Fama de los Compositores Latinos dejó aflorar lo que siente al aterrizar en la ciudad que almacena la memoria de la música.
Alfanno, cuya firma respalda obras maestras como “El gran varón” (Willie Colón), “A puro dolor” (Son by Four), “Y hubo alguien” (Marc Anthony), “Conciencia” (Gilberto Santa Rosa) “Amores como el nuestro” (Jerry Rivera), no oculta su fascinación al pisar suelo vallecaucano. Para el maestro, Cali no es una plaza más en la geografía del espectáculo; es un epicentro de resistencia y validación cultural.

¿Qué guarda usted en el corazón cuando yo le digo Santiago de Cali?
Bueno, quiero decirte que para mí me da mucha nostalgia. ¿Cómo puedes tener nostalgia de un lugar que no conoces? Significa que ya has estado ahí y te quedaste ahí y que no te habían invitado nunca. Entonces eso me llena de mucho cariño, de mucho amor, de mucha entrega y sobre todo mucho respeto.
Venir a Cali es como ir a un lugar que siempre soñé estar. Sobre todo porque la gran mayoría de los cantantes que cantan mis canciones, siempre que venían de Cali me decían, oye, me gustan tus canciones allá.
Y yo no lo podía creer, o sea, yo no lo creía. Y no es como gustan las canciones que me cantó Luis Enrique, Jerry Rivera, las tuyas, son tu propia voz. Y eso yo lo estoy comprobando ahora y lo he comprobado a través de los mensajes que me envía la gente.
No le voy a preguntar, ya contó usted y ha contado en varias entrevistas lo del gran varón, pero si quiero preguntarle, ¿se imaginó usted que esas palabras serían proféticas hoy a lo que vive nuestra sociedad para las personas que tienen este tipo de orientación? ¿Pensó usted que eso sería algo profético para hoy?
No, yo no pensé en nada, nada más pensé en que dejé correr la inspiración como fluyó por la historia que en sí misma encierra la canción.
Y sí me di cuenta, es más, esa pregunta es interesantísima, porque a mí me sorprendió cuando me dijeron que mi amigo era homosexual, cosa que para nosotros era inaudito tener un amigo homosexual. No había, no existía, el que decía que era homosexual, primero que no lo iba a decir nunca. Esa gente vivió en el clóset.
Lo que me duele a mí es nunca poder haber hablado con esta persona que le dediqué la canción para preguntarle yo a él, ¿en qué momento decidiste salir del clóset? ¿En qué momento decidiste romper todos los paradigmas de familia, de todo y atreverte?
Porque lo que Simón hizo fue un coraje, había que tener coraje para hacerlo, enfrentarse a una familia, decir voy para adelante y no para atrás, en una época en que mandaban a la hoguera y al paredón a los homosexuales.
Entonces sí me llena de mucha nostalgia esa canción, me llena de tristeza, pero jamás pensé que esa canción iba a ser un antes y un después en mi carrera.

¿Qué pasa por la mente de Omar Alfano, 50 años después de una virtuosa carrera musical?
Me evoca Santiago de Veragua, la tierra donde yo nací, me evoca mi familia, los amigos, el caminar de 50 años, caminar de 50 años, sobre todo que hubo una época en esos 50 años que yo me gradué de cirujano y era una carrera con un futuro impresionante, porque en mi familia había un odontólogo por el cual yo había estudiado, mi tío, que me tenía preparada clínicas y todo.
Ya, listo, vas a trabajar. Cuando yo le dije a mi tío que iba de mi casa a componer, casi se muere, entonces era muy difícil, porque era dejarlo todo, lo que estaba seguro, por ir con la guitarra a ver qué nos esperaba el destino.
Y en esa, a partir de ahí, surgen muchas cosas, muchas lágrimas, muchas puertas en la cara, muchos amores, muchas canciones, surgieron muchas rebeldías de mi parte, pero surgió algo muy bonito.
Hace 21 y pico de años que encontré a Cristo en un estudio de grabación. Y entonces eso cambió mi vida.
Cuando usted no es Omar Alfano al público ¿Cuál es su banda sonora?
Quizá voy a decepcionar a muchos, pero mi banda sonora es italiana, Claudio Baglione, Lucho Dalla, Cuando quiero ir salsa, me voy pa’ la mata.
Me voy Cortijo y su Combo, me voy a Maelo, me voy a el maestro Rubén, que tiene que estar ahí. Me voy, tú sabes, Héctor Lavoe, Ismael Miranda. Me encantan los boleros.
¿Sus tres boleros favoritos?
Me gusta una que se llama Flor de Azalia, Perdón, y una canción que cantaba con mi mamá que dice, en la vida hay amores que nunca pueden olvidarse.
Hace nueve años usted hizo un mítico concierto en donde juntó un popurrí, un medley de boleros muy interesante, y usted se atrevió a decir, y quedó grabado, que la mejor canción que usted había hecho que le gusta a usted es Conciencia. ¿Usted hoy, nueve años después de ese concierto, sigue sosteniendo eso?
Lo sostengo. La canción Conciencia tiene muchas cosas dentro de ella que la hacen para mí una de las canciones más grandes. La canción más grande. Y le tocó a Santa Rosa.
6024455000






