cultura
Paella por Doble Causa será un manifiesto de esperanza colectiva
El sábado 24 de octubre se realizará la decimosexta edición de “Paella por una Doble Causa”. 160 paelleros se darán cita. Un 50 % de lo recaudado amparará a las familias damnificadas por el terremoto, mientras que el otro 50 % blindará el camino de niños que batallan contra el cáncer.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

19 de oct de 2026, 05:19 p. m.
Actualizado el 19 de oct de 2026, 06:12 p. m.
Noticias Destacadas
La gastronomía en Cali siempre ha sido un lenguaje vivo de encuentro, comunión y resiliencia. El próximo sábado 24 de octubre, la capital del Valle del Cauca transformará los aromas del fogón en un manifiesto de esperanza colectiva con la XVI edición de “Paella por una Doble Causa”.
El Centro de Eventos ORBIT, a partir de las 12:00 del mediodía, será el gran epicentro donde la tradición culinaria mediterránea se abraza con el alma hospitalaria de los caleños.
Más que una simple cita gastronómica, este evento se consolida como un ritual cultural donde cerca de 160 paelleros de todo el país y más de 2000 asistentes se reunirán para demostrar que la cocina comunitaria tiene el poder de sanar y reconstruir el tejido social.
Los fondos recaudados se dividirán con precisión fraterna: el 50 % del recaudo neto amparará a las familias damnificadas por el terremoto, mientras que el otro 50 % blindará el camino de niños que batallan contra el cáncer y enfermedades de alto costo, sosteniendo de igual manera a sus cuidadores.
En Colombia, el cáncer infantil es la segunda causa de muerte en menores de 5 a 15 años, un panorama crítico que esta fundación mitiga ofreciendo alojamiento y alimentación.
El evento, además, rendirá un emotivo homenaje a Manolo Maldonado, el visionario que hace 16 años sembró esta semilla de solidaridad que hoy florece como una de las tradiciones benéficas más hermosas de la región.
La genialidad técnica estará liderada por maestros de la talla de Arturo Bedregal y Andrés Otálvaro, quien desafiará los límites culinarios operando una descomunal paellera de 2,30 metros de diámetro.

Cada grano de arroz sazonado este sábado representará la unión de una ciudad que se niega a la indiferencia, convirtiendo el acto de compartir la mesa en un puente de vida, dignidad y profundo amor por el prójimo. Comprando su bono de $120.000 para adultos o $80.000 para niños, Cali alimentará la esperanza.
La paella es uno de los platos más emblemáticos y festivos de la gastronomía española, cuyo origen se remonta a las zonas rurales de Valencia, en la costa mediterránea. En sus inicios, nació como un alimento humilde de campesinos y pastores que cocinaban el arroz de la región con los ingredientes disponibles en el campo, tales como conejo, pollo, judías verdes (bajoqueta) y garrofó.
El secreto de su preparación tradicional reside en el uso de la paella —el recipiente llano de hierro con dos asas que le da nombre al plato— y la cocción a fuego vivo, preferiblemente con leña de naranjo, lo que permite que el arroz absorba de manera uniforme los sabores del caldo y desarrolle el codiciado socarrat, esa capa crujiente y tostada que se forma en el fondo.
Con el paso del tiempo y su expansión internacional, esta receta ha evolucionado en múltiples variantes que reflejan la riqueza de cada región costera y el gusto contemporáneo. Hoy en día, la paella marinera (o de mariscos), elaborada con calamares, gambas, mejillones y un profundo fumet de pescado, es tan popular como la versión del campo, compitiendo también con la paella mixta, que combina carnes y frutos del mar en un festín de texturas.
Más allá de sus estrictos purismos o sus audaces reinterpretaciones culinarias, el acto de preparar una paella sigue siendo un ritual social y familiar, un motivo de reunión alrededor del fuego donde la paciencia, el aroma al azafrán y la buena compañía son tan esenciales como el grano de arroz mismo.
Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.
6024455000







