cultura
¿Los Óscar en recuperación o en cuidados intensivos? El dilema de la audiencia en la era del streaming
Aunque la Academia celebra cuatro años de crecimiento consecutivo y una leve mejoría en el interés del público joven, las cifras actuales siguen siendo una fra, alimentando ección de sus récords.
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15 de mar de 2026, 09:36 p. m.
Actualizado el 15 de mar de 2026, 09:36 p. m.
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La industria de Hollywood respira con un optimismo moderado tras la entrega de los Oscar 2025. De acuerdo con los datos más recientes, la ceremonia registró 19.7 millones de espectadores en Estados Unidos, lo que representa un incremento del 1% respecto al año anterior.
Dicha cifra consolida una tendencia al alza por cuarto año consecutivo, alejando a la gala del “coma profundo” que supuso el mínimo histórico de 2021, cuando apenas 10.4 millones de personas sintonizaron el evento.
Sin embargo, al ampliar el foco, el panorama es más complejo. Analistas y creadores de contenido, como el popular youtuber de ZEPfilms, plantean una pregunta incómoda que se ha vuelto viral: ¿Están muriendo los Oscar? El contraste histórico es demoledor.
Mientras en 1998, cuando Titanic arrasó con las estatuillas, la transmisión alcanzó los 55 millones de espectadores (algunas fuentes sitúan la cifra cerca de los 60 millones).
Estrategias frente al cambio de consumo
Para frenar la sangría de espectadores provocada por el auge de YouTube, TikTok y el streaming, la Academia ha implementado cambios drásticos, como el hecho de comenzar la gala más temprano para facilitar el visionado en la costa este.
La última edición logró avances significativos en el sector demográfico de 18 a 49 años, un éxito atribuido en parte al arrastre de fenómenos populares como el “Barbenheimer” en 2024.
Más allá de los números, el análisis que circula en redes apunta a un problema de fondo: la pérdida de importancia cultural. Decisiones polémicas —como premiar películas “seguras” sobre obras innovadoras—, el olvido histórico de directores como Alfred Hitchcock o Stanley Kubrick, y escándalos recientes (desde el error de La La Land hasta el incidente de Will Smith) han erosionado la confianza del público.

A esto se suma la percepción de una falta de creatividad en el show. Para muchos críticos, la ceremonia se ha vuelto un protocolo monótono que ya no genera los momentos virales orgánicos de antaño.
En un mundo donde el consumo de cine ha cambiado radicalmente, los Oscar luchan por demostrar que siguen siendo el estándar de oro de la industria o si, por el contrario, se están convirtiendo en un evento de nicho para la propia burbuja de Hollywood.
Isabel Peláez. Escribo, luego existo. Relatora de historias, sueños y personajes. Editora de cultura, entretenimiento y edición de contenidos digitales.
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