Alejandra Azcárate y el éxito de los nueve años de su stand up comedy

Alejandra Azcárate y el éxito de los nueve años de su stand up comedy

Mayo 22, 2019 - 11:30 p.m. Por:
Isabel Peláez / reportera de El País
Alejandra Azcárate

Alejandra Azcárate

Especial para El País

"Fue una función inolvidable, emotiva, retadora, intimidante, y el paso que necesitaba dar para comprobar que mi obra valía la pena. Haber visto aquella noche a todo el público aplaudiendo de pie, fue un acto de generosidad que solo puedo compensar ofreciéndoles siempre sobre el escenario lo peor de mí”, recuerda Alejandra Azcárate su debut con su stand up comedy en el Teatro Jorge Isaacs, de Cali.

Hablamos con esta ‘mujer coraje’, como se autodefine, inteligente, sarcástica, y aunque sensible tras bambalinas, capaz de derribar mitos y de confrontar a hombres y mujeres con su propio espejo, al punto de dar al traste con relaciones disfuncionales que hasta el momento de ver su función, consideraban perfectas.

¿Qué balance hace de estos nueve años de su stand up comedy?

Ha sobrepasado todas mis expectativas. Jamás me imaginé que sententa y siete páginas escritas de mi puño y letra me fueran a traer tal nivel de satisfacción profesional y aprendizaje personal.

¿De qué país ha estado sido su público más difícil?

Ninguno ha sido fácil. Subirse a un escenario requiere una enorme valentía. Sin embargo el más retador, sin duda, el de Viña del Mar en Chile. Eran 30.000 personas, no estaba jugando de local, era una absoluta desconocida para los espectadores, los artistas esperados eran grandes cantantes y para rematar me tocó después de un concierto maravilloso de Carlos Vives. Todo jugaba en mi contra pero fui mi propia aliada, vencí mi más profundo miedo, fue un show luchado y con un final glorioso.

¿Por qué muchas mujeres en otros países han incursionado más en este género de comedia?

No creo que tenga que ver con la nacionalidad sino con el coraje para exponer una situación cotidiana desde una perspectiva propia. Ojalá aquí muchas más se atrevan.

¿Su materia prima para el stand up comedy son sus vivencias o las de sus amigas o familia?

Por principio no hablo de lo que no sé, me baso mucho en mi criterio frente a las circunstancias y me nutro de las historias de conocidos y desconocidos. Estudio el comportamiento humano desde la psicología y la antropología. Hay que saber escuchar y ser muy buena observadora para captar lo que sucede en el entorno y plasmarlo con la agudeza suficiente para que genere identificación colectiva.

¿Cuál es la mejor etapa de la vida de una mujer?
Estar viva.

¿Qué es lo más sarcástico que le ha pasado en la vida?

Vivir de por sí es una sátira.

¿Qué acción emprendió contra la marca que usó su imagen diciendo que usted se había separado, se había ido del país a pasar la tusa y se había quedado sin voz?

Una red de estafa internacional que ha usado la imagen de Shakira, Sofía Vergara y Salma Hayek para vender unas cremas que no existen, decidió elegirme como su nueva víctima en Latinoamérica. Se inventaron que me había divorciado para despertar el morbo de la gente e inducirla a la compra de los productos ficticios. Hice lo propio, desmentir la información en redes sociales, recurrir al doctor Abelardo de la Espriella e interponer las acciones legales pertinentes para desmantelar esa cadena de hampones.

¿Por preservar su privacidad no publica fotos en redes con su esposo?

No exhibo mi vida privada, me aterra. Cuando uno ha construido una carrera sólida no necesita más adornos para existir en esta industria porque el trabajo habla por uno. Protejo a mi pareja y respeto mi hogar. Con que nosotros sepamos que somos felices nos basta y nos sobra, no necesitamos la aprobación de nadie.

¿Piensa que las parejas hoy en día manejan mal las redes sociales?

Cada cual es libre de exponer, ocultar, disfrazar o aparentar la vida que quiera. Tengo clara la mía y bajo esa premisa me baso para no juzgar lo que hagan los demás.

¿Cree que hay que ver para querer o luego del programa del canal E! lo revaluó?

El amor es tan indescifrable que a la larga hay que observar para entregar, más allá de ver para querer.

¿Se enamoró a primera vista de su esposo Miguel Jaramillo?

No. Sentí atracción a primera vista, interés de forma veloz y amor sin darme cuenta.

¿Es usted políticamente incorrecta?

Ni lo uno ni lo otro. Soy espontáneamente honesta.

¿Se autosabotea constantemente?

Antes pensaba que laboralmente siempre podía dar más, era muy exigente conmigo misma pero ya no me hago ese daño innecesario. He aprendido a darme valor, a reconocer mis logros y a sentirme satisfecha con el camino que he construido.

¿Las millenials no superan la culpa?

No es un tema generacional sino educativo. Lastimosamente la culpa es un peso inculcado con el que, a mayor o menos escala, debemos caminar.
Tres cosas que una mujer no debe permitirse en una relación...
El pisoteo a su dignidad, entregarle su felicidad a alguien que no merezca compartirla y confundir el amor con sacrificio.

¿Es devota del Divino Niño?

El Divino Niño me cae muy bien porque siempre me oye. Sin embargo como filosofía de vida, creo en el Dios de Spinoza. Es la definición que más se ajusta a mi arraigada fe en un ser superior de amor.

¿Aún teme a los gatos?

Les temía. Con el tiempo he entendido que si hay algo a lo que uno no se puede aferrar es al miedo.

¿Tuvo problemas de autoestima?

De autoestima, no. De seguridad, sí. Muchas veces me puse a prueba y me cuestioné. Hoy no, no me interesa tener la razón, prefiero dársela a quien quiera desgastarse pensando que en la vida solo existe un camino correcto.

¿A la mujer se le señala más por ser infiel?

No solo se le señala, se le juzga sin la menor piedad.

¿Hay mujeres muy “regaladas”?

No entro en generalizaciones ni estereotipos. Si alguna es feliz regalándose, que se ponga fresca su moño.

¿Recomienda la convivencia antes del matrimonio?

Sugiero que estén con quien quieran, como quieran y el tiempo que quieran.

¿Cada mujer tiene el hombre que se merece?

Cada mujer tiene la opción de elegir el que considera que se merece.

¿Qué raya en la cursilería a la hora de conquistar?

Nada. Cuando uno ama, la cursilería le parece una belleza.

¿Los hombres nunca van a cambiar?

Uno solo cambia cuando considera y entiende que debe hacerlo. No puede ser un propósito ajeno porque jamás se llega a buen puerto.

¿Cómo actúan las mujeres frente a una tusa o despecho en comparación con los hombres?

Las mujeres la exhiben, los hombres la ocultan. El ego opera de forma
diametralmente opuesta.

¿Se pueden perdonar los cachos?

Cuando hay amor todo se puede perdonar. Que se deba es otro asunto, por cierto absolutamente personal.

¿Por qué en redes sociales en algunos aflora lo peor?

Porque al estar ocultos pierden el pudor para atacar. En realidad es un acto de cobardía.  Si fueran capaces de hacerlo de frente, sería legítima la acción.

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