Política
Gustavo Matamoros, candidato a la Presidencia, asegura: “En mi gobierno, la JEP se acaba”
El militar retirado que aspira a llegar a la Casa de Nariño por el Partido Ecologista Colombiano dice que todavía no ha definido a quién le daría su voto, de no ir a la segunda vuelta.
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12 de abr de 2026, 07:26 p. m.
Actualizado el 12 de abr de 2026, 07:27 p. m.
“En mi gobierno, la JEP se acaba; vamos a reestructurar un nuevo sistema de justicia y a devolverle a los militares el fuero, porque las operaciones militares tienen que ser juzgadas por jueces militares, que son independientes de la Constitución”.
Así lo asegura Gustavo Matamoros, aspirante a la Presidencia por el Partido Ecologista Colombiano y agrega que aún no define a quién le daría su voto, de no pasar a la segunda vuelta.

¿Quién es Gustavo Matamoros?
Es un colombiano que defendió este país durante 43 años, 40 en el Ejército y 3 como gerente de Indumil. Tuve la oportunidad de recorrer todo el país, de conocer los problemas de las regiones, la idiosincrasia del pueblo colombiano, de formar equipos y de conducir operaciones exitosas y lo que pienso lo ejecuto y rindo cuentas.
Entonces, creo que es suficiente experiencia y suficientes conocimientos, no solo en seguridad, sino en todos los órdenes, así que estoy proponiéndoles a los colombianos unas propuestas diferentes, diciéndoles que, a pesar de no haber estado metido en la política, la entiendo muy bien y entiendo que la única forma de construir país es haciendo política y convenciendo a nuestros conciudadanos con propuestas que se puedan hacer y no con promesas incumplidas, como ha pasado en muchos gobiernos.
¿Y por qué un militar quiere ser Presidente de la República?
Primero, por el conocimiento que tenemos del país: hemos llegado hasta los más profundos rincones de nuestro país y hemos manejado hombres, logística, recursos, conocemos el Estado y sus componentes; hemos trabajado con gobernadores, alcaldes, diputados, ediles, concejales, ministros y hasta con el Presidente y eso nos da un bagaje muy amplio y para manejar un país como este se necesita gente con experiencia, que aporte, no porque me lo contaron, sino por el conocimiento exacto de los problemas que tiene este país.
Desde su experiencia en materia de seguridad, ¿qué hacer para acabar con los grupos armados ilegales que siguen operando en el país?
La política de paz de este Gobierno fracasó desde el principio, porque la paz no se puede lograr otorgándoles beneficios a los bandidos. Lo primero que tienen que hacer es exigirles a los bandidos que paguen por lo que han hecho contra los ciudadanos colombianos.
Por eso, en mi gobierno no va a haber mesas de diálogo. Le voy a poner un ejemplo: ya vamos negociando con el ELN desde 1960 o 70 y no hemos logrado absolutamente nada. Eso nos demuestra que los bandidos utilizan los diálogos solamente para reorganizarse, reforzarse y atacar nuevamente al Estado. Eso en mi Gobierno se va a acabar, eso no va a pasar.
¿Pero cuál es la alternativa que usted propone en su programa de gobierno?
A los bandidos les vamos a proponer un plan de sometimiento a la justicia, en donde esté contemplado que, primero, digan toda la verdad. Segundo, que reparen a todas las víctimas; tercero, que devuelvan todo lo que les han quitado a las personas y todo el producto de sus negocios ilícitos. Y después de que paguen en una cárcel, como tiene que ser, volverán a la sociedad, una vez sean reeducados allí.
Pero, de resto, todo el peso de la justicia contra los bandidos, las bandas delincuenciales, los narcoterroristas de las Farc, disidencias, Clan del Golfo y todo lo que se parezca a una agrupación que siembra el terror entre los colombianos y que está metida en negocios ilícitos.
¿Qué balance hace del Acuerdo de Paz que, en 2016, firmó el Estado colombiano con la entonces guerrilla de las Farc?
Lo primero que tengo que decir es que los diálogos de paz nacen de un gobierno que le robó un plebiscito al pueblo, que dijo ‘no más’ y, sin embargo, el Gobierno siguió y, en el Congreso, el señor Roy Barreras hizo una cantidad de maromas para que eso se aprobara. Eso es importante decirlo, porque la JEP nace de ese Acuerdo de Paz, o sea, de un robo que le hacen al país.
En mi gobierno, la JEP se acaba; vamos a estructurar un nuevo sistema de justicia y a devolverle a los militares el fuero militar, porque las operaciones militares tienen que ser juzgadas por jueces militares, que son independientes de la cadena de mando, pero que saben cómo es que se conduce una operación militar, y no un juez civil, que no tiene ni idea qué es la guerra.

¿Quién es Mila María Paz Campás y por qué la escogió como fórmula a la Vicepresidencia?
Es una representante afrocolombiana; abogada, una persona que maneja comunidades y queremos que esas etnias, que han sido invisibilizadas a través del tiempo, se vuelvan visibles, importantes y aporten al país, pero que el país les aporte para que ellas también se puedan desarrollar. Con ella buscamos reactivar ese sentimiento de la población afrocolombiana, que es inmensa, son 10,6 millones de colombianos afros y tienen unas condiciones muy especiales: la mayoría de nuestros deportistas son afros y han sido campeones mundiales, medallas en los olímpicos, luchadores, boxeadores, pesistas, futbolistas.
Si usted mira el fútbol colombiano, en cada equipo hay cinco, seis o siete afros. Es una raza que tiene unas condiciones especiales y tenemos que desarrollarles esas condiciones desde pequeños, para que sean los grandes deportistas y tengan opciones de vida, pero además han sido abandonados, viven en condiciones infrahumanas y allá es donde queremos llegar, a recuperar esas poblaciones que no tienen ningún futuro y a las cuales el Estado nunca llega.
¿Hay alguna posibilidad de que usted decline su candidatura antes de la primera vuelta?
No lo he contemplado en el momento. Estamos recorriendo municipios y espacios empresariales y académicos. No sé qué pasará en el inmediato futuro, pero por ahora sigo llevándole a los colombianos una opción diferente de hacer política.
Y, de no pasar a la segunda vuelta, ¿entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella a quién le daría su apoyo?
Se lo doy a aquella persona que garantice el respeto absoluto de la Constitución, la institucionalidad y el Estado de Derecho. Con quien me garantice eso, que no es discurso, sino principios, valores, defender nuestros símbolos patrios y establecer reglas claras, con esa persona me iría.
¿Qué futuro tendrían las EPS en su gobierno?
El de la salud es un tema clave y crítico para todos los colombianos, porque nos afecta a todos. El Gobierno ha intervenido nueve EPS y resulta que la mayor de ellas está con problemas mayores que cuando la intervinieron. ¿Eso es lógico?
Las EPS, si no funcionan bien, hay que hacerlas funcionar. Y las personas responsables de los problemas en las EPS tienen que ser sentadas frente a la justicia, para que determine qué fue lo que pasó y se tomen las medidas que sean del caso.
Olga Lucía Criollo es comunicadora social y magister en sociología de la Universidad del Valle, con más de 30 años de experiencia en el periodismo y 10 en docencia.
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