Economía
Claudia Calero, presidenta de Asocaña, revela lo que se viene para el sector con los aranceles de Ecuador: “Quedamos ajenos a ese mercado”
La líder gremial se refirió a la situación de inequidad de la CAN y habló de los proyectos para aumentar la producción de bioenergía.
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15 de abr de 2026, 02:37 p. m.
Actualizado el 15 de abr de 2026, 02:41 p. m.
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Claudia Calero, presidenta de Asocaña, gremio que reúne a ingenios, destilerías y cultivadores de caña, en entrevista con El País, habla del momento que atraviesa esta industria por cuenta de los nuevos aranceles de Ecuador y las masivas importaciones de azúcar y etanol.
De acuerdo con la líder gremial, es momento de revisar el alcance de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, y pidió al Gobierno Nacional revisar estos temas, no para obtener privilegios, sino “que se cumplan las normas”.
¿Cómo quedan los productores de azúcar con los nuevos aranceles del 100% que impuso Ecuador?
Esta situación es muy difícil para el sector agroindustrial de la caña. Nosotros con Ecuador, en el marco de la Comunidad Andina de Naciones, tenemos un comercio bilateral. Le enviamos alrededor de 64.000 toneladas anuales de azúcar. Le cubrimos el 78 % de las necesidades de exportación que requiere ese país.
Esto ha implicado una fidelización de los clientes por décadas, así que esto para el sector es muy difícil. Esas 64.000 toneladas equivalen a 40 millones de dólares anuales, de los 370 millones de dólares que le vende el Valle del Cauca a ese país.
Por eso, hacemos un llamado para que, por los canales democráticos, diplomáticos, podamos solucionar esta situación con la Comunidad Andina de Naciones.
¿Qué pasa en este momento? ¿Las exportaciones se van a parar?
Lo que hemos escuchado es que a partir del 1 de mayo se incrementarán al 100 por ciento los aranceles hacia Ecuador.
Esto implica definitivamente que nuestros clientes podrán ser atendidos por otros países que no van a tener esas limitaciones, en este caso por Perú y por Bolivia. Clientes, insisto, que por décadas han sido fidelizados.
Se estaba logrando asumir esos aranceles del 50 % y por eso el flujo de azúcares hacia ese país se estaba llevando a cabo con limitaciones de precios y demás, pero se estaba llevando a cabo.
Ahora con el 100%, sin duda quedamos ajenos a este mercado, un mercado que tiene que ser bilateral, que tiene que ser igualitario, recíproco y con seguridad jurídica que ya hoy no se estaría dando.
¿Para dónde podría ir esa azúcar que se enviaba a Ecuador? ¿Es difícil o fácil buscar otro destino?
Nunca es fácil conseguir un cliente de un día para otro. Esta fidelización, insisto, ha sido de décadas. Ecuador era un mercado sin aranceles, con una frontera muy cercana, lo que hacía, sin duda, un mercado muy apreciable para nosotros.
Así que esto es una noticia bastante crítica para el sector que se suma a la situación que vivimos con Bolivia. Este país desde el 2013 no recibe un kilo de azúcar colombiana, mientras que ellos pueden llegar a nuestro mercado sin limitación. Frente al año 2024, lo que ingresó en el año 2025 tuvo un incremento del 358%.
Bolivia está llegando a nuestro país con más de 85.000 toneladas de azúcar, cuando Colombia no puede llevar ni una libra de azúcar a ese país.
¿Por qué no hay esa reciprocidad con Bolivia, si son países miembros de la CAN?
Por eso decimos que es el momento de utilizar todos los canales diplomáticos para resolver esta situación con Ecuador, pero también para sincerar el comercio bilateral en la Comunidad Andina de Naciones. El comercio bilateral, recíproco, igualitario, con seguridad jurídica, se requiere para la región andina, pero lo que no se puede permitir es que estas situaciones, en las que no hay reciprocidad, como es en el caso de Colombia, se sigan manteniendo.
Esta no es la primera vez que Ecuador toma decisiones de este tipo, por lo menos con los azúcares colombianos. En el año 2018, Ecuador estableció una salvaguardia a los azúcares colombianos. El Tribunal Andino le dijo que eso era ilegal y que la levantara.
Ecuador la levantó, pero tres años después. Sin duda alguna, la CANA necesita sincerarse, necesita revisarse para poder que efectivamente sea un comercio bilateral y con seguridad jurídica.

Cuando usted dice sincerarse, ¿quiere decir que es momento de que o se reforme?
Yo diría que todo es susceptible de mejora. Al cabo del tiempo, los acuerdos, las alianzas deben revisarse para contribuir al desarrollo de los mercados, contribuir al comercio y, sobre todo, contribuir al empleo, al empleo de ambas regiones.
Que no vaya a pasar lo que está pasando con Bolivia, que cada libra, cada kilo de azúcar que entra a nuestro país con condiciones no igualitarias, acaba con el empleo.
¿Pero por qué el Estado permite esa situación con Bolivia?
Eso es lo que nosotros hemos venido, desde hace muchos años, insistiéndole al gobierno de Colombia. Es necesario que la CAN se sincere, es necesario que se revisen las condiciones que hoy tiene Colombia, por lo menos para el agro colombiano.
¿Hay alguna instancia en este momento en el gobierno que ya esté revisando el tema?
El Ministerio de Agricultura ha venido teniendo en consideración esta situación que nosotros le hemos venido expresando desde meses atrás.
Entiendo que el Ministerio de Agricultura le ha solicitado al Ministerio de Comercio que revise esta situación y, precisamente, en los próximos días, vamos a tener una reunión con el Ministerio de Comercio para hablar del asunto, que se tomen las medidas que sean necesarias o que se utilicen los canales diplomáticos para resolver, de una buena vez, esta situación que afecta al empleo de la agroindustria de la caña.
Las importaciones de etanol
Dra. Calero, ¿qué pasó con el tema del etanol y las mayores importaciones, situación que también está afectando al sector?
Hoy la situación del etanol también es crítica. Nosotros estamos produciendo alrededor de 450 millones de litros con manos colombianas, en el campo colombiano. Sin embargo, este etanol que se produce cumpliendo con las normas ambientales, pues no se está consumiendo, estamos produciendo para no vender y ese es el llamado que hemos venido haciendo al Gobierno Nacional, que se priorice el etanol colombiano, porque es el que cumple con los tres principios de la ley 692, que efectivamente creó la oxigenación de las gasolinas.
Esta ley determinó tres principios: generar empleo rural, contribuir al desarrollo de las regiones, contribuir a la seguridad energética y contribuir, por supuesto, a la seguridad y al mejoramiento ambiental.
Nosotros, de ninguna manera, estamos pidiendo que se cierren los mercados; lo que estamos pidiendo es equidad en el trato nacional.
El producto que se importa es necesario, cumpliendo con las normas ambientales.
En algún momento de esta situación, de esta crisis con el etanol, ustedes dijeron que la situación podía escalar tanto que se podían parar las plantas, ¿eso sigue vigente?
Nuestras plantas hoy están operando al 70 %. Hoy tenemos almacenados 36 millones de litros que todavía no se han vendido. Esto es un poco más de un mes de producción.
Este etanol se está limitando dentro de nuestras plantas y nosotros estamos haciendo todos los procesos operativos para que no se pare la producción, porque al pararse la producción de etanol, como tenemos procesos continuos y simbióticos, pues también se estaría parando la producción de azúcar y también de cogeneración de energía.
No estamos pidiendo privilegios, aquí no estamos pidiendo subsidios, aquí estamos pidiendo que se cumpla lo que se estipuló en la ley que creó el programa de oxigenación de las gasolinas. El plan de ustedes era, según entiendo, que se consuma el etanol nacional y lo que queda faltando se importe.

Perspectivas del 2026
Este parece un año difícil para el sector, pero ¿qué otras perspectivas tienen para este 2026?
Bueno, nosotros estamos trabajando, haciendo nuestros mejores esfuerzos para seguir moliendo nuestra caña de azúcar. El año pasado cerramos con 23 millones de toneladas de caña de azúcar, este año esperamos tener una molienda aún mayor y producir más azúcar, el año pasado cerramos con 2 millones de toneladas de azúcar y este año esperamos poder superar ese dato.
Asimismo, seguir o continuar con la producción de etanol, eso sí, produciendo para que nos compren, y de igual manera también en cogeneración de energía.
Quiero contar que estamos trabajando para ampliar esa oferta de generación de energía, a partir de bagazo, una energía limpia que hoy ya, por supuesto, está en el sistema interconectado nacional y que está alumbrando a más de 600 mil hogares, gracias a la cogeneración de energía que alcanza cerca de los 2 mil gigavatios al año.
¿Y cómo es esa ampliación? ¿Hay proyectos nuevos?
Sí, hay proyectos nuevos en algunos de los ingenios donde están repotenciando calderas, están mejorando turbogeneradores para producir más energía y ponerla al sistema interconectado nacional, energía limpia, a partir de biomasa.
Oficialmente no hay información, pero se habla del cierre del ingenio Mario Luisa. ¿Sabe usted qué pasó?
La información que tenemos del ingenio es que está en un proceso de reorganización, pero no conocemos nada más directo.

Comunicadora Social de la Universidad del Valle con más de 30 años de experiencia en prensa, en especial en periodismo económico aplicado en varios medios de comunicación nacional.
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