SELECCION COLOMBIA

Selección Colombia: Gustavo Cuéllar, el ‘Vikingo’ que asaltó el Nacional de Lima

Gustavo Cuéllar solo estaba en los planes de Rueda y terminó siendo la gran figura contra Perú.

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

Imagen del duelo entre Colombia y Perú por la fecha 7 de la clasificatoria al Mundial de Catar 2022. | Foto: AFP - El País

6 de jun de 2021, 12:05 a. m.

Actualizado el 21 de dic de 2024, 03:15 a. m.

El jueves en la noche, un ‘Vikingo’ vestido de amarillo asaltó el estadio Nacional de Lima en busca de un jugoso botín: 3 puntos que le permitieran a la Selección Colombia seguir peleando en su camino hacia el Mundial de Catar 2022.

Desde su trinchera en el mediocampo, aquel guerrero, que no estaba en la mente de nadie, solo en la de su comandante, Reinaldo Rueda, mostró su coraje, como lo hiciera en otros tiempos, y ayudó a su equipo a salir victorioso de una batalla que había que ganar, tras dos duras derrotas a manos de Uruguay y Ecuador.

El nombre de Gustavo Cuéllar fue tendencia en las redes sociales antes y después del juego contra Perú en Lima el jueves pasado. Antes, porque Rueda sorprendió a la prensa y la afición mandando como titular al campo a un ‘Vikingo’ que se veía lejano de la Selección, sin posibilidades de quitarle el puesto a otro luchador de grandes quilates como Wílmar Barrios. Y después, porque resultó siendo el mejor de la cancha, gracias a esa estirpe combativa que lo arropa desde que era un niño.

El sitio Colombia Analytics, que les hace seguimiento a los futbolistas de la Selección cafetera durante los partidos, señaló que Cuéllar fue el primer jugador en entradas correctas (5), hizo 61 pases precisos (92 %), ganó el 50 % de sus duelos (5), tuvo 6 recuperaciones, acertó en el 75 % de los pases largos (3), y realizó 2 pases clave, 2 intercepciones y un despeje.

Todos los portales y espacios deportivos de radio y televisión dieron como figura al ‘Colorado’. El centrocampista de 28 años acaparó los titulares de prensa. Y pensar que la historia pudo ser distinta.

Sus comienzos

Cuando Cuéllar comenzó a perseguir una pelota, tuvo que soportar más de una vez los regaños de su mamá, Luz Marina Gallego, una sincelejana que le compró un acordeón para que se dedicara a la música o manillas para que jugara al béisbol. Ni lo uno ni lo otro.

“Yo lo conocí cuando él era un niño y jugaba para un equipo aficionado que se llamaba Camisas y Pantalones Johan. Era un pelirrojito pecosito al que yo le decía ‘Archie’, como el de la famosa tira cómica. Tenía buen pie y buena salida”, cuenta Agustín Garizábalo, ese reconocido cazatalentos de la Costa Atlántica que ha puesto en escena a más de un jugador que hoy se mueve en las grandes ligas, como Juan Guillermo Cuadrado, Luis Fernando Muriel o Rafael Santos Borré, para citar solo algunos.

Por allá en el 2008, Garizábalo se atrevió a traerlo a un campus de fútbol en Cali. Allí lo vieron el profesor Ricardo Martínez, quien coordinaba el campus, y Abel Da Graca, quien dirigía las divisiones menores del Deportivo Cali. No hubo necesidad de más que un rato para que Gustavo se quedara.

“Es un jugador muy inteligente, con mucha personalidad, con liderazgo y don de mando, gran salida con la pelota en pase largo y pase corto, y muy disciplinado tácticamente”, cuenta el profesor Jorge Cruz, quien lo sacara campeón nacional con la sub 20 del Cali, al lado de Luis Fernando Muriel, Michael Ortega, Fabián Castillo y Andrés ‘Manga’ Escobar, entre otros.

Con la casaca azucarera debutó como profesional en el 2009 y desde entonces ha defendido también los colores del Junior de Barranquilla, el Flamengo de Brasil y el Al Hilal de Arabia Saudita, su club actual.

De manera simultánea, Cuéllar hizo la carrera que muchos jugadores sueñan con su selección. Jugó los suramericanos Sub 15 de Brasil, Sub 17 de Chile, Sub 20 de Perú y la Copa Mundial Sub 17 de Nigeria 2009, donde Colombia, dirigida por Ramiro Viáfara, fue cuarta. Gustavo jugó seis partidos y marcó dos goles.

“Con Agustín viví un proceso en mi carrera y eso es clave en el fútbol. Hay que tener mucha pasión por lo que hacemos, eso me lo enseñaste, y pienso que eres el mejor veedor del país”, le dijo Cuéllar a Garizábalo cuando jugaba en el Cali, en un video que conserva celosamente el cazatalentos.

El 28 de agosto del 2015, el jugador barranquillero, nacido el 14 de octubre de 1992, y ya convertido en un ‘Vikingo’, dio el salto a la selección de mayores y debutó justamente contra Perú, en un juego amistoso.

Cuéllar siempre estuvo vestido de amarillo. Siempre peleó por esos colores. La última vez que lo hizo, antes del jueves pasado, fue el 23 de junio del 2019, en la Copa América de Brasil. Ese día marcó el gol de la victoria 1-0 sobre Paraguay. Otros mares vendrían para el guerrero, porque el técnico portugués Carlos Queiroz no lo tuvo en cuenta para las clasificatorias hacia Catar en los cuatro primeros juegos y Gustavo sintió de nuevo ese sabor amargo que ya le había causado José Néstor Pékerman, antecesor de Queiroz, cuando lo dejó por fuera de los 23 convocados para el Mundial de Rusia 2018.

Apareció Rueda
Las batallas no se libran siempre con los mismos generales. Y las coincidencias a veces se asoman en el fútbol en el momento preciso. Tras los malos resultados de Queiroz, la Federación Colombiana le entregó la nave al vallecaucano Reinaldo Rueda, quien decidió tener en sus filas a un soldado con el que ya había ganado fuertes peleas en el fútbol brasileño comandando al Flamengo.

Con el emblemático club de Rio de Janeiro, el ‘Vikingo’ conquistó cuatro torneos estatales y una Copa Libertadores, la del 2019, aunque no hizo parte de la final porque decidió partir hacia el fútbol de Arabia Saudita.

Los allegados al ‘Colorado’ afirman que la decisión de irse al Al Hilal sucedió porque Cuéllar se vio muy lejano de la Selección, inclusive con bajonazos en su estado de ánimo, y consideró que era la oportunidad precisa para asegurar su futuro y el de su familia. Las grandes batallas parecían quedar solo para el recuerdo.

Pero el tiempo que estuvo con Rueda en el Flamengo, en la temporada del 2017, fue suficiente para que el seleccionador colombiano se haya quedado con el trabajo de Gustavo grabado en su retina y sus apuntes como entrenador.

Cuéllar fue esa carta bajo la manga que se jugó Rueda en su reestreno en Lima. El técnico repatrió a un combatiente de su confianza desde el continente asiático y sentó a Wílmar Barrios, de grandes charreteras y fijo en el andamiaje de la Selección. Y al final, técnico y jugador abandonaron victoriosos el estadio Nacional de Lima tras un contundente 0-3 contra Perú, que dejó herido de muerte a un general de grandes pergaminos como Ricardo Gareca.

“Cuéllar fue el eje de Colombia. Estuvo eficiente en ambas fases: preciso en la distribución y aplicado aportando equilibrio. El ‘tapado’ del once titular cumplió con el objetivo de su inclusión: cortar como Barrios, pero aportando en salida y manejo con pases influyentes”, expuso el periodista de DirecTv Samuel Vargas.

El próximo martes, el ‘Vikingo’ tendrá otra batalla. Se verá en el campo contra otro guerrero de las mejores condiciones, Lionel Messi, que vendrá con Argentina a Barranquilla. Su misión: evitar que la ‘Pulga’ asalte el Metropolitano, como lo hizo él el jueves pasado en el Nacional de Lima.

Datos
Tras la victoria 0-3 contra Perú, la Selección Colombia llegó a 7 puntos y se encuentra en la sexta casilla de la tabla de posiciones de las eliminatorias suramericanas al Mundial de Catar 2022.

El próximo martes 8 de junio, a las 6:00 de la tarde, el equipo de Reinaldo Rueda enfrentará a la Argentina de Lionel Messi en el estadio Metropolitano de Barranquilla.

Los argentinos vienen de igualar 1-1 con Chile en casa y se encuentran con 11 puntos.

Desde del 2007, en las eliminatorias para Sudáfrica 2010, Colombia no derrota a la selección de Argentina.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Futbol Internacional