El 'Gol' que siempre acompaña a Nicolás Benedetti, figura del América de México

El 'Gol' que siempre acompaña a Nicolás Benedetti, figura del América de México 

Abril 06, 2019 - 08:40 p.m. Por:
César Polanía, editor de Afición
Nicolás Benedetti

Nicolás Benedetti ha tenido buenas actuaciones con el América de México, anotando goles claves.

Tomada del twitter de Nicolás Benedetti / El País

En la foto del perfil del WhatsApp de Nicolás Benedetti aparece un cachorro. Se llama ‘Gol’. Es un bulldog inglés de apenas 4 meses. Y representa mucho más que un perro.

Es el nuevo amigo del jugador caleño, su compañía en Ciudad de México, aquella gran urbe de 1945 kilómetros cuadrados, 20 millones de habitantes y 2240 metros de altura sobre el nivel del mar, donde el ‘Poeta’ ha comenzado a escribir una nueva historia.

‘Gol’ llegó a la vida de ‘Nico’ de manera inesperada. Cuando el joven futbolista de 21 años jugaba para el Deportivo Cali, su fiel compañero era ‘Messi’, un bulldog francés que sucumbió ante una fatal enfermedad.

Tras dar el salto, también de manera intempestiva, a la Liga mexicana el 30 de enero pasado, Benedetti empezó a padecer algo que para algunos jugadores suele convertirse en otro rival cuando están lejos de su casa: la soledad. Pero ‘Gol’ está allí ahora, a su lado. Es el otro habitante en la residencia del jugador, ubicada en Jardines del Pedregal, un barrio cercano al Nido de las Águilas, el sitio de entrenamiento del América de México.

Por estos días Nicolás anda feliz. La risa es una mueca permanente en esa cara de niño que todavía tiene. Y le sobran razones. Primero, porque con su fútbol ha encajado muy bien en lo que quiere el técnico Miguel Herrera, al punto que desde que llegó ha anotado cuatro goles por Liga y Copa. Luego, porque los otros colombianos que hay en el equipo —Mateus Uribe, Andrés Ibargüen y Roger Martínez— lo han sabido arropar.

Después, por la llegada de ‘Gol’, juguetón como su dueño en la cancha. Y ahora, porque su madre, Viviana Roa, lo está visitando y no hace más que consentirlo con ese cariño irremplazable de una mamá y la buena sazón en la cocina.

Desde la tranquilidad de su casa, ‘Nico’ atendió telefónicamente a El País para hablar de este buen momento que vive, aunque esté a 3582 kilómetros de distancia de su natal Cali.

¿Qué significa vestir la camiseta del equipo más grande de México?
Es un orgullo, desde que llegué me di cuenta de la magnitud de este club. Creo que he hecho las cosas bien, tratando de ganarme un lugar. Ahora tenemos retos importantes, dos torneos como la Liga y la Copa. En Liga vamos muy bien, estamos dentro de los ocho que jugarán la liguilla, y en la Copa estamos en la final.

¿Qué se siente jugar en el Azteca, el estadio donde se consagraron Pelé y Maradona?
Es increíble. Quedé impresionado la primera vez que lo vi. Es un estadio demasiado grande y cuando se llena es impactante. Para mí es un honor tener como casa este estadio tan emblemático y tratar de escribir allí mi propia historia.

Su primer gol fue el 26 de febrero contra Pachuca y de cabeza, algo inusual en usted…
Siempre me ha gustado llegar al área y pararme allí, de frente al arco, y el técnico me enfatiza mucho eso, que trate de cazar un rebote o conecte un centro. No acostumbro a hacer goles de cabeza, pero sé hacerlo, y este es mi segundo gol por esta vía. El primero se lo hice a Nacional jugando con el Cali, en cuartos de final.

Ese día, Roger Martínez marcó doblete para el América y del otro lado estaba Edwin Cardona. ¿Qué le dijeron después del gol?
Ellos estuvieron muy atentos y me felicitaron, hablé con los dos. Siempre nos tiramos buena vibra los colombianos.

¿Cómo lo ha tratado la hinchada?
Muy bien, es increíble ver tanta hinchada acá. No hay un solo día en que no haya aficionados afuera de los entrenamientos. Cuando salimos de la ciudad o vamos a otros estadios también nos acompañan.

Nicolás Benedetti

Nicolás Benedetti se entretiene con 'Gol'.

¿Estar en la Liga mexicana lo acerca más a la Selección?
Esa es mi meta. Espero volver a vestir la camiseta de Colombia. Si me siguen saliendo bien las cosas en el América, seguramente voy a tener una nueva oportunidad.

¿Cómo ha sido la adaptación a la altura?
No ha sido tan compleja. Ya estoy casi adaptado. Y esta ciudad es muy linda, me ha gustado muchísimo, se puede hacer de todo. La gente es muy amable.

¿Qué tal la comida, el picante?
Deliciosa, me gustan mucho los tacos. La comida típica de México es muy rica.

¿Dónde vive?
Llegué solo a México. Los primeros días estuvo mi papá y ahora está conmigo mi mamá, vino a visitarme un tiempo. Vivo cerca al sitio de entrenamiento, se llama Jardines del Pedregal, un conjunto muy bonito.

¿Cómo han sido estos días con su mamá allá?

Mi mamá es una compañía vital para mí. Tener siempre a los padres al lado es importante y la hemos pasado muy bien.

¿Lo consiente mucho?
Sí, claro, me prepara comida, me acompaña, hablamos, compartimos muchas cosas, salimos a cenar.

¿Qué extraña de Cali?
Todo, la familia, mis hermanos, los amigos, la ciudad, el Deportivo Cali. Pero bueno, sabía que en algún momento debía dejar mi ciudad y lo tomo con mucha calma.

Veo que en Twitter está muy pendiente del Cali…
Siempre, hablo mucho con los jugadores del equipo, hice la pretemporada y jugué un partido de esta Liga, entonces me siento de alguna manera parte de lo que está sucediendo y tengo fe en que puedan clasificar a los ocho.

¿Hay un Nicolás distinto hoy con respecto al que vimos en el Cali?
El cambio me hizo bien. En el Cali ya había quemado una etapa, quería salir y acá en el América están saliendo bien las cosas. Quiero seguir subiendo mi nivel, llegar a la Selección y en un futuro ir a Europa.

¿Cómo lo está usando el técnico Miguel Herrera?
Me ha puesto en todas las posiciones del frente de ataque, pero donde más me utiliza es como mediapunta, detrás del 9, como lo hacía en el Cali, y allí me he sentido bastante cómodo, porque puedo desplegar mi mejor fútbol.

El gol que marcó contra Tigres lo celebró con mucha emoción, ¿en quién pensó?
Siempre pienso celebrar de una manera y termino haciéndolo de otra. Me arrodillé frente a la tribuna, le di gracias a Dios por darme esta oportunidad de volver a marcar y pensé en mi familia.

¿Cómo ha sido eso complemento con el chileno Nicolás Castillo y el mexicano Henry Martín?
Muy bien, ellos son jugadores de selección. Llegué al tiempo con ‘Nico’ Castillo al América y hemos hecho una gran amistad, y Martín es un jugador con el que me he podido juntar bien.

¿Es más feliz este Nicolás que el de ayer?
En el Cali viví los mejores momentos de mi vida, pero necesitaba y quería un cambio. Aunque creo que quedé un poco en deuda, quise ganar un título, jugué tres finales y no se pudo, pero, bueno, algún día será.

Veo un perrito en su foto de perfil…
Sí, me encantan los perros. Es un bulldog inglés que compré acá en México apenas llegué. No dudé en tenerlo porque es mi compañía.

¿Cómo se llama?
‘Gol’. Me gusta ponerles ese tipo de nombres, porque me recuerdan permanentemente lo que hago. El que tenía en Cali se llamaba ‘Messi’, pero murió. Y este ‘Gol’ es un juguetón.

¿Cómo es un día suyo?
Muy tranquilo, desayuno a las 8:00, voy a entrenar, regreso en la tarde a casa y me quedo con mi mamá, salimos a cenar, o me pongo a jugar Play.

¿Sigue jugando fútbol en la Play?
Sí, siempre.

¿Con el Cali o el América?
Con los dos.

Si enfrentara al Cali con este América, ¿celebraría un gol suyo?
No, nunca. Soy hincha del Cali y eso lo respeto mucho.

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