'La casa de Jack', la nueva polémica cinta del danés Lars von Trier

'La casa de Jack', la nueva polémica cinta del danés Lars von Trier

Abril 28, 2019 - 08:09 p.m. Por:
Claudia Rojas Arbeláez  / Especial para Gaceta
La casa de Jack

'La casa de Jack', la nueva polémica cinta del danés Lars von Trier

Cortesía para El País

Hace cinco años, Lars von Trier lanzó una sentencia que parecía ponerle punto final a su carrera. ‘Estoy sobrio y se me acabaron las buenas películas’.

La apocalíptica declaración del director danés, no debía sorprender demasiado viniendo de este chico que saltó a la escena cinematográfica con un acto memorable. En marzo de 1995, mientras el mundo celebraba los 100 años del cine, él y su amigo Tomas Vinterberg lanzaron panfletos sobre los asistentes para anunciar el nacimiento del movimiento ‘Dogma 95’.

Para hacer el cuento corto y no caer en las pesadas lecciones de historia del cine, baste con decir que el manifiesto firmado por varios directores nórdicos anunciaba la muerte del cine y la necesidad de hacer películas de otra manera.

La declaración iba acompañada con un voto de castidad en el que los directores se comprometían a hacer películas orgánicas, puras y alejadas de cualquier tentación técnica y comercial. La corriente ‘vegana’ duraría unos cuantos años porque al final los mismos chicos optaron por abandonar los principios y abrazar nuevas narraciones que incluían técnicas, efectos y saltos narrativos.

En su periodo de castidad y su renuncia, el director danés ha construido una amplia y meticulosa cinematografía entre las que se encuentran películas como ‘Rompiendo las olas’, ‘Bailarina en la oscuridad’ y ‘Dogville’, y sus posteriores ‘Anticristo’, ‘Melancolía’ y ‘Ninfomaníaca’ (1 y 2).

Pero sus producciones no son lo único por lo que ha estado en el centro de las miradas de la industria. Bien dicen que los genios son incomprendidos y Lars von Trier (genio o no) lo ha sido. Con razón o sin ella, cierto es que carga sobre sus hombre una mala fama que involucra abusos a sus actrices durante los rodajes, tal como lo denunció la cantante y actriz Björk y ¡ni que decir de las desacertadas declaraciones que dio cuando manifestó su admiración Hitler!

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Pese a esto, él ha continuado adelante. Puso de su parte, dejó el vodka y las drogas y empezó a trabajar sus nuevos proyectos. Aquellas películas, malas según él, pero que a los ojos de sus más fieles espectadores, nos permitían conocer algunas de sus preocupaciones más profundas reflejadas en proyectos dramáticamente más osados.

Tras la sonada y muy controvertida ‘Ninfomaníaca’ (2013), regresa con ‘La casa de Jack’. Esta es la historia de un arquitecto frustrado atrapado en el cuerpo de un ingeniero, que se ensaña con mujeres ingenuas a quien engaña y asesina con gran facilidad. Así las cosas, el sujeto llamado Jack se convierte en un asesino serial que pasa desapercibido ante las autoridades, logrando matar a más de 60.

La película de casi tres horas de duración está protagonizada por un extraordinario Matt Dillon a quien, por fin, parece habérsele dado la oportunidad de lucirse como un actor de carácter superando sus proyectos ligeros de comedias románticas a los que siempre estuvo expuesto. Pero él no es el único que asume nuevos retos. También el director apuesta a hacer algo muy distinto a sus anteriores producciones e inscribe su historia en el complicado y difícil género del terror.

La casa de Jack

Así desde sus primeras secuencias, el espectador puede suponer que está frente aun película de género. Sobre una pantalla negra, aparece un borroso letrero blanco en el que se puede leer incidente 1. Poco después observamos a Uma Thurman, una mujer que está en la carretera pidiendo ayuda pues la llanta de su auto se ha pinchado y no tiene como cambiarla. Esta terminará convirtiéndose en la primera victima de Jack, quien parece ser un hombre tranquilo y paciente, que termina cometiendo su primer asesinato casi por accidente, intentando silenciar a la intensa mujer que no para de hablar.

Pero Jack en realidad está obsesionado con construir una casa perfecta en un viejo terreno familiar. Por ahí Lars plantea su verdadero interés narrativo, la búsqueda de la perfección, el arte y la feminidad.

Aunque la película se mueve dentro de los límites del género que conoce bien, también se da sus licencias y espacios para satisfacer sus caprichos. La disculpa narrativa usada en ‘Ninfomaníaca’ para conocer el pasado del protagonista, se repite aquí también pero esta vez bajo el nombre de Verge, un personaje misterioso que solo se revela en el último de los cinco actos llamados “incidentes”. También aparecen de nuevo las referencias documentales y unas cuantas secuencias de sus películas anteriores, con las que el autor manifiesta su punto de vista.

La casa de Jack

No hay duda que Lars von Trier disfruta la provocación, con imágenes explicitas que no dejan mucho a la imaginación. En ‘La casa de Jack’, director y protagonista no improvisan. La precisión con la que se ejecuta cada crimen solo se compara con la relación tiempo/imagen con la que violenta al espectador hasta el límite. La frialdad de su protagonista resta el mínimo gesto de empatía que nos permita siquiera conectarnos con él. Por esto resulta difícil no perturbarse y se hace necesario exigirse un extra de perseverancia avanzar en la trama sin sentirse hastiado de tanta crudeza. De hecho en su paso por los grandes festivales de cine, la película salió mal librada de algunos, pero en otros escenarios se llevó grandes ovaciones.

Es fácil entender porque ésta es una película difícil. Si su película anterior le pareció incomoda, ‘La casa de Jack’ podría ser insufrible. Pero el arte ha de ser perturbador.

@kayarojas

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