Intercambio de reinas, cuando los intereses políticos anteceden al amor

Intercambio de reinas, cuando los intereses políticos anteceden al amor

Julio 21, 2019 - 08:00 a.m. Por:
Claudia Rojas Arbeláez / Especial para Gaceta
intercambio de reinas

Fotograma de la película 'Intercambio de reinas'.

Especial para El País

En tiempos de guerra todas las estrategias se valen, sobre todo cuando de salvar un reino se trata. Esta bien podría ser la premisa no solo de esta película sino de una época en la que el amor era lo de menos. En ‘Intercambio de reinas’ viajamos a 1721, momento en que Francia y España se debatían la estabilidad de sus reinos.

La historia empieza cuando el regente de Francia, Felipe V, decide calmar sus demonios y sus más oscuros temores de guerra y traza una alianza con la que pretende asegurar una paz duradera: casar a sus hijos de manera estratégica.
A su hijo adolescente, Luis I, lo casará con la princesa Luisa Isabel de Orleans (15 años), de familia francesa, mientras que a la pequeña María Victoria la ofrecerá al recién futuro rey Luis XV, quien solo tiene 12 años. La historia de Luis XV ha estado marcada por tragedias y muerte que lo han dejado solo y como único heredero de la corona francesa. De ahí la importancia de casarlo pronto y asegurarle una descendencia.

La propuesta del matrimonio con María Victoria, se presenta como una alternativa certera, solo hay un pequeño problema: la niña apenas tiene 4 años. Intentado pasar por alto el pequeño detalle, la alianza es vista con buenos ojos.

Con la aprobación de las partes, el plan se pone en marcha y pronto las jóvenes parten en obediencia. El destino que las aguarda, por supuesto, no es el más alentador: tendrán que renunciar a su propia voluntad por el bien de sus países y el suyo propio.  Así pues las princesas dejan sus casas y parten al encuentro con sus futuros consortes.

La primera de ellas, siendo más consciente de lo que está pasando, reacciona con rebeldía mientras que la más pequeña se gana el afecto de todos en la corte gracias a su ternura. De todos menos del púber Luis XV, que en la soledad en que ha crecido, apenas si puede con el peso de ser rey y sus hormonas que le juegan malas pasadas.

En efecto, la historia parece sacada de la fructífera cabeza de un guionista, pero no es más que el recuento de la historia ocurrida en pleno siglo XVIII.

Así, la película dirigida por Marc Dugain centra su mirada en estas dos historias, orquestándolas como una gran sinfonía en la que cada instrumento tiene su mejor momento para lucir.

Esta, sin duda, es una película cuya historia nos mantiene atentos de comienzo a fin. No podría ser de otra manera, al frente de la dirección se encuentra un hombre que se debe a las letras.

Dugain, quien hace más de 15 años se dio a conocer como novelista, ha escrito y publicado más de diez libros que le han otorgado unos 30 premios literarios en Francia y en el extranjero.

Sin embargo, el inquieto escritor quiso llevar su novelas al cine y fue allí donde también incursionó no solo como guionista sino también como director, con ‘An ordinary execution' (2010) y algunos años después recibiría el reconocimiento como mejor director en el Festival Internacional de Cine de Berlín con ‘La maldición de Edgar’.

Más allá del encanto propio que poseen las películas de époc, en las que el arte y el diseño de producción con su vestuario y locaciones precisas son un verdadero deleite, en ‘Intercambio de reinas’ gozamos de extraordinario elenco.

Al tratarse de una película donde la carga dramática recae sobre los actores infantiles y adolescentes, se resalta su trabajo y, claro, el acompañamiento de grandes del cine Lambert Wilson (‘Matrix’ y ‘Gatúbela), Catherine Mouchet y Oliver Gourmet (‘El joven Karl Marx’).

Basada en una novela homónima, la entretenida producción franco-belga-inglesa ‘Intercambio de reinas’ (‘Intercambio de princesas’ en su nombre original) puede encantar al espectador desde sus primeras secuencias. Pero más allá de sus personajes, fascina el drama el drama que cargan sobre sus hombros cuatro personajes cuyo destino fue trazado por otros.

El suceso que a la luz de los años intentamos comprender como algo normal (los matrimonios como parte de una estrategia militar y política), adquiere otro sentido cuando se ve a través de la intimidad de sus protagonistas. De ahí que la película nos permita adentrarnos en los detalles más humanos de un momento histórico, superando la versión biográfica.

Por eso, con toda certeza ‘Intercambio de reinas’ es una película que encantará al espectador con el drama íntimo de la historia: la pasión. Y esta, a fin de cuentas, es la que muchas veces ha marcado la historia. @kayarojas

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