CINE

Dos caras de la misma moneda, una reseña de la película 'Miss Revolución'

‘Miss Revolución’, película protagonizada por Keira Knightley, Gugu Mbatha-Raw y Jessie Buckley, narra desde dos perspectivas aparentemente opuestas, un hecho histórico que impulsó al Movimiento de Liberación Femenina en Inglaterra.

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

‘Miss Revolución’, película protagonizada por Keira Knightley, Gugu Mbatha-Raw y Jessie Buckley, narra desde dos perspectivas aparentemente opuestas, un hecho histórico que impulsó al Movimiento de Liberación Femenina en Inglaterra. | Foto: Imagen: Especial para Gaceta

18 de oct de 2021, 05:00 a. m.

Actualizado el 18 de may de 2023, 11:05 a. m.

¿Qué es un concurso de belleza? ¿Es un espacio que busca promulgar ideas y estereotipos sexistas y machistas del cuerpo de la mujer? O podría llegar a ser un espacio en el que la belleza femenina logra abarcar nuevas dimensiones. Esas son las preguntas que deja en el aire la película ‘Miss Revolución’ de la directora inglesa Philippa Lowthorpe.

‘Miss Revolución’ está basada en un hecho histórico que estremeció los cimientos de la sociedad inglesa de los 70: la infiltración del Movimiento de Liberación de Mujeres en la ceremonia de coronación de Miss Mundo de 1970. El Movimiento utilizó este espacio para quejarse del uso de este tipo de certámenes para promulgar los estereotipos de belleza y poner a las mujeres a disputarse entre ellas el ‘vacío’ título de la mujer más bella del mundo.

Por si este hecho no fuera lo suficientemente escandaloso para la época, Miss Mundo 1970 también sorprendió a la audiencia coronando por primera vez a una mujer negra, la representante de Granada, un hecho que transformó los ideales de la belleza. Además, la segunda finalista fue Miss Sudáfrica, otra mujer negra, que tampoco cumplía con los cánones de belleza anglo-europeos que se manejaban en el momento.

Lo bello de esta película es que el guion te muestra una constante comparación entre las dos caras de una misma moneda: por un lado están las concursantes del Miss Mundo, que han luchado por llegar a ese lugar o que simplemente ganaron su puesto por cuestiones políticas, y por el otro, a las feministas que quieren hacer entender al público que los certámenes de belleza deberían de volverse obsoletos.

Esta perspectiva doble te permite hacer un análisis más profundo de un tema que siempre ha sido fuertemente debatido desde que empezó el movimiento feminista, cuál es el sentido de los concursos de belleza.

Aunque es cierto que estos certámenes son espacios que generan estereotipos de belleza femeninos (algo injusto, sobre todo si obligan a las mujeres a cumplirlos para ser consideradas bellas), también es verdad que la mujer que gane este concurso puede cambiar su vida, lo que busca Miss Suecia en la película, la favorita a ganar el concurso en 1970, o también te permite romper los paradigmas de belleza de la época y generar nuevos estándares, como ocurre con la propia Miss Granada.

El mejor momento de la película, teniendo en cuenta esta dualidad narrativa, sería la escena del baño en la que Sally (interpretada por Keira Knightley) se encuentra con Jennifer Hosten (interpretada por Gugu Mbatha-Raw), poco después de que fuera coronada como Miss Mundo. En este momento Hosten encara a Sally y la juzga por hablar mal del certamen de belleza y de las mujeres que concursan en él, mientras que Sally le aclara que la lucha no es contra las concursantes, sino contra el ideal que promueve el concurso, las costumbres machistas y la absurda rivalidad entre mujeres que busca promulgar. El dialogo, breve y conciso, resume lo que se ha ido exponiendo en la película y permite ver el rostro de ambos lados de la moneda y descubrir que, pese a lo que se pueda llegar a pensar de los concursos de belleza, las mujeres que hacen parte de estos certámenes luchan a su propia manera contra el sistema machista y racista en el que viven.

No obstante, la película tiene algunos vacíos narrativos o líneas argumentativas que fueron abordadas de forma muy superficial, haciendo que se perdieran oportunidades para profundizar temáticas interesantes, lo que hicieron fue enfocarse en una sola idea y trabajarla hasta el cansancio. Pero quizá para los guionistas no era fácil abarcar demasiado.

Por otro lado, cuenta con buenas actuaciones, un buen vestuario y sobre todo un gran final, mostrando cómo lucen en la actualidad las mujeres reales que vivieron ese momento de la historia y que inspiraron la película, y contándonos un poco de lo que fue de sus vidas luego del certamen de belleza de 1970.

En últimas ‘Miss Revolución’ es una película agradable, sencilla y entretenida que puede verse en familia y que deja a su paso una pequeña lección de historia feminista.

Periodista y escritor, entre sus publicaciones destaca el volumen de ensayos ‘Libro de las digresiones’. Reportero con experiencia en temas de cultura, ciencia y salud. Segundo lugar en los Premios Jorge Isaacs 2022, categoría de Ensayo.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Gaceta