'Dogman', el 'nuevo' neorrealismo italiano en una película demoledora

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'Dogman', el 'nuevo' neorrealismo italiano en una película demoledora

Septiembre 15, 2019 - 08:05 a.m. Por:
 Claudia Rojas Arbeláez / Especial para Gaceta
dogman

'Dogman' se estrena el próximo 26 de septiembre en salas de cine en Cali.

Especial para El País

Marcelo tiene dos grandes pasiones: el amor por su hija y su fascinación por los perros. Tanto le gustan los caninos que se dedica a cuidarlos en una guardería en un sector periférico y muy deprimido de una población costera italiana. No hay perro, por feroz que sea, que Marcelo no pueda doblegar y hacer con él lo que se propone.

También en su barrio, el estilista de perros goza del afecto de sus vecinos, el agiotista, el dueño del bar local y otros tantos son sus compañeros de almuerzo en el comedor del sector y sus coequiperos en los partidos nocturnos de fútbol.

Sí, la vida del buen Marcelo es una vida restringida en lo económico pero tranquila en términos general. De no ser por la presencia siniestra de Simoncino, un malandro adicto que atormenta a todos los vecinos y que utiliza a Marcelo para que le patrocine sus vicios.

Marcelo, por su parte, intenta llevar la fiesta en paz, no quiere meterse en problemas con el matón y prefiere mantenerlo a raya dándole siempre su dosis de cocaína. Cosas que solo se le ocurren a él, que acostumbrado a lidiar animales rabiosos, cree que puede también domar al malandro del barrio.

El mal augurio emerge desde las primeras secuencias, ante un Simoncino que no admite un no y que solo reconoce la violencia como única método para conseguir sus cosas. La trama entonces se desarrolla ante nuestros ojos con la desolación de quien tiene el destino trazado y que no tiene más remedio que aceptarlo con pasividad que se disfraza de debilidad y que esconde mucho de ingenuidad.

Así, poco a poco, Marcelo se ve envuelto en los negocios de los chicos malos donde nunca sale bien librado, pero de los que tampoco puede huir. Su único remanso lo representan las pequeñas escapadas que hace con su hija a las playas cercanas donde bucean y se profesan un amor profundo y sincero. En el resto de su vida solo hay desolación. Y allí es donde este personaje enclenque y silencioso emerge como la gran fortaleza de una película que lleva por nombre ‘Dogman’ y que nos lleva de regreso al clásico neorrealismo italiano.

Marcelo, al igual que los más emblemáticos personajes de Visconti y De Sica, es un ser invisible a la sociedad. No solo por su apariencia sino por lo insignificante de su trabajo. Dice caerles bien a todos pero en realidad los únicos que se preocupan por él son los perros que tanto cuida. Por eso cuando encuentra alguien que parece interesarse en él, no precisamente de manera genuina, le da su fidelidad bien por amistad, por interés o por temor.

La película, que se mueve entre las tonalidades del gris, se hace cada vez más oscura hasta terminar en un escalofriante amanecer en el que Marcelo descubre que, pese a su más atroz ofrenda, jamás volverá a ser aceptado por la jauría humana de sus vecinos. Poco a poco, la desolación se apodera de un ser que, poco a poco lo pierde todo y desprovisto de su alma, se convierte en aquello que tanto repudia.

La dirección de la película corre por cuenta de Matteo Garrone, quien en 2008 presentó ‘Gomorra’, un trabajo con el que se encargó de retratar el lado más perverso la sociedad italiana. Ya desde entonces Garrone mostraba su profundo interés por poner de nuevo en el telón al neorrealismo italiano.

Ahora, una década después regresa con esta obra confrontadora que nos deja inquietos y cuestionados frente al sentido más humano de los hombres. Garrone es claro en su postura y deja en claro que la indiferencia y el castigo moral, generan el odio que solo puede generar violencia.

Por esto la película ha sido bien recibida en los escenarios donde se ha presentado y con el papel protagónico, el actor Marcello Fonte ha llevado la historia a otro nivel. En su papel logró mostrar a un personaje misterioso, ambivalente y desconcertante, moviéndolo entre las orillas de la pasión, la ingenuidad y la perversidad. De ahí que consiguiera llevarse el premio al mejor actor en el pasado festival de cine de Cannes.

Pero sin duda uno de los aspectos más interesantes de la producción es la manera cómo su director se burla del lugar común y predecible de la historia para mostrarnos los límites de la humanidad, mezcla de géneros y de tonadas. ‘Dogman’ es una película que nos muestra lo incómodo, lo cruel y lo injusto que suele ser el destino de los más débiles. Neorrealismo italiano en su máxima expresión.

@kayarojas

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