Iván Duque espera reducir 140.000 hectáreas de coca

Iván Duque espera reducir 140.000 hectáreas de coca

Septiembre 12, 2018 - 10:44 p.m. Por:
Redacción de El País 
Cultivos ilícitos

Tras la firma de los Acuerdos de Paz, los cultivos ilícitos registraron un aumento en todo el territorio nacional, debido a que muchos campesinos quisieron recibir subsidios por la erradicación.

El País

El presidente Iván Duque aseguró que espera que en los próximos cuatro años Colombia pueda reducir entre 140.000 y 150.000 las hectáreas sembradas con cultivos ilícitos.

“Quisiéramos que en los próximos cuatro años pudiéramos reducir más de 140.000 hectáreas. No es fácil, pero esa es la meta que queremos trazarnos y trabajar con una agenda integral que contempla los temas de sustitución, de erradicación, de desarrollo alternativo, de desarticular las rutas de suministro y mejorar la interdicción”, explicó el Mandatario.

El pronunciamiento fue hecho después de que el martes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalara que Colombia se está quedando atrás en la erradicación de cultivos ilícitos y que es necesario probar que se está avanzando en el tema, aunque no descertificó al país, como había amenazado el año pasado.

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Duque indicó que para lograr lo solicitado por Washington también se buscará combatir las estructuras criminales que transportan las drogas a través de medios marítimos y aéreos.

De igual forma, agregó que su Gobierno está evaluando los protocolos que estableció la Corte Constitucional al regular la fumigación aérea con glifosato e indicó que quiere que dichos protocolos se vean reflejados en la política integral de lucha antidroga que adelanta el Ejecutivo.

“Qué ha dicho la Corte Constitucional, que la fumigación con glifosato se puede dar si se cumplen unos protocolos y estableció siete elementos”, precisó.

Ahora bien, para el general (r) y experto en el combate a los cultivos ilícitos, Rafael Colón, la decisión que cada año toma Washington sobre la certificación, obedece más a “un asunto más de geopolítica interna o de política internacional, por el que el Gobierno de Estados Unidos tiene esa facultad de decir a quién certifica o a quién descertifica, dependiendo de sus intereses geopolíticos”.

No obstante, reconoció que el país norteamericano evidentemente es el que más apoya la lucha contra el narcotráfico en Colombia. “Son los que más recursos han dado, los que han potenciado nuestros helicópteros, la aviación de la Policía y del Ejército, los botes de la Armada, el entrenamiento y la aspersión con glifosato”, agrega.

Colón insistió en que el combate contra los cultivos ilícitos se tiene que focalizar en cumplir lo que estaba pactado al respecto en los Acuerdos de Paz, considerar “mucho” las dinámicas de las organizaciones sociales instaladas en los territorios y “mirar cómo la lucha se hace de una forma más integral y sostenida en el tiempo”.

Por su parte, el internacionalista Mauricio Jaramillo indicó que Colombia tiene que diferenciar la posición de Trump de la posición de algunos congresistas de los partidos Republicano y Demócrata que tienen asiento en el subcomité de apropiaciones, que es el que decide las asignaciones de dinero y la cooperación internacional, “porque no necesariamente coincide con lo que plantea el Presidente de E.U.”.

Según el analista, el Ejecutivo de Iván Duque “debe estar pensando ya en una estrategia para trabajar desde territorio norteamericano y convencer a su Congreso de que Colombia no está perdiendo la guerra con las drogas y de que hay un compromiso claro y que se van a mejorar los resultados”.

Allí será clave, sostiene, el cabildeo con los parlamentarios demócratas “que son amigos de la Paz y muy críticos del uso del glifosato” y estar muy atento a lo que suceda después de las elecciones de novimbre, cuando Trump podría perder las ligeras mayorías que hoy tiene en el Senado y en la Cámara de Representantes.

Según Duque, Washington le dijo que si bien existe “una herencia preocupante de cultivos ilícitos, pasando de 50.000 hectáreas a 200.000 en 6 años”, respaldan su nueva política de lucha contra las drogas.

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