Colombia
Germán Vargas Lleras, quien fue vicepresidente de Colombia, murió en Bogotá
El político tuvo una amplia trayectoria en su carrera. Después de dar una dura pelea contra el cáncer falleció en la Fundación Santa Fe.
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9 de may de 2026, 01:11 a. m.
Actualizado el 9 de may de 2026, 01:47 a. m.
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Germán Vargas Lleras, quien ejerció como vicepresidente de Colombia, durante el mandato de Juan Manuel Santos, falleció en Bogotá este viernes 8 de mayo, luego de afrontar una penosa enfermedad.
El reconocido líder político, fundador del partido Cambio Radical, fue uno de los más firmes opositores del presidente Gustavo Petro.
Según fuentes cercanas a la familia, Vargas Lleras desde el pasado lunes, 9 de marzo, ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro de Tratamiento e Investigación sobre Cáncer Luis Carlos Sarmiento Angulo, en Bogotá. De ahí fue trasladado hasta la Fundación Santa Fe, lugar donde falleció, después de batallar durante varios años contra el cáncer.
El líder político, nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo, murió a los 64 años edad. Había regresado a la capital del país desde Houston, ciudad donde adelantaba quimioterapias para reducir un tumor detectado en su cabeza.

La enfermedad terminó alejándolo de la carrera presidencial de 2026, una decisión que muchos sectores políticos lamentaron, convencidos de que podía convertirse en el estadista capaz de recomponer el rumbo del país tras el gobierno de Gustavo Petro.
Quienes hablaron con él en sus últimas semanas aseguran que se mantenía lúcido y atento a la actualidad política. Opinaba sobre estrategias y piezas publicitarias de Cambio Radical, aunque los médicos le recomendaron reposo absoluto y abstenerse de participar en la contienda electoral.
Para los diferentes líderes políticos del país, Vargas Lleras era un gran conocedor del Estado colombiano. Era considerado un ejecutor incansable y un funcionario de resultados concretos. Incluso Álvaro Uribe Vélez llegó a verlo como un posible sucesor de Gustavo Petro, aunque la enfermedad terminó frustrando esa posibilidad.
Pese a las diferencias políticas que tuvieron, ambos coincidían en asuntos como la seguridad, la inversión social, la infraestructura y la necesidad de dinamizar la economía.
Germán Vargas Lleras manejó su enfermedad con absoluta reserva. Sus amigos más cercanos creen que guardó silencio con la esperanza de superar, una vez más, una situación límite. Ya antes había sobrevivido a episodios que marcaron su vida, especialmente el atentado del 13 de diciembre de 2003, cuando aún era congresista.

Su muerte deja un vacío en la política colombiana. Su experiencia, capacidad de gestión y liderazgo eran reconocidos incluso por sus contradictores. Una llamada suya podía destrabar desde la construcción de una carretera hasta la financiación de una megaobra regional.
Como ministro de Vivienda durante el gobierno Santos lideró la entrega de 100.000 viviendas gratuitas para familias vulnerables, una cifra histórica que no volvió a alcanzarse en administraciones posteriores. Más adelante, desde la Vicepresidencia, impulsó 28 proyectos de autopistas de cuarta generación, dejando una huella profunda en la infraestructura vial del país.
Vargas Lleras defendió una forma de ejercer el poder basada en resultados y decisiones firmes, lejos del populismo. Su estilo, muchas veces polémico, lo convirtió en una de las figuras más influyentes y determinantes de la política colombiana contemporánea.
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