Salud
De La Espriella y su Gobierno entrante anuncia plan de rescate por $10 billones para atender la crisis del sistema de salud
Los recursos estarán dirigidos al pago de deudas con hospitales, suministro de medicamentos, atención de pacientes con enfermedades de alto costo y fortalecimiento institucional.
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31 de jul de 2026, 05:15 p. m.
Actualizado el 31 de jul de 2026, 05:18 p. m.
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El equipo del presidente electo Abelardo De la Espriella presentó las primeras líneas del plan con el que buscará enfrentar la crisis del sistema de salud durante los primeros 90 días de Gobierno, una estrategia que contempla la movilización de hasta 10 billones de pesos para atender la emergencia humanitaria, estabilizar las finanzas del sector y recuperar la confianza entre los diferentes actores.
El anuncio se conoció pocos días después de la designación de Ana María Vesga como ministra de Salud, quien asumirá la responsabilidad de liderar la recuperación de un sistema que, según el Gobierno entrante, enfrenta dificultades en materia de atención, financiamiento y operación.
La propuesta fue presentada durante el Congreso Nacional de Hospitales y Clínicas por Iván Sánchez, vocero del equipo de salud de De la Espriella, quien explicó que la primera decisión del nuevo Gobierno será poner en marcha un plan de salvamento con una duración inicial de 90 días.

Según Sánchez, la estrategia contempla movilizar hasta 10 billones de pesos dentro del marco fiscal y presupuestal correspondiente. Sin embargo, aclaró que los recursos no serán entregados de manera indiscriminada, sino que estarán sujetos a criterios técnicos, auditorías y mecanismos de seguimiento.
De acuerdo con la distribución planteada, hasta 4 billones de pesos serán destinados al pago de nóminas atrasadas y deudas críticas con hospitales y clínicas públicas y privadas. Otros 3 billones se orientarán a garantizar la entrega de medicamentos y reactivar tratamientos que han sido interrumpidos, mientras que 2 billones se dirigirán a la atención de pacientes con enfermedades catastróficas y crónicas que permanecen represados en el sistema.
El billón de pesos restante será destinado al fortalecimiento de entidades como el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), con el propósito de mejorar la capacidad institucional frente a los desafíos del sector.
El vocero del equipo de salud aseguró que cada desembolso estará respaldado por criterios de priorización y control. En ese sentido, indicó que los pagos responderán al riesgo de los pacientes y a la evidencia de las obligaciones existentes, mediante esquemas de giro directo, cronogramas públicos de desembolsos, tableros de seguimiento y auditorías concurrentes.

Durante su intervención también expuso las alertas que, según los reportes preliminares recibidos por el equipo de empalme y que deberán ser verificadas, reflejan la magnitud de la crisis humanitaria.
Entre ellas mencionó más de 900.000 registros relacionados con pacientes con cáncer que presentan atenciones pendientes, interrumpidas o incompletas; cerca de 1,6 millones de pacientes con enfermedades crónicas afectados por retrasos en tratamientos o en la entrega de medicamentos, y alrededor de 3.000 pacientes trasplantados que enfrentarían interrupciones en el suministro de los fármacos necesarios para conservar los órganos trasplantados.
Como parte de la estrategia para estabilizar el sistema, el próximo 7 de agosto se instalará una mesa nacional de concertación.

Comunicadora social y periodista, egresada de la Universidad Santiago de Cali, con diplomado en Derechos Humanos. Apasionada por contar y transmitir historias, con interés en cubrir temas políticos, sociales y judiciales.







