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Cuidar a quienes cuidan, el reto inaplazable del próximo gobierno, para proteger a la primera infancia
El programa Semillas de Apego de la Universidad de los Andes insta al próximo gobierno a implementar las leyes vigentes de salud mental y cuidado, demostrando con evidencia científica que el bienestar de los adultos es la clave para frenar el estrés tóxico en los niños.
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21 de may de 2026, 06:47 p. m.
Actualizado el 21 de may de 2026, 06:47 p. m.
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La salud mental de las madres, padres y cuidadores en Colombia no es un asunto secundario; es la base sobre la cual se construye el futuro de la niñez. En contextos golpeados por el conflicto armado, el desplazamiento forzado y la migración, el bienestar emocional de los adultos se deteriora profundamente.
Dicha realidad altera la calidad de los vínculos afectivos y detona el llamado estrés tóxico en la primera infancia, lo cual afecta el desarrollo cerebral, daña la salud física y mental, y debilita de forma permanente los cimientos del desarrollo humano.
Se requieren políticas públicas reales
Ante este panorama, el programa Semillas de Apego, iniciativa de la Universidad de los Andes con más de una década de trayectoria, hace un llamado urgente en este año electoral. La meta es clara: el próximo gobierno debe transformar el marco normativo actual en políticas públicas reales, financiadas y ejecutadas con rigor en los territorios más vulnerables.

Hoy, el país cuenta con herramientas legales clave como la Ley 2460 de Salud Mental, la Ley 2503 de Educación Socioemocional y la Política Nacional de Cuidado (CONPES 4143). Estas normas reconocen a los cuidadores como piezas fundamentales para el progreso infantil. “Las tres crean obligaciones concretas para el próximo gobierno: reglamentarlas, financiarlas e implementarlas con rigor”, explica Andrés Moya, director y fundador de Semillas de Apego.
“Encontramos que hay una relación estadística positiva entre una salud mental de los niños y niñas, y niveles más bajos de estrés de las y los cuidadores. Este es un dato clave porque hace evidente que la salud mental de cuidadores es el vehículo que explica cómo los efectos psicológicos de la violencia en la primera infancia se pueden reducir, y ahí es donde se vuelve información relevante para plantear medidas de política pública, afirma Andrés Moya, director y fundador de Semillas de Apego
Resultados exitosos
El modelo ya funciona y ofrece resultados medibles. Semillas de Apego opera como un programa de atención psicosocial comunitario que acompaña a familias con niños de 0 a 5 años. A través de 15 sesiones grupales dirigidas por facilitadoras locales, se brinda un espacio para sanar traumas y reforzar el afecto, bajo la premisa de que es indispensable estar bien para cuidar bien. Actualmente, impacta a más de 9.000 cuidadores y 11.000 niños en 12 municipios de Colombia.

Una evaluación experimental en Tumaco demostró que el programa reduce significativamente la ansiedad y la depresión en adultos, disminuyendo también los problemas de conducta en los menores.
La evidencia científica confirma que la salud mental de los cuidadores es el vehículo directo para mitigar los efectos de la violencia en la infancia. El desafío para los nuevos gobernantes no es redactar leyes nuevas, sino aplicar con presupuesto lo que el país ya aprobó.
Más información: semillasdeapego.org | En redes: @semillasdeapego
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