¿Sabés cuáles son las siete maravillas que tiene Cali? Te contamos

Escuchar este artículo

¿Sabés cuáles son las siete maravillas que tiene Cali? Te contamos

Julio 21, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Sabés cuáles son las siete maravillas que tiene Cali? Te contamos

Museo La Tertulia.

La Tertulia, La Ermita y la Torre de Cali hacen parte de las maravillas de nuestra Cali. Conocélas.

Puede sonar a exageración. Puede leerse como una hipérbole. ¿Pero por qué las maravillas siempre tienen que quedar en otro mundo? ¿Por qué nos cuesta tanto ver las que tenemos cerca? Si el amor es una lupa que nos permite ver la belleza extraviada, esta, entonces, es una mirada amorosa de la ciudad.Teatro Municipal Empezó a funcionar el 30 de noviembre de 1927 y 55 años después fue declarado monumento nacional. Pero antes de eso muchas cosas pasaron. El cine, una de ellas: tratando de capotear crisis económicas, en algún momento allí se proyectaron películas mudas como Nanook el Esquimal. Lo de capotear crisis es literal: al parecer, incluso un toro fue lidiado en la tarima del Municipal, en un espectáculo burlesco del que nadie recuerda el nombre. El Teatro ha sobrevivido a todos los embates. Cuando cumplió 60 años, Sandro Romero, hijo de Luz Estella Rey, una de las directoras más emblemáticas que ha tenido, escribió un libro. Haciendo una descripción de lo que representa, Romero escribió en una de sus páginas: “(...) el Municipal todo está hecho para el encantamiento: el planfond de Ramelli, la mirada serena de las figuras de los antepechos de los palcos, las pinturas de Efraín Martínez, el rígido telón de boca”. La actriz Alejandra Borrero, que ha actuado allí, dice que el Municipal es una maravilla por varias razones: la arquitectura, su belleza, los artistas que por allí han pasado y han inspirado a gente como ella. “El Municipal está en mi corazón”.Túnel de la Avenida ColombiaHay para quienes resulta un desastre. Le han criticado todo: el diseño, los materiales, el costo, la funcionalidad. Un arquitecto consultado tuvo un pequeño ataque de risa cuando supo que el Bulevar del Río había sido elevado a la categoría de maravilla. Un urbanista se excusó por teléfono para no hablar del tema. Pero aunque para algunos suene a exageración, en una ciudad que desde hace tanto parecía congelada en el tiempo, una obra de esta envergadura, que mejora la movilidad y recupera un sector deteriorado, sí puede ser mencionada en tono de maravilla. El túnel, por ejemplo, tiene 686 metros de largo y al estar ubicado en pleno centro, tiene el récord de ser el más largo del país en una zona urbana.Maravilla también es esto: en el desarrollo de toda la obra se utilizaron 21.000 metros cúbicos de tierra y 1900 toneladas de acero. 130.000 metros cúbicos de tierra fueron removidos de la antigua Avenida Colombia. Todo aquello pasó en medio de edificios que hacen parte del patrimonio histórico de la ciudad y que fueron cuidados en la construcción como porcelanas. Y ahí están, intactos. Pero sobre todo esto, hay quizá una maravilla mayor: el Bulevar permitió que la gente de esta ciudad volviera a caminar al lado del río. Y que esa caminata se convirtiera en un plan de domingo. Ahora, entonces, es posible ver por ahí parejas de novios paseando de la mano, niños corriendo, ancianos tomando el sol. ¿En la mitad de una ciudad, sobre carros y motos, puede ser algo más maravilloso que eso?Torre de CaliEl urbanista Juan Marchant dice que la torre nació de un capricho. “Gonzalo Echeverry, el dueño del lote, quiso hacerle un regalo a la ciudad. Quiso hacer el edificio más alto de Cali y un día lo construyó”. La construcción se demoró seis años: lo que empezó el 27 de octubre del 78, solo terminó a finales de 1984 convertido en 44 pisos y 5 niveles de sótano adecuados como estacionamiento del hotel y las oficinas que hoy funcionan en la Torre. Esa, sin embargo, no era la idea inicial: el primer plan del constructor eran tres pisos de oficinas y el resto dedicado a apartamentos (dos por cada piso). Desde 1988, la vocación del edificio cambió para convertirlo en hotel.La Torre de Cali mide 185,5 metros y es el edificio más alto de la ciudad; el tercero de Colombia, el undécimo en Suramérica. Las referencias de su tamaño no son exageración: Alex Ortegón, uno de sus limpiavidrios más experimentados, cuenta que la limpieza del edificio puede durar hasta mes y medio. Cada año se hacen tres.La torre también ha sobrevivido a la violencia: el 5 de mayo de 2001, explotó en sus bajos un carrobomba que dejó 36 heridos. Sus estructura, sin embargo, no sufrió mayores averías: sólo vidrios rotos y paredes ahumadas. Observar a Cali desde su último piso es posible para cualquiera. Vale $25.000. La vista de la ciudad desde allá arriba, es maravillosa.Cristo ReyEl monumento de Cristo Rey mide 31 metros de alto y entre su barba y pies hay acomodadas 464 toneladas de hierro y concreto. Su construcción se hizo en conmemoración de la Guerra de los Mil Días. 51 años después de que acabara, el Cerro de los Cristales celebró su inauguración. Aquello fue el 25 de octubre de 1953. La historia dice que el monumento fue creado inicialmente por el artista palmirano Gerardo Navia y que por falta de dinero para terminarlo, acabó de ser construido por el italiano Alideo Tazzioli Fontanini.Sin embargo Florencia Ramos Rodríguez, sobrina política de Tazzioli, dice que la historia debe ser corregida. De acuerdo con una reconstrucción que ella ha hecho en los últimos años, junto a Alideo trabajó su hermano mayor, Adelindo. Adelindo fue el que se encargó de los cálculos de la maqueta, de las medidas; Alideo fue el escultor.Ninguno de los dos, ni Adelindo ni Alideo, dice su sobrina, terminaron con dinero en los bolsillos tras la obra. Lo poco que tenían, lo invirtieron en la culminación del monumento. Su empeño, jura Florencia, fue maravilloso.Museo La Tertulia¿Que un tertuliadero de artistas inconformes se haya convertido en un museo con 57 años de historia no será una maravilla? La historia comenzó en una casa del barrio San Antonio, sobre la Carrera 5, marcada con el número 4-10. Para entonces las únicas instituciones culturales en la ciudad eran el Conservatorio y la Universidad del Valle. La Tertulia empezó siendo una corporación y la financiación dependía de los aportes de sus socios y la venta de boletería para exposiciones y cine. Así pasaron 12 años.En 1968, recostado sobre una margen del río, fue inaugurado el primer edificio del Museo de Arte Moderno La Tertulia. Y en 1971, continuando los diseños del arquitecto Manuel Lago, quedó listo el segundo edificio, una sala subterránea de 500 metros cuadrados y un teatrino al aire libre. Hablando de su importancia, Águeda Pizarro, poetisa y viuda del maestro Ómar Rayo, dice que La Tertulia fue definitivo para ellos (los Rayo) a la hora de pensar su Museo y “muy importante por el gran apoyo para Ómar, en el estímulo a la gráfica y el grabado que hacía. La Tertulia empezó como un museo para la obra de arte sobre papel y sus bienales eran maravillosas”.ZoológicoMaravilloso. Lo dicen muchos de sus visitantes. Casi todos. El Zoológico de Cali es uno de los mejores de Suramérica. Su modelo, no es coincidencia, es muy similar al de San Diego (Estados Unidos), que es uno de los mejores del mundo. Construido en medio del bosque municipal y a orillas del río Cali, el Zoológico es un parque de 9 hectáreas de exhibición y 12 de conservación ambiental. Actualmente allí hay albergados 3500 animales de 263 especies diferentes. Su colección de fauna tropical es la más completa de América Latina. Allá adentro, entonces, pasan cosas maravillosas: este año nacieron en cautiverio un mono tití león, un tití de cabeza blanca, llamas, papiones, antílopes, una ibis escarlata, una danta; en promedio, cada tres días hay un nacimiento en el Zoológico de Cali. ¿Puede pasar eso en un sitio que no sea especial? Juan Camilo Fernández, un niño de 7 años que esta semana visitó el zoo, se lo dijo en la puerta de salida a su mamá: “Yo creí que eso solo pasaba en las películas”. Juan Camilo acababa de escuchar los rugidos de un tigre, había visto bostezar a un cocodrilo y había sentido el aleteo de una mariposa haciéndole cosquillas en la nariz.La ErmitaHay maravilla en cada acto de supervivencia: en 1787, el terremoto que sacudió a Cali, mandó al piso la vieja iglesia de bahareque que en 1602 alguien había bautizado como Ermita de Nuestra Señora de la Soledad del Río. La reconstrucción tardó 155 años: en 1942 al fin se levantó el nuevo templo. Y aunque fue construido en honor de Nuestra Señora de los Dolores, la figura que encabeza su altar principal es la del Señor de la Caña por ser la única pieza sobreviviente del terremoto. Los devotos creen que aquello es un milagro.Juan Marchant, arquitecto y urbanista, dice que aunque La Ermita es una copia del estilo gótico que apenas llega al nivel de imitación, se trata de una obra con méritos. Y el mayor, afirma, es el afectivo: la iglesia es un referente de la ciudad. Y para que eso pase, no necesariamente tiene que ser un portento arquitectónico. Sin embargo, tiene detalles maravillosos: el mármol que adorna el altar y el púlpito es italiano; las campanas fueron fundidas en Levallois (cercanías de París) y traídas desde allí; su reloj, fabricado en Amsterdam. La Ermita, con sus tres naves y su torre puntiaguda, fue construida teniendo como base la catedral alemana de Ulm. La caleña, es una miniatura de la europea.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad