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¿Reubicar a Sebastián de Belalcázar?, abren debate en Cali

Septiembre 21, 2020 - 11:43 p. m. Por:
Redacción de El País
Sebastián de Belalcázar, panorámica Cali

El incremento de flujo vehicular, sin que rigiera el pico y placa, y las obras del Sur habrían disparado los indicadores de calidad del aire durante la última alerta emitida por el Dagma.

Bernardo Peña / El País

El monumento a Sebastián de Belalcázar, ubicado en el oeste de Cali, amaneció este lunes  envuelto en telas blancas. Algunos mensajes ya habían sido escritos con marcador o lapicero sobre la superficie, mensajes que expresaban diferentes opiniones sobre el significado histórico del conquistador español.

La propuesta de envolverla de blanco, que nace de la Secretaría de Cultura, busca generar un espacio de debate en la ciudadanía sobre cuál puede ser el destino del monumento en el marco de un debate que cobra más fuerza en Colombia a propósito de las figuras vinculadas con la esclavitud.

“La idea es abrir un debate reflexivo para resolver esas contradicciones simbólicas que tenemos sobre el espacio público y así evitemos violencia contra el monumento”, explicó el secretario de Cultura de Cali, José Darwin Lenis.

El funcionario anotó que es necesario presentar el proyecto ante el Concejo para decidir qué será de la estatua, dado que se trata de un elemento patrimonial inscrito dentro de un proyecto de acuerdo de 1936. Se espera que los ediles empiecen a sesionar sobre el tema a más tardar en dos semanas, de acuerdo con el Secretario de Cultura.

Darwin agregó que tras este proceso de debate con la ciudadanía y los concejales, se contaría con tres opciones para determinar qué hacer con el monumento de Belalcázar. La primera es ser retirado de su posición actual, en el barrio Bellavista, para reubicarlo en un centro de memoria. Segundo, construir a su alrededor otras estatuas que destaquen la diversidad cultural de Cali. O tercero, levantar nuevos símbolos que distingan la identidad afro o indígena en diferentes lugares de la ciudad, sin necesidad de reubicar a Belalcázar.

Cabe recordar que esta propuesta cobró más fuerza tras los hechos ocurridos en Popayán la semana pasada, cuando indígenas Misak derribaron la estatua del conquistador español y fundador de la Ciudad Blanca, la cual estaba ubicada en el sector de El Morro.

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Además, este fin de semana empezó a circular una información en redes sociales que invitaba a los caleños a congregarse alrededor del monumento para tumbarlo durante las marchas realizadas, lo que de cierta forma motivó a la Alcaldía a emprender una estrategia más direccionada al debate. Sin embargo, esto no es una discusión reciente en la capital vallecaucana, dado que mediados de junio el concejal Terry Hurtado había propuesto reubicar el monumento.

“La generación actual, conociendo la historia del conquistador, en especial sus antecedentes en la participación en la masacre de Cajamarca, el 16 de noviembre de 1532, ha llegado a sentirse incómoda con este monumento”, había dicho en su momento.

Es por eso que Hurtado había sugerido que la Casa de las Memorias del Conflicto y la Reconciliación fuera el nuevo hogar de la obra patrimonial, con el fin de que los caleños conociesen la historia completa de Belalcázar, mientras en el mirador del barrio Bellavista fuera colocada una estatua que rindiera homenaje a la diversidad cultural de la capital vallecaucana.

En cambio, para Luis Antonio Cuéllar, director de la Academia de Historia del Valle, el homenaje que se le da a Sebastián de Belalcázar no es para destacar su acción como conquistador, sino como fundador de Cali el 25 julio de 1536.

“Y es que la obra tiene un sentido histórico de por medio: la mano derecha de la escultura apunta al mar Pacífico, específicamente a Buenaventura, porque esa era la vía de desarrollo y progreso de la comunidad que se tenía pensada incluso en esos años. Ese es el gran mensaje que no pierde vigencia al día de hoy”, aseguró Cuéllar.

Asimismo, comentó que solo estaría de acuerdo con reubicar el monumento en caso de que no sea posible garantizar su seguridad frente a una acción de vandalismo.

A su vez, Carlos Mario Recio, historiador de la Universidad del Valle, aseguró: “Esta es una propuesta para repensarnos el espacio público como un lugar de memoria. La idea es que no solo se plasme la voz de la Academia o de las autoridades locales, sino también de los afros, indígenas, de todos los ciudadanos que tengan una posición al respecto. Hay que entender que el patrimonio histórico no es estático, pues se trata de una idea que puede ser reinterpretada desde otra forma, que adquiera un nuevo significado”.

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